El arte español de "viajar gratis"

¿Cuántas personas viven en tu casa? ¿Cuatro, o tal vez cinco? ¿Y cuántas recogen, limpian y mantienen en orden el hogar? ¿Uno o dos?...

15 agosto 2019 ·
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¿Cuántas personas viven en tu casa? ¿Cuatro, o tal vez cinco? ¿Y cuántas recogen, limpian y mantienen en orden el hogar? ¿Uno o dos? Pues hay un nombre para la actitud del resto. Se llama viajar gratis.

Qué maravilloso es que en un grupo de trabajo una persona asuma toda la tarea gratis y beneficie al resto por ello. A todos nos ha pasado en alguna ocasión. Esos trabajos interminables en los que nadie quiere quedar. Se reparte para optimizarlo pero, aun así, después de haberte ofrecido para juntarlo todo y encargarte de ponerlo “bonito”, te das cuenta que hay cosas mal. Respiras profundamente y corriges lo que no te correspondía corregir, porque qué más da, solo queremos acabarlo.

¿Cuántas personas viven en tu casa? ¿Cuatro, o tal vez cinco? ¿Y cuántas recogen, limpian y mantienen en orden el hogar? Seguro que en tu infancia alguna vez en educación física un compañero ha corrido, saltado o ha hecho más pases en algún deporte para que el equipo pudiera ganar.

Pues bien, todo esto que hacemos solos cuando formamos parte de un grupo y que nos da igual asumir esa responsabilidad porque solo queremos el mejor resultado para él tiene un nombre. Este fenómeno se llama viajar gratis y no, no estamos hablando de colarte en algún transporte público. Si nunca lo has hecho pero te has beneficiado de ello, has estado viajando gratis mucho tiempo.

No es cuestión de ser un "cara dura"

Este término da firmeza a lo que muchos podemos considerar “tener cara dura”. ¡Vaya! Habrá que pedir perdón a más de uno por posibles malentendidos del pasado. Hay que dejar claro que viajar gratis no es lo mismo que la holgazanería. Este último término se relaciona más a aquel compañero que mira mientras los demás trabajan.

Sin embargo, ambos términos se caracterizan en ser factores de motivación en la ejecución en una tarea grupal. Por una parte, nos gusta pensar que podemos hacerlo solos, que somos mejores o que simplemente sabemos utilizar mejor los recursos que se nos presentan. Por otro lado, dejarse llevar es tentador. Si otros están rindiendo bien, ¿para qué voy a echar una mano? Eso podría lastrar al resto y retrasarlo todo. Estos dos pensamientos son los que diferencian el asumir la carga con el fin de beneficiarlos a todos o dejar que los demás trabajen y beneficiarte de todos.

Está claro que esto dependerá de varias cosas. El tipo de tarea, las limitaciones de esta como el tiempo de ejecución, la dificultad, las habilidades que disponemos para realizarla, si están bien aprendidas o es algo nuevo…

El rendimiento del grupo dependerá de cómo los individuos que lo integran afronten todo esto. Qué faena cuando el profesor en clase pronuncia las palabras: Formen grupos de cuatro personas. Pero oye, igual cada uno sabe hacer algo correspondiente al trabajo y queda perfecto. Esto no suele pasar, es más probable que uno asuma la mayoría.

Qué costumbre la del ciudadano español la de viajar gratis. En países nórdicos europeos el trabajo en grupo no es sinónimo de fracaso. La cooperación, división de tareas y puesta en común lo tienen dominado. De hecho, han demostrado que el rendimiento es mayor cuando logran coordinar a todos los miembros del grupo. Exprimiendo a cada persona sus fortalezas y potenciando sus debilidades.

Abrir hueco entre los "más grandes"

No podemos decir lo mismo del ciudadano español. Inmerso en un sistema en el que tiene que ser el mejor para tener hueco entre los peces gordos. Nos empeñamos en catalogarnos. Siguiendo los mismos pasos por el mismo camino. Desechando a aquellos que no cumplen con la norma. Quitando la posibilidad de competencia y complementación entre los miembros de un grupo. Es aquel que al escuchar las palabras - trabajo en grupo- sabe que solo trabajará uno, dos como mucho, y el resto mirará como les arrastra la marea. Aquel que pone malas caras, discute o renuncia por pensar la carga que se le viene encima.

En una era donde reinan las tecnologías, donde las nuevas generaciones esperan todo instantáneamente, lo quiero, lo tengo. Donde la espera se vuelve interminable, cortando segundos, sumando gastos de dinero. No importa el coste si lo podemos disfrutar en este mismo instante. Las relaciones sociales se están perdiendo,  o quizás se están estableciendo nuevas formas de interacción. No importa, todo se recicla, renueva, reutiliza. Las tres R del reciclaje que parecen no tener la misma importancia.

Lo quiero, lo tengo.

El presente son ordenadores, Smartphone, internet, compra y venta online… La sociedad avanza, no todos están contentos con la forma de avanzar. La motivación de cada uno, como ya se ha dicho antes, dependerá de muchos factores. Pero, lo que está claro es que si esta desciende, el interés por la tarea se perderá y con tantas distracciones que encontramos la reubicación de esta se verá dificultada.

Como conclusión, decir que un buen trabajo en grupo se puede dar bajo el fenómeno de viajar gratis pero esto será gracias a una persona que ha asumido la responsabilidad y ha conducido al grupo a tener éxito y cumplir los objetivos. Finalmente, añadir que  ante la duda poner sobre la mesa todas las cuestiones que puedan surgir y conocer a la persona con la que tendrás que trabajar optimizará los resultados. Así, como ser informado de que estás siendo evaluado aumentará el esfuerzo por hacerlo bien.

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