Cámaras de usar y tirar, creías que estaban muertas pero pueden ser tus nuevas compañeras de fiesta

¿Por qué usar una cámara analógica cuando tienes móvil? Yo antes cuando salía de fiesta hacía muchísimas fotos con el teléfono

27 diciembre 2018 ·
Compartir
binary-ligar

Cada vez que iba a hacer una hacía ocho, para tener alguna en la que nadie cierra los ojos y que nos gustase a todos. Y eso está muy bien, distintas noches, distinta gente, pero al final era todo un poco lo mismo.

Al día siguiente me llegaban veinte fotos más por Whatsapp (que de veinte me gustaban dos pero tampoco borraba las otras ni nada) y me ayudaba a organizar la noche en mi cabeza. Eran fotos que casi no me paraba a ver otra vez. Deslizaba rápido el dedo por la pantalla del móvil viendo las miniaturas de la galería, todo en la misma luz, que a simple vista parecen fotos repetidas.

Hace un año y medio me compré una desechable, 27 fotos que no podía ver al momento (ni al día siguiente) y que gastaba a lo largo de varias noches. Las desechables no pesan, son pequeñas, las puedes tener en el bolsillo de la chaqueta y hacer en un momento.

No hay que saber nada de fotografía ni ajustar nada, solo acordarte de poner el flash si es de noche o hay poca luz. Resisten todo, se me han caído del bolsillo y de la tarima de la discoteca más de una vez, se me han mojado con la lluvia, y aún así nunca se me han estropeado.

Hace un año y medio me compré Cámaras de usar y tirar de 27 fotos que no podía ver al momento (ni al día siguiente)

La idea era usarla en noches más especiales, pero hacerlas sin pensarlo demasiado. Cuando llegaba el día de verlas ya ni siquiera era capaz de recordar la mayoría de lo que iba a salir, y siempre es una sorpresa positiva. Solo por el proceso y la ilusión cuando veo las fotos que se han revelado ya merece la pena.

El hecho de que solo hagas una de cada cosa y no las tengas inmediatamente después de hacerlas me obligaba a escoger qué fotografiar y cómo, una vez y ya, instintivamente, nada de tres versiones. Eso ya las hacía especiales para mí, y además sentía que me ayudaba a hacer mejores fotos.

Pero al final son especiales si quieres que lo sean, porque no dejan de ser las mismas fotos de mis amigos que hacía con el móvil. Ah, Huji Cam está bien, pero ningún filtro de una app consigue el mismo aspecto que el de tu desechable. El resultado son fotos muy reales, sinceras. No importa si están un poco desenfocadas o si has cerrado los ojos, te gustan igual.

El resultado son fotos muy reales, sinceras. No importa si están un poco desenfocadas o si has cerrado los ojos, te gustan igual.

La principal desventaja es que cuestan dinero, tampoco son para usar muy a menudo, no van a sustituir ni a vuestros móviles ni a vuestras cámaras digitales. Las venden en internet y en la mayoría de tiendas de fotografía. Los precios pueden variar mucho por el mismo producto, así que recomiendo comparar antes de comprar.

Cualquier cámara vale y es difícil decir que una es mejor que otra porque es un poco cuestión de gustos. Pero recomiendo la Kodak, que además trae 39 fotos. Revelar puede salir por unos 15€, pero si no te importa tanto tenerlas fisicamente por 8€ puedes tener los negativos y las fotos ya en un CD (aunque el tono es un poco distinto al que tendrías si escaneases las fotos físicas).

Así que si nunca las habéis usado y tenéis curiosidad os animo mucho a probar las desechables. Para usar cuando queráis y cómo queráis, en fiestas, viajes, el día a día. Es divertido y el resultado no decepciona.

Compartir

    Artículos relacionados