Las multas más absurdas del confinamiento

Desde mover droga hasta jugar a videojuegos por la calle, estas son algunas de las multas más graciosas que se han puesto en lo...

28 abril 2020 ·
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Desde mover droga hasta jugar a videojuegos por la calle, estas son algunas de las multas más graciosas que se han puesto en lo que llevamos de Estado de Alarma.

Los momentos más duros acostumbran a ser también los más brillantes para la comedia. Y desde luego una crisis sanitaria global no es menos. Durante el confinamiento por ley decretado junto al Estado de Alarma por el gobierno hace ya muchas semanas, se han sucedido una serie de confusiones y violaciones de la ley muy graciosas. Con sus respectivas y tristes multas por parte de la policía. Desde mover droga hasta jugar a videojuegos por la calle, estas son algunas de las multas más graciosas que se han puesto en lo que llevamos de Estado de Alarma.

Ir a por patatas fritas y cerveza
Esta multa solo podía pasar en el corazón de la cultura española como es Punta Umbría, en Huelva. En la localidad la Policía Local multó a varias personas por ir al supermercado a comprar exclusivamente patatas fritas, encurtidos y similares, y cerveza. Sin embargo, no debemos olvidar que la hora del vermú es una de las tradiciones españolas más singulares (beber antes de mediodía) y que, aun en una situación de crisis global cómo en la que nos encontramos, no debería perderse.

La anciana respondió sentándose en una silla, levantándose la falda y gritando "Toma... Mira aquí también si quieres", dejando su coño al descubierto.

Llevar speed a su nieta 
Yo no habría multado a esta pobre anciana que solo quería ver a su nieta feliz (seguramente estaba con el mono o de after y necesitada). La anciana de 80 años fue multada en Villafranca por La Policía Foral de Navarra. Primero la multa era por saltarse la cuarentena sin causa justificada. La policía preguntó a la anciana qué hacía en la calle, a lo que respondió que le estaba guardando el speed a su nieta, mostrando los pollos a los agentes (por cierto, era bastante speed, quién lo pillara), por lo que los agentes añadieron una segunda multa al caso. Sin embargo, cuándo la policía le quitó la droga, la anciana respondió sentándose en una silla, levantándose la falda y gritando "Toma... Mira aquí también si quieres", dejando su coño al descubierto. Finalmente, denunciaron a la mujer también por actos obscenos. Tres multas totalmente injustas.

Cazar Pokémon´s
Esto tampoco me parece bien. Porque una cosa es estar confinado, pero otra obligar a la gente a perder al Pokémon Go. La multa puesta por la Policía Municipal de Madrid fue a un pobre anciano de 77 que se encontraba en la calle sin aparente oficio, cuándo le preguntaron cuál era la causa de su salida respondió que estaba “cazando Pokémon’s”. Es decir, jugando desde su teléfono móvil a ‘Pokémon Go’.

El hombre salió a pasear a su gallina atada del cuello con una cuerda, a lo que la Guardia Civil le denunció y multó.

Pasear una gallina
Evidentemente esta genialidad solo se le podía ocurrir a un canario, todos sabemos que tienen la sabrosura y el ingenio instalados de serie. Un vecino de la localidad de Uga, en el sur de Lanzarote, fue multado por pasear una gallina. El hombre salió a pasear a su gallina atada del cuello con una cuerda, a lo que la Guardia Civil le denunció y multó. Ahora bien ¿No es una posición especista considerar que una gallina no es una mascota digna para ser paseada? ¿En dónde se contempla que un perro tenga más derechos que una gallina? ¿Acaso no existen gallinas más cariñosas, inteligentes y válidas que algunos perros, por ejemplo los pug?

Despertarse de resaca en otra ciudad
¿A quién no le ha pasado de despertarse de resaca en otra ciudad? Lo duro es cuándo te despierta la policía y supuestamente tendrías que estar encerrado en tu casa. Esto es lo que le pasó a un vecino de Llanes (Asturias) en Avilés (también Asturias, por suerte). Tras ser despertado por la Policía Local, aún borracho tirado en un jardín en medio de la calle, le vino la correspondiente multa. Ante las preguntas de la policía el hombre respondió que "no sabía donde estaba, no sabía cómo había llegado ahí", pobrecito. Después de la correspondiente multa intentó ir a casa de un amigo "que vivía cerca" y evidentemente le mandaron a su casa.

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