"La violencia no tiene género"

¿Y tú? ¿Quién eres? Probablemente cuando hablas de ti tengas en cuenta (en mayor o menor medida) diferentes aspectos como tu género, tu edad,...

8 octubre 2019 ·
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¿Y tú? ¿Quién eres?

Probablemente cuando hablas de ti tengas en cuenta (en mayor o menor medida) diferentes aspectos como tu género, tu edad, tu profesión, tus pasiones o aficiones, tu familia, tus amistades, tus habilidades o aptitudes, tu forma de ser o de actuar, etc. Este compendio hace que seas quién eres. Que pienses como piensas, que actúes como actúas y que sientas como sientes. “Yo soy yo y mis circunstancias”. “Uno se define por sus acciones”. Y un largo etcétera que podemos sacar googleando “frases para reflexionar”

Cada persona piensa, siente y actúa. Estas son las principales variables que tiene en cuenta la psicología cognitivo-conductual a la hora de analizar un “problema”.

Por ejemplo: “Soy Nacho, tengo 11 años y mi profesor dice que soy un chaval violento, con ataques de ira dirigidos sobretodo a uno de mis compañeros, Iván”. Nachete tiene un problema, que es su conducta agresiva. No se puede ir por ahí pegando a los compis. Por no hablar del pobre Iván al que tiene fritito.

Esto se definiría como un caso de violencia escolar, o “bullying”. ¿Cómo entendemos desde la psicología un caso así?

Una vez definida la conducta problemática, que es lo más visible y superficial (Nachete le unta a Iván), hay que empezar a ahondar un poquito con Nachete. “Vamos a ver Nachete, querido, ¿qué es lo que sientes antes, durante y después de moler a palos a Iván?” “¿Y qué clase de pensamientos se te pasan por la cabeza? ¿Si tu cabeza hablase en alto antes de pegar a Iván, qué diría?”.

Desde la psicología buscamos razones que llevan al sujeto a actuar, pensar y sentir como lo hacen. Incluso buscamos aquellas claves en el ambiente que le pueden empujar a comportarse como lo está haciendo.

En el caso de Nachete, podríamos explorar cómo se comportan sus padres respecto a este problema. Para ciertos niños y niñas una bronca de papá y mamá puede ser un premio. Puede ser que Nachete haya tenido siempre todo lo que quiere, como quiere y cuando quiere. Cuando esto no ocurre así se produce una explosión de ira que acaba en agresión.

¿Y si Nachete en lugar de 11 años tuviera ya 17? La cosa podría ampliarse, por ejemplo tanteando el posible consumo de drogas, o el ambiente que hay en casa y en el grupo de amigos, expectativas de sus padres hacia él o las habilidades que maneja o no cuando tiene un problema.

Para estudiar la violencia podemos seguir muchos caminos. Uno de ellos es observar cómo se ha ido perpetuando la violencia a lo largo de la historia para saber por qué se ejerce, de parte de quién se ejerce, qué tipos de violencia existen, etc. Otro podría ser coger muchos casos de personas que ejercen violencia de una manera “similar”, como Nachete, y ver si podemos sacar algo en claro.

Por ejemplo, si ahora mismo pusiéramos "violencia" en google y abriéramos la opción "buscar artículos académicos sobre violencia", después de echar un vistazo a unos cuantos podríamos llegar a varías conclusiones. Pudiera ser, por ejemplo, que las personas que ejercen conductas violentas suelen carecer de estrategias más adaptativas de resolución de conflictos. Esto es el famoso “¿para qué discutir si puedes pelear?”. O pudiera ser que la capacidad de tolerar la frustración soliera ser muy baja en los niños que ejercen bullying sobre sus compañeros. O pudiera ser posible que en entornos más desfavorecidos la violencia física entre iguales o la violencia intrafamiliar fuese  más habitual que en otros entornos.

La violencia es considerada un problema de salud pública por la OMS y desde 2004 se define como “el uso intencional de la fuerza o el poder, amenazante o flagrante, contra sí mismo,

otra persona, o contra un grupo o comunidad, que resulta en, o tiene alta probabilidad de resultar en lesión, muerte, daño psicológico, mal desarrollo o de privación”.

Analicemos esto. “Uso intencional de la fuerza o el poder”. Obviamente la violencia, sea del tipo que sea, se ejerce desde un puesto de superioridad hacia alguien considerado inferior. Más débil, menos inteligente, más pequeño, más pobre, más viejo, con menos influencia, en definitiva más vulnerable. Para que la violencia se ejerza tiene que haber un desequilibrio, una desigualdad, en algún aspecto.

Seguimos, “…contra sí mismo, contra una persona o contra una comunidad”. Es decir, que uno puede ejercer violencia hacia uno mismo, hacia otra persona (por ejemplo, ejercer violencia hacia nuestros padres, tipo Dakota de Hermano Mayor) o hacia una comunidad, como mi querido Santiago Abascal hacia la comunidad LGTBIQA+.  La violencia hacia una comunidad es el germen de las “fobias”: xenofobia, aporofobia, homofobia, transfobia, misoginia, islamofobia, etc.

