Las 6 tradiciones navideñas más extrañas en el mundo

Desde comerse un pájaro muerto fermentado hasta un blackface masivo. Os presentamos las 6 tradiciones navideñas más extrañas que hemos encontrado alrededor del mundo.

27 diciembre 2021 ·
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La navidad es una época extraña del año. Una concentración de fiestas y tradiciones que, vistas desde fuera, pueden parecer extrañas. Aunque cosas que nos parecen normales, como las 12 uvas de nochevieja o los Reyes Magos, vistas desde otra cultura son peculiares; hay algunas tradiciones que son raras a ojos de la mayoría del planeta. Os presentamos las 6 tradiciones navideñas más extrañas que hemos encontrado alrededor del mundo:

Comerse un pájaro muerto en Groenlandia.

Las comidas navideñas pueden ser copiosas o extrañas, pero esta se lleva la palma. Lo que para muchas personas puede ser una asquerosidad, en Groenlandia es tradición: llevar a tu mesa navideña un pájaro entero muerto fermentado dentro de otro animal muerto. 

Este plato se llama kiviak y es tradición de las etnias Inuit de Groenlandia. El plato consiste en un pequeño pájaro (parecido al frailecillo en España) muerto. Que sin desplumar o limpiar (ojos y pico incluisive) se mete junto a otros cientos en el cuerpo de una foca. Que sellan con grasa y cierran cosiéndolo. Dejar los pájaros dentro de la foca más de ocho meses a fermentar. Y para que no se “contaminen”, meten a la foca debajo de una gran roca. Pasado este tiempo, abren la foca y los pájaros ya están listos para comer (desplumándolos, claro). Esta es una comida típica en las bodas o en las cenas de Nochebuena de Groenlandia.

Un demonio de la navidad en Austria.

Si no basta con tener en tu familia numerosos miembros que te estropean la navidad, en las tradiciones de los países alpinos (Austria y norte de Italia) tienen su propio ser del infierno navideño. Este demonio se llama Krampus. Un monstruo de cuernos y de aspecto demoniaco que tortura y secuestra a los niños que se han portado mal. 

El Krampus aparece por las calles alpinas en vísperas del día de San Nicolás (5 de diciembre). En estos días, los pueblos alpinos se llenan de personas disfrazadas de este demonio que tratan de “secuestrar” a los niños malos. Lo más parecido que tenemos en España al Krampus es tu ex buscándote por las calles en las fiestas de nochevieja. 

La guerra contra las brujas en Noruega.

Noruega es un país muy rico en mitología. Quizás por ello también para lo malo. Los noruegos se han hecho propio el (infame) mito de las brujas y la brujería, perpetuándolo hasta el presente. En Noruega creen que la época previa a la navidad es un momento de cercanía con las fuerzas malignas. Y que en estas fechas brujas y otros seres malignos voladores se aparecen por las noches. Por ello, previamente y durante las navidades, en Noruega esconden las escobas en las casas. Con la intención de que ninguna bruja las pueda usar para volar sobre los pueblos. 

También (y esto es muy fuerte) los hombres de Noruega tienen la tradición de disparar al aire durante las navidades con el fin de ahuyentar a las brujas. Asi que cuidado con pasear por las noches de invierno en Noruega, que te puede caer una bala perdida.

Adoración a KFC en Japón.

En Japón tienen bastante pillado qué significa realmente la navidad como la conocemos en occidente: consumismo masivo al estilo estadounidense. Por eso y para vacilar, desde los años 80s tienen como tradición navideña hacer la cena de nochebuena alrededor de un gran cubo de pollo frito, el cual tiene que ser obligatoriamente de KFC. Esto parte por una parte de su nula tradición cristiana y su característico sentido del humor. Y por otra, de una campaña de 1974 que decía Kurisumasu ni wa kentakkii! (¡En Navidad, Kentucky!).

Lo cierto es que en Nochebuena los KFCs de Japón tienen más trabajo que nunca. Llenándose y con grandes colas para entrar o coger su cubo de pollo frito. Si esta tradición fuese en España, en vez de KFC sería el 100 Montaditos (con los montaditos premium de 2€).

Blackface nacional en Holanda.

Holanda, además de ser el lugar original de Papá Noel, es conocido por su profundo racismo. Este se refleja no solo en la política, sino también en las tradiciones festivas. Entre ellas contamos con Zwarte Piet. Un “paje” de Papá Noel que le ayudaría a repartir los regalos a los niños que se portaron bien. Misteriosamente, este personaje que fue creado en los años 50s (tampoco es que estemos hablando de una tradición centenaria) tiene un enorme parecido a los esclavos negros coloniales, que aún en aquellos años eran una cosa reciente.

El problema que presenta la tradición no es que la servidumbre de Papá Noel sea negra y vaya vestida de esclavo victoriano, sino que esa misma imagen es reproducida por miles de holandeses durante la navidad. Es tradición que los holandeses hagan un blackface masivo antes del día de San Nicolás. Haciendo cabalgatas en las que miles de señores blancos ricos se disfrazan de negro con pelucas afro, la cara pintada de negro y grandes labios rojos. Una tradición bien clavada en una visión colonial y racista de la negritud.

Mención especial al caganer catalán.

Aunque esta tradición no nos es ajena, no deja de ser peculiar. El introducir en la escena bíblica del nacimiento de jesús un personaje (con ropa catalana) cagando. El caganer ha derivado a multitud de formas: Puigdemont caganer, Trump caganer, Pablo Iglesias caganer… una tradición que demuestra que dentro de nuestro país Cataluña tiene una supremacía cultural sobre el resto de regiones.

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