La nueva rama de la psicología: grupos de autoayuda en los comentarios de páginas porno.

Os presentamos la nueva manera de encontrar motivación vital. Hablar con otros desgraciados como tu en comentarios de vídeos porno. Cada año la sociedad...

4 enero 2019 ·
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Os presentamos la nueva manera de encontrar motivación vital. Hablar con otros desgraciados como tu en comentarios de vídeos porno.

Cada año la sociedad está más aislada, encerrada en sus casas, taciturna, y finalmente triste. En los últimos 10 años, los casos diagnosticados de depresión se han triplicado. Esto se ve ahora reflejado en el porno. Y no precisamente en las películas. Las cuales son cada día más agresivas y violentas contra sus protagonistas. Si no en los comentarios de los vídeos.

¿Os imaginárias hace 15 años, cuando el porno online empezó a ser accesible para todos, que un vídeo podría transformarse en un grupo de terapia? Yo personalmente no lo veía venir. Sin embargo tiene sentido. Los consumidores habituales de porno (los cuales son los mismos que se molestan en comentar los vídeos y compartir sus pajas con la comunidad) suelen ser depresivos.

Suelen ser depresivos ya que interpretan que aquello que ven es la vida sexual que deberían tener y se frustran. Se creen fracasados. Impotentes. No lo suficientemente machos. No entienden que aquello que hay en la pantalla es ficción, que no deben aspirar a ello, en parte porque no existe, y en parte porque es dañino para la mujer siempre.

También es cierto que hay ahora un gran porcentaje de personas solitarias que realizan su vida entre cuatro paredes. No puedo negar que sean consumidores habituales de porno. Sin embargo no debemos generalizar. Ya que tod@s sabemos que todo el mundo ve porno o lo ha visto. Por mucho que lo niegue. Está ahí, es accesible y a todos nos gusta el sexo.

Tod@s sabemos que todo el mundo ve porno o lo ha visto. Por mucho que lo niegue. Está ahí, es accesible y a todos nos gusta el sexo.

Me gustaría hacer un ejercicio de imaginación. E intentar entrar en un segundo en la mente del comentarista que busca ayuda en la comunidad del porno. Es una persona que no sabe a quien acudir. No tiene amigos, o no tiene confianza con ellos. No cree en los psicólogos o considera que le van a denominar loco y huye de ello. ¿En quién depositar la confianza? ¿Quién está ahí siempre, en sus momentos mas íntimos, durante sus ideas más ocultas?

En una sociedad en la que nadie confía en nadie, y todos estamos solos, YouTube, Netflix o PornHub son aquellos seres en los que depositamos nuestro cariño y confianza. Sin embargo ellos nunca te van a corresponder. No existen. Son multinacionales, servidores y bits.

Y esta es la razón por la que un adolescente solitario y desesperado vuelca su desamparo en una página porno. Lo podría haber soltado en YouTube. Sin embargo esta es la plataforma de la visibilidad. Mientras que la pornografía es algo sigiloso. Oscuro. Donde nadie conoce a nadie ni se quieren conocer. El lugar perfecto donde pedir ayuda sin que la gente que de verdad te conoce lo pueda saber.

Todos tenemos miedo. Miedo a ser diferentes. Miedo a no cumplir las expectativas. Miedo a no ser lo suficientemente guapos, listos o afortunados. Miedo a perder, en definitiva.

Todos tenemos miedo. Miedo a ser diferentes. Miedo a no cumplir las expectativas. Miedo a no ser lo suficientemente guapos, listos o afortunados. Miedo a perder, en definitiva. Y lo peor de todo, es que el propio miedo ya es en si un indicio de perdedor. Por lo que hay que esconderlo en las profundidades de las búsquedas en modo oculto y las páginas porno.

No obstante, la comunidad porno no se queda inactiva ante estas peticiones desesperadas de ayuda emocional. Todos sienten lo mismo (todos sentimos lo mismo). Y por eso mismo a cada usuario necesitado hay otros tantos ofreciéndole su apoyo. Diciéndolo que él pude con la soledad. Que todos pasan por lo mismo y que la depresión es algo de lo que se sale. Un mensaje muy profundo para estar debajo de una compilación de cumshots.

En parte me siento orgulloso por este apoyo de la comunidad porno. Por otra triste por las condiciones emocionales en las que todos estamos obligados a vivir. Sin querer a nadie. Sin desear. Sin sentir. Siempre felices, perfectos y productivos. Sin embargo, nuestra cultura tiene muchas grietas. Y la pornografía es un campo en el que se evidencian muy eficazmente.

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