Que por cierto, me lo he dejado tan a huevo que me tengo que mojar, aprovecho para aclarar que la orientación sexual no debería tener que ser considerada por nadie como un "problema" que tuviera que resolver en consulta un psicólogo. Si esto es una realidad, dice muy poco de nosotros como sociedad, una realidad muy triste. Lo que sin embargo es un problema que tiene solución, es la violencia provocada por las fobias que comentábamos más arriba.

Y para terminar con la definición de violencia, “… que puede resultar en lesión, muerte, daño psicológico, mal desarrollo o de privación”. Esto es, que se puede llamar a alguien violento por matar, pegar, insultar, ridiculizar, menospreciar, privar de derechos, recortar sus recursos, etc.

Es decir, existen muchos tipos de violencia ejercidos por muchos tipos de individuos y con consecuencias muy dispares, pero el factor común en todas ellas es que existe un abuso de poder en el que uno agrede y otro es agredido.

Ahora intentad responderme: ¿Consideráis que podemos tratar igual la violencia ejercida por Nachete hacia Iván, que la violencia hacia ciertos colectivos por parte de partidos políticos?

La gente que dice que la violencia no tiene género es la misma que la que afirma que la violencia tiene denominación de origen, como el vinito. La violencia no es machista, pero sí marroquí. No es machista, pero sí rumana. La violencia no es machista pero sí colombiana. ¡Venga ya! La violencia nace del abuso de poder que a uno le ha sido otorgado o que uno posee.

 Uno puede ser más fuerte físicamente, pero también se puede ser más o menos poderoso socialmente hablando.

Si colocamos en una pirámide a todos los individuos de nuestra sociedad, podremos encontrar arriba del todo, brillando porque "el de arriba los ha señalao", a hombres cisgénero, heterosexuales y blancos. Esto es indiscutible y está ampliamente reconocido. ¿Razones acerca de esto? Cada uno que se crea lo que le deje dormir mejor, pero la realidad es esta.

El poder entonces tiene sexo, desde luego que sí. Hombre. Y por supuesto no solo tiene sexo biológico, sino también género, el género masculino. Pero ojo, no todos los hombres que se identifican con el género masculino son los hegemónicos, no. Aparte hay que ser heterosexual (puedes no serlo siempre y cuando no te sientas orgulloso de ello) y por supuesto blanco como Niebla. ¿Que todos los hombres cisgénero, heterosexuales y blancos son superpoderosos? No. pero los niveles más altos de poder en esta sociedad los encontramos en personas que cumplen con estas características. 

Si la violencia se ejerce a través del abuso de poder, respondedme: ¿qué individuos serán más propensos al abuso de poder? Aquellos que lo posean. Es simple. No power, no abuse. Y las mujeres como colectivo, mis vidas, jamás hemos podido siquiera oler de lejos el poder.Y habrá casos en los que la variable "género" sea más o menos relevante o influyente. Pero si queremos abordar los problemas derivados de la violencia, tenemos que preguntarnos ¿Por qué ha pasado esto? ¿Por qué se mantiene? ¿Se puede cambiar? ¿Se podría prevenir?

Queridos, queridas, por supuesto que la violencia tiene género. Y no solo género. La violencia tiene género, edad, factores de personalidad, antecedentes familiares, estatus socioeconómico, etc.

Porque la violencia la manifiestan y la ejecutan personas. Y las personas son un conjunto de factores de personalidad, género, edad, antecedentes familiares, estatus socioeconómico, estrategias de afrontamiento, habilidades para resolver conflictos, etc.

Decir lo contrario es pasarse por el forro datos empíricos y décadas de historia e investigación. Decir lo contrario es tratar el problema de una forma muy irresponsable y pasiva. Afirmar que la violencia no tiene género es barrer el salón y esconder la mierda bajo la alfombra. Afirmar que la violencia no tiene género es perpetuarla, es ser partícipe y cómplice de esta.

Decir este tipo de sandeces es demostrar alto y claro:

  • Que no tenéis ni idea de cómo analizar un problema a nivel psicosocial. Pero ¡bah! quién quiere saber esto para ejercer en política, ¿no?
  • Que no tenéis ni idea de cómo tratarlo o subsanarlo. Y apelo a la ignorancia por no ser “malpensada” y creer que en realidad lo que ocurre es que las mujeres víctimas de violencia de género os importan menos que nada.

Yo no debo, quiero ni puedo (ya que sería una conducta negligente por mi parte) tratar igual un caso de bullying que un caso de violencia de género. 

Cualquier conducta es punta del iceberg. El iceberg de la violencia se constituye a base de pensamientos y sentimientos. Estos pensamientos y sentimientos son resultado de múltiples variables. Estas variables han ido siendo identificadas por personas que se han preparado y formado para ello. Personas que dedican su vida laboral a identificarlas para después abordarlas con sus pacientes.

Dejen de hacer el ridículo con su soberbia partidista.

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