Personas nos cuentan sus peores regalos de navidad

Objetos usados, movidas motivacionales o indirectas pasivo agresivas. Manuel, Sara, Cesar, Andrea, Javier y Antía nos cuentan los peores regalos que les han hecho por navidad.

23 diciembre 2021 ·
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En foto: Sara, Antía y Javier

Si piensas que tu vida es una mierda, el poco amor que sienten sus familias hacia estas personas te reconfortará. Siempre he pensado que a mi familia y amigxs, aunque con la mejor intención del mundo, no se les da bien escoger regalos en navidad. Mismamente, las navidades pasadas mi familia tuvo la triste idea de regalarme unos post-it. Para salir de dudas y saber si esto sólo me pasa a mi o los regalos de mierda en navidades son habituales, he preguntado a otras personas cuáles han sido los peores regalos que han recibido. Las respuestas me han sorprendido gratamente, ya que colocan a mi círculo como a unos reyes del regalo. Y a ti ¿Cuál es el peor regalo que te han hecho por navidades?

Sara, 26 años, Salamanca.

Siempre me regalan pijamas. Pero recuerdo un año (ahora me parece muy bonito, pero en ese momento no, yo estaba en el instituto y creo que mi madre sudaba de gastarse dinero) en el que mi madre nos regaló libros que ya estaban por la casa. Para que mi hermana y yo leyéramos. Y claro, en ese momento fue desilusionante, porque era como "pero si ese es el libro de la estantería".

Ahora lo veo y pienso "bueno, quería ahorrarse pasta, pero se puede ver como algo bonito". Pero entonces fue una mierda.

Cesar, 25 años, Asturias.

Las navidades pasadas me hicieron una serie de regalos absurdos. Me regalaron este libro (Cuentos clásicos para conocerte mejor), no se por qué. Pero después, dentro de una caja de bricks de leche, me regalaron una colección de movidas motivacionales. En la caja de leche había muchas cajas de colores, las cuales cada una pertenecía a un reto estilo Mr Wonderful. Por ejemplo, una caja roja que pone "Cajita reto 30 días: perder peso. 30 tarjetas para conseguir tu peso ideal". La abres y tiene literalmente 30 cartas cada una con un "reto" de hacer dieta, una para cada día del mes. Pues como este regalo infame, otras 11 cajas. Son de otras cosas, claro. Hay una que es "Reto para llevar una vida feliz", otra "Reto para llevar una vida saludable"... todo así.

Antía, 24 años, Ourense.

Un año, justo antes de cenar en Nochebuena apareció un señor (en teoría, un familiar) que no estoy segura de que nadie conociera muy bien. El señor en cuestión tampoco nos conocía a nosotros, así que había traído algunos regalos aleatorios para quien cuadrara. A mi yo de 8 años le tocó una manta de casi cuatro metros cuadrados con un primer plano de un tigre hiperrealista. Por si eso no fuera poco, la manta tenía un tejido que picaba y me daba alergia. Al final la subimos al trastero, pero lo único que logramos es que me diera alergia ir al trastero.

Javier, 26 años, Asturias.

En mi familia tienen la tradición de no acertar con los regalos, por lo que hay muchos candidatos para el ranking... pero me quedo con dos: El primero es que en unas navidades, cuando yo tendría 16 años y estaba gordo por un problema hormonal, mi madre me regaló unas gomas para hacer deporte. Que no una bicicleta estática o un banco de flexiones o algo más guay, sino unas gomas. Con el pretexto de "hijo, es que te veo gordo". No me sentó muy bien la verdad.

En el puesto número dos, y menos ofensivo, es que en las mismas navidades me regalaron una funda de Iphone sin tener yo un Iphone. (evidentemente, en esos años mi familia no sabía distinguir entre marcas de móviles). A día de hoy, esa funda de Iphone sigue en mi casa a modo de jabonera para las pastillas de jabón en el baño.

Manuel, 23 años, La Rioja.

Hace como 4 o 5 años vi que había un paquete con mi nombre para Reyes Magos. Por la forma, yo pensé que era una colonia, un estuche guay o algo por el estilo. Pero la decepcionante realidad es que eran 3 subrayadores: uno rosa, otro verde y otro amarillo. Hacía dos semanas que yo me había comprado nuevos subrayadores, además que regalar subrayadores (3) me parece lo más triste que se puede hacer en el mundo.

Andrea, 31 años, Madrid.

El peor regalo que me han hecho (y creo que el peor que se puede hacer a cualquier persona) fue hace además pocos años. Debía tener 28 años y esto fue un regalo de estos de regalo misterioso, que haces entre tus amigas y no sabes quién da a quien. Pues bueno, una persona infame, que además se quien es, me regaló una mascarilla antiarrugas de Disney. ¿HOLA? ¿¿Qué me quieres decir?? Osea, si, tengo 28 años, me estoy haciendo mayor, OK. Pero por favor, NO ME REGALES UNA MASCARILLA ANTIARRUGAS. ADEMÁS DE DISNEY.

Y es que el mensaje subliminal detrás del regalo no fue lo peor. La mascarilla era de Disney porque tenía impreso en lo que es la máscara la cara de la princesa de Frozen. En plan: niña pequeña. Bueno, pues ya que la tenía, un día me dio por usarla. Y, al ser la mascara más pequeña que mi cara, al ponérmela y mirarme al espejo vi como la cara de la princesa de Frozen se había deformado encima de la mía. Era horrible, parecía un monstruo. Era como el de la película de Halloween que lleva una máscara humana.

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