Así debes actuar en una protesta antirracista, si eres una persona blanca

Ser un buen aliado blanco significa reconocer nuestro privilegio. El domingo pasado, miles de personas acudieron a la protesta antirracista en distintas ciudades de...

12 junio 2020 ·
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vía · El Salto

Ser un buen aliado blanco significa reconocer nuestro privilegio.

El domingo pasado, miles de personas acudieron a la protesta antirracista en distintas ciudades de España: Madrid, Barcelona, Salamanca, Oviedo, Murcia, Palma, Zaragoza, Málaga y Bilbao fueron algunas de ellas. Fueron convocadas por varios colectivos y dirigidas principalmente por la Comunidad Negra Africana y Afrodescendiente de España (CNAAE). Y se desarrollaron ante gran presencia policial.

Tuve la oportunidad de asistir a la protesta en Madrid en frente de la Embajada de los Estados Unidos. Junto a mis compañerxs, grité el lema de las reivindicaciones estadounidenses: “No justice, no peace” (Sin justicia no hay paz). Chillamos, cantamos, mantuvimos un momento de silencio. Avanzamos hasta la Puerta de Sol y escuchamos a los portavoces leer un manifiesto señalando la situación racial en España. Al final de la protesta, nos arrodillamos todxs con el puño en alto, mostrando con ese gesto antirracista nuestra solidaridad.

Es difícil describir lo emocionante que fue participar en esa protesta y verme rodeada de gente de todas edades, razas, grupos étnicos, géneros y orientaciones sexuales. Fue nada más, y nada menos, que pura adrenalina.

Todxs estuvimos ahí por una razón: luchar contra el racismo global y particularmente en España. Fue un gran día para nuestro país y sobre todo para nuestras comunidades africanas y afrodescendientes.

Siendo una persona blanca y una activista de justicia social, reconozco el enorme privilegio que tengo en acudir a estas protestas y no sentir que mi vida esté en peligro. Soy mujer, rubia con la piel clara. Llevo el DNI español en el bolsillo por si me paran, y si algo de verdad me pasara, tengo una familia que me ayudaría a pagar mi fianza. Muchxs de lxs manifestantes que estuvieron ahí no podrían marcar esas casillas.

Por esa razón, reconozco también mi papel como persona privilegiada en esta situación. No es mi “rol” provocar con violencia, vandalizar, “grafitear” en los edificios, amenazar, destruir, gritar en los megáfonos para que se oiga mi voz, o atraer la atención.

Simplemente, mi privilegio no debe de ocupar espacio.

Sin embargo, estoy ahí para apoyar, escuchar, repetir lemas, mostrar solidaridad y seguir el liderazgo de las personas marginadas. Si es necesario, estoy ahí para meterme entre la policía y una persona negra que esté en peligro y no tiene la misma seguridad que mí. En este sentido, yo soy invitada, no anfitriona. Soy barrera, seguidora, amiga, y un símbolo palpable de coalición.

Porque no solo es una falta de respeto interrumpir las protestas o reclamar el centro de atención siendo persona blanca, sino que al hacerlo también causaría un daño directo al movimiento de Black Lives Matter (“Las Vidas Negras Importan”) y a las personas que se supone que quiero tratar de proteger.

La gente blanca de hoy no creamos el racismo, ni elegimos vivir en un mundo de supremacía blanca.

Pero lo que podemos elegir es admitir que nos beneficiamos de un sistema racista y reconocer que tenemos el poder de cambiar las condiciones existentes.

Reconociendo nuestra complicidad, debemos darnos cuenta de que esto no es solo un problema estadounidense, ni afroamericano, ni afrodescendiente, ni inmigrante. Es más que un simple “problema”: es un sistema que hay que derribar todxs juntxs.

Se trata de asumir el tema del racismo como una lucha propia aunque la gente blanca nunca llegaremos a entender completamente la desventaja, el prejuicio, el peligro, y el daño que causa. Se trata de ir más allá de la empatía y el síndrome del salvador blanco.

Y eso comienza siendo un buen aliadx y entendiendo nuestro papel en las manifestaciones. Respetando el contexto y entendiendo cómo usar nuestro privilegio no como obstáculo, sino como herramienta productiva para el movimiento social.

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