Soy sanitaria y así me está afectando el Coronavirus

Decepción, egoísmo, histeria, hipocresía y superioridad. Mi visión de lo que está pasando Trabajo en urgencias de un hospital pediátrico en Barcelona. Soy analista....

27 marzo 2020 ·
Compartir
sanitaria_binary

Decepción, egoísmo, histeria, hipocresía y superioridad. Mi visión de lo que está pasando

Trabajo en urgencias de un hospital pediátrico en Barcelona. Soy analista.

Nuestra profesión es una de las grandes olvidadas de la sanidad. Para poneros en situación, extraemos muestras (sangre, orina, esputos...) y las analizamos. En accidentes de coche donde se pierde mucha sangre somos los que nos encargamos de velar por la compatibilidad para que la transfusión sea segura.

Si no hacemos las pruebas el paciente puede morir. La sangre nueva puede atacar a la propia.

Somos los que detectamos alergias, anemias, leucemias, infecciones… Los que le decimos al médico que antibiótico es más efectivo, los que decidimos quien espera 20 minutos y quien 3 horas. Somos los que estamos en la sombra velando por tu salud.

Hago guardias de 13 horas el fin de semana y estoy sola para todo el hospital.
En el hospital suele haber una media de 300 urgencias cada día del fin de semana.
En el laboratorio normalmente tenemos unas 40 urgencias el sábado y 60 el domingo.
Ahora mismo en el hospital hay unas 40 urgencias por día y para mí unas 10.

Recuerdo cuando se hablaba del primer caso en Barcelona. La gente se acercaba y nos preguntaba pero nadie perdía la cabeza.
¿Es tan terrible como dicen? ¿Qué debemos hacer? ¿Es verdad que hay un caso aquí?
Pero la gente seguía viniendo, sin problemas ni remordimientos. TODO seguía exactamente igual hasta que se dictaminó el estado de alarma la semana pasada.
Nosotros tratamos directamente con pacientes y como es obvio queríamos la misma protección que el resto de sanitarios. Solicitamos mascarillas ffp2-ffp3, solución alcohólica desinfectante y gafas.
Nuestra empresa nos dijo que no disponía de ese material, que estaba agotado y que para nosotros no era necesario.

Fue muy duro ver durante dos semanas que cualquier persona que venia a visitarse tenia mejor protección que yo.

La población, de manera histérica había acabado con la protección que muchos sanitarios necesitamos. No les había (ni les ha) entrado en la cabeza el asunto. Las mascarillas (quirúrgicas) deben usarlas los pacientes enfermos para no contagiar al resto. Deben usarlas los familiares de personas de riesgo para evitar contagios. Pero sobre todo deben usarlas los sanitarios (ffp2-ffp3). Para no contagiarse ellos y para no contagiar.

El egoísmo humano me revienta. Que los pacientes tengan mejores mascarillas que nosotros y hayan acabado con sus existencias denota una falta de educación sanitaria y mucho egoísmo.

Por cada sanitario que cae, pueden peligrar vidas y una de ellas puede ser la tuya.

Este fin de semana ha sido uno de los peores que he vivido.
Ir al hospital me resultó complicado. El metro, que habitualmente pasa cada 6 minutos pasaba cada 15.
Justo al salir me paró una patrulla de policías que, empezó a soltarme una chapa sobre la importancia de quedarse en casa. Ni siquiera me preguntaban dónde iba. Simplemente me explicaron que se está multando a la gente, que hay que ser más responsable… Me cansé de oír su charla con aires de superioridad, les enseñé el papel conforme soy personal sanitario que se desplaza a su centro de trabajo y entonces, me dejaron en paz. “Que tenga un buen día compañera” Ahora si éramos amigos, ¿no?.

Me sentí invadida por la impotencia y sentí un abuso de autoridad impresionante por parte de la policía.

Sentí que las personas que deben protegernos se crecían y se regodeaban de lo importantes que eran…

Llegué a mi puesto de trabajo.
Sobre las 11 de la mañana decidí bajar a la frutería a comprar la comida. Es una frutería que está delante del hospital. Nunca hay nadie. Siempre bajo con el pijama y una chaqueta.
Son 5 minutos. Bajar, comprar un puré y hummus, o burguers, algo de fruta y subir.
Sorpresa. Fui a entrar, como siempre, y el frutero me dijo que no. Me señaló una cola de unas 10 personas separadas por un metro de distancia. Me quedé de piedra. El me conocía de cada semana. Sabía que era un minuto…
Resignada me fui a la cola.
La gente me miraba. No decían nada. Llamé a una compañera para decirle que iba a usar los 20 minutos de descanso de desayuno, para comprar la comida. Ilusa de mi, en 20 minutos la cola solo avanzó una persona.

Nadie se dignó a decirme algo tipo ¿estás trabajando? (que era obvio que con un uniforme blanco y crocs rosas si…) ¿Quieres pasar? Admiro mucho lo que hacéis, pasa…
Nadie. 20 minutos esperando, la gente mirándome y me tuve que ir. Sin nada

Este fin de semana he perdido mi fe en la humanidad. Mucho aplauso a las 20h pero cuando necesitamos que hagáis un gesto por nosotros os quedáis mirando.

Al final comí gracias a la compasión de mis compañeros.
¿Podía el día sorprenderme más?

Ya no. Solo me sorprendía lo infinita que es la estupidez humana. Gente que venía a visitarse por una conjuntivitis, por que su hijo se había caído de la cama, por que un hermano había tirado una piedra a otro o por dolor de cabeza… Cosas que no son urgencias (urgencia es cuando tu vida puede correr peligro, emergencia cuando lo corre).

Pongo mi vida y la de mis familiares en riesgo cada vez que voy al trabajo. La pongo en riesgo para ayudar a las personas que lo necesitan, tengo que soportar todo esto y además ver a la gente saltándose la cuarentena. Van en pareja a comprar, van 3 personas a pasear un perro, juegan a padel con vecinos en las zonas comunes…

Mi vida actualmente consiste en ir de casa al trabajo, del trabajo a casa y pasear 5 minutos a los perros. Cuando no trabajo hago la cuarentena. Y es muy estresante. En el trabajo los temas de conversación son 24/7 coronavirus, ERTE, coronavirus ERTE, a alguien le ha pasado algo y más Corona. LLego a casa y 24/7 noticias sobre el corona. Estoy sumamente saturada y sensible, querría irme de casa por horas y evadirme. Legalmente podría hacerlo, pero aun así me quedo en casa. Es decepcionante ver como las demás personas no lo hacen.

Pese a todo tengo que estar agradecida por tener trabajo, y no olvidar mi sonrisa cada vez que tengo que ver un paciente

En resumen, los pacientes tienen mejor protección que nosotros, la gente es extremadamente egoísta e hipócrita y, son unos inconscientes. ¿Os sorprende que seamos uno de los países con más contagios y muertes? A mí, no.

#Quedateentuputacasa

Compartir

    Artículos relacionados