Me arreglé, abrí una botella de vino y pasé la tarde en museos online

En cuarentena, tener plan para un sábado por la tarde es un lujo. El mío es visitar los grandes museos y galerías del mundo...

25 mayo 2020 ·
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En cuarentena, tener plan para un sábado por la tarde es un lujo. El mío es visitar los grandes museos y galerías del mundo que ofrecen exposiciones en internet.

Es sábado por la tarde y, a pesar de la cuarentena, tengo plan: visitar museos online. Para ello decido estrenar el traje de lino que me he comprado en anticipación a un verano que no sé si llegará. Abro una botella de vino tinto y ya estoy listo. Qué decir, cualquier excusa es buena hoy en día para quitarse el pijama o achisparse un poco.

Tengo una lista de tres exposiciones que quiero visitar, informadas por un artículo que publicó Vogue París esta semana. En traje y con cholas (chancletas para los no canarios), me sirvo mi primera copa de vino y empiezo.

El Palacio de Versalles tiene un acuerdo con Google Arts & Culture que les ha permitido crear cinco exposiciones online con diversas temáticas. Yo hoy visito Historia del Gusto, donde presentan una comparación entre el rey Luis XIV y Nicolas Fouquet.

El primero, me cuentan, usaba el arte para ligar con sus amantes desde muy joven. Como si el hecho de ser príncipe heredero de Francia no tuviera nada que ver. El segundo fue un consejero del rey que le ayudó en las reformas artísticas llevadas a cabo en el país en el siglo XVII. Con tan solo 26 años heredó una gran fortuna de su difunta esposa – algo que a mí me resulta increíblemente sospechoso.

Luis XIV fue a Versalles por primera vez huyendo de una epidemia.

La exposición se centra en el desarrollo de los palacios residenciales de ambos: Versalles y Vaux-le-Vicomte. ¿Sabían que Luis XIV fue a lo que entonces era su pequeño alojamiento en Versalles por primera vez huyendo de una epidemia?

La viruela había superado a la plaga, la sífilis y la lepra como la principal causa de muerte en Europa durante su reinado, y París fue terriblemente azotada por ella en 1719. El rey, temiendo por su salud, salió de la capital y se refugió en Versalles, lo que más tarde le llevaría a crear el grandioso palacio que conocemos en la actualidad. Un grandioso palacio resultado de una epidemia – interesante reflexión en los tiempos que corren.

El palacio de Fouquet no tiene nada que envidiarle a Versalles. Vaux-le-Vicomte es rico en pinturas, esculturas y jardines – tanto que existía una cierta rivalidad entre ambos alojamientos en aquella época. Una rivalidad que llevaría al rey Luis XIV a encarcelar a Fouquet, por quien se sentía amenazado.

La tecnología está consiguiendo democratizar el acceso al arte.

Tras una interesante lección de historia – y unos vídeos de jardines franceses alucinantes – termino con París y me voy a Nueva York a visitar el Met. Bueno, más bien a la página web del Met a visitar su 360 project.

Es tan avanzada la tecnología de esta exposición online que el museo te da instrucciones sobre cómo utilizarla. Yo sinceramente no me entero de la mitad, y empiezo a ver la colección de cinco videos con visión de 360 grados de sus icónicos espacios. No veas qué mareo, que voy por mi segunda copa de vino y sin cenar.

Aún así, los espacios son preciosos y yo reflexiono sobre lo bello que es que la tecnología pueda democratizar el acceso al arte de forma tan universal. Siempre y cuando tengas un ordenador y acceso a internet, claro.

Uno de los vídeos presenta el Templo de Dendur y a mí me recuerda enormemente al Templo de Debod en Madrid. Resulta que, en 1960, cuando los monumentos arqueológicos de Nubia estuvieron amenazados por la construcción de la presa de Asuán, la UNESCO hizo un llamamiento internacional para salvarlos. Egipto entonces donó cuatro templos a los países que respondieron a dicho llamamiento de forma más significativa: Dendur a Estados Unidos, Ellesiva a Italia, Taffa a Holanda y Debod a España. ¡Lo que estoy aprendiendo yo esta tarde!

Es importante notar que el templo en Madrid es el único de los cuatro que no está preservado dentro de un museo, lo que le hace muy vulnerable a la lluvia y los cambios de temperatura. De ahí que el ayuntamiento vaya a convocar un concurso de ideas para mejorar su protección.

Una forma de pasar la tarde sin estar pegado a Netflix.

Se está haciendo tarde y yo aún me tengo que cocinar la cena, así que salgo del Met y me voy al Museo Frida Kahlo, conocido como La Casa Azul. También con la ayuda de Google Arts & Culture, han preparado una exposición sobre los vestidos de Frida titulada Las Apariencias Engañan.

Habla sobre cómo la artista elegía vestir indumentaria tradicional tehuana para reafirmar su identidad y convicciones políticas, y cómo estas siguen siendo una fuente de inspiración para diseñadores hoy en día. Una vez más, recordándonos que la moda es mucho más que aquello que nos tapa y protege del frío. Es algo que nos define como humanos. Por eso decidí estrenar mi traje de lino hoy a pesar de que no he salido de mi casa. Y por eso también tú deberías salirte del pijama de vez en cuando.

Tres exposiciones online, tres copas de vino, y una gran tarde. O, por lo menos, una tarde diferente que no he pasado como un zombie mientras Netflix me preguntaba si de verdad sigo aquí o si mi mente nos ha dejado a él y a mi cuerpo hace rato.

Lo recomiendo enormemente, y quizás la próxima vez llame a algún amigo por Whatsapp para compartir la experiencia. Aunque el mero hecho de escribir esto hace que me cuestione la facilidad con la que me estoy adaptando a la vida online, y si podré volver a ser social una vez nos dejen salir de casa.

NOTA: Si quieres una lista más exhausta de exposiciones online, la revista Travel + Leisure ha preparado una bastante guay. La puedes ver aquí

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