Cuando el principito predijo el conflicto entre Cataluña y España

La Historia sobre como Saint-Exupéry se adelantó al momento histórico actual. Muchas banderas se están viendo en estos días colgadas en los balcones. Esto...

23 abril 2018 ·
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La Historia sobre como Saint-Exupéry se adelantó al momento histórico actual.

Muchas banderas se están viendo en estos días colgadas en los balcones. Esto se debe a una idea de pertenencia a una nación. Muchas de estas exhibiciones de bandera son banales. Como por ejemplo, el hecho de poner a Jesús de Nazareno al lado de una bandera de España.

¿Jesucristo se desvió para tomarse una paella y dar sangría a los más necesitados?

Esta idea de nacionalismo banal conecta a la perfección con el aclamado El Principito, escrito por el escritor y aviador francés Antonie de Saint-Exupéry. Esta obra ha tenido mil adaptaciones y ha pasado a ser la obra favorita de mucha gente por excelencia. Digamos que es un libro comodín, como lo es la película Amelié. Siempre quedarás bien si lo nombras.

Este libro es la muestra perfecta de lo que estamos viviendo en la actualidad. Un nacionalismo puramente banal. El Principito ama su tierra por encima de todas las cosas. Incluso cuando en este planeta las cosas sean complicadas de manejar. La rosa, perteneciente al planeta de nuestro protagonista. Es ambiciosa, egoísta y tiene  consigo unos valores para nada positivos.

 El Principito ama y quiere a la rosa por su forma de ser y decide cuidar de ella pase lo que pase. Hasta aquí todo está en orden, pero todo esto cuando el pequeño monarca decide viajar.

En su viaje ve a personajes totalmente estereotipados (que contrarresta con la idea inicial del libro libre de prejuicios con el astrónomo) con valores variopintos. Algunos son ambiciosos, otros avariciosos, otros egoístas. Esto el Principito lo ve como algo muy negativo y lo crítica haciendo que el propio lector, en su comprensión, acabe dando la razón a la psique del Principito.

Imagen vía · El Mundo

Pero esos valores ¿No son similares a los de la flor? Esto no se lo cuestiona en ninguna parte de la obra, ya que está encantado de cuidar y alabar a la flor. Esto me da que pensar, al fin y al cabo, los planetas se establecen como naciones. Entonces nos estaríamos encontrando ante un ejercicio de nacionalismo. Pero en este caso bastante vacío y frágil. El Principito no ve ningún error en los comportamientos de los habitantes en su planeta pero si señala y critica los errores de los comportamientos de los otros planetas.

¿No vemos realmente los actos que tenemos en nuestro entorno pero si comprendemos esos mismos actos en el exterior?

Por ello, quiero dejar que cada uno pueda hacer su ejercicio de introspección antes de ponerse a reivindicar cualquier tipo de acción que tenga en cuenta una representación de un nación. Al pobre Principito no le fue nada bien.

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nacionalismo

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