Por qué Pablo Casado es el nuevo Franco

Analizamos el giro político que quiere realizar Pablo Casado en el PP. Pista: saltamos del 2018 hacia el 1958. "El PP ha vuelto" gritaba...

6 agosto 2018 ·
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Analizamos el giro político que quiere realizar Pablo Casado en el PP. Pista: saltamos del 2018 hacia el 1958.

"El PP ha vuelto" gritaba Pablo Casado en su discurso ante los compromisarios. Una frase que, por otra parte, me recuerda mucho a frases de malos de dibujos a animados. También tiene reminiscencia a la película La noche de los muertos vivientes.

¿Pero qué ha querido decir Casado con esta vuelta? Nos quiere decir que el PP real se había ido. Se había esfumado en la niebla de lo políticamente correcto y la legalidad. Habla de un resurgir de Alianza Popular, una formación política creada por ex cargos franquistas.

En el discurso tras obtener la secretaría general del partido ya nos hacía referencia a este Back to the Future políticoCasado ha propuesto regresar a la ley del aborto de 1985 (que es no poder hacerlo) y convocar una convención específica sobre principios y valores para rearmar ideológicamente el partido. Otorga un puesto fundamental a las políticas conservadoras sobre "la vida y la familia". Y habla de volver a los ideales tradicionales del partido "sin complejos".

Con estas pocas declaraciones ya podemos dibujar la nueva posición socio política de la derecha española: convertirse en ultraderecha. Casado también hablaba de un rearme del partido a nivel identitario, recuperando “los votantes que se fueron a Ciudadanos y a Vox”. Cuando buscas que te apoye la gente que apoyaba a  Vox, es que eres ultraderecha. Hasta la anterior gestión del gobierno se alejaba de Vox.

Casado ha propuesto regresar a la ley del aborto de 1985 (que es no poder hacerlo) y convocar una convención específica sobre principios y valores para rearmar ideológicamente el partido. Otorga un puesto fundamental a las políticas conservadoras sobre "la vida y la familia". Y habla de volver a los ideales tradicionales del partido "sin complejos".

Esta posición neo fascista ya fue denunciada por la Red Española de Inmigración. Resulta que, la semana pasada en su intervención de Ávila, el nuevo presidente del PP ha dicho que a sus compañeros les "desgarra ver esas imágenes". Pero "No es posible que España pueda absorber a millones de africanos que vengan a buscar un futuro mejor en Europa". "No hay papeles para todos". Algo parecido a decir ¿Qué puedo hacer yo?, sólo soy un pobre facha. O ¿Qué le vamos a hacer? Que se vallan los negros a otro país que aquí ya hay muchos.

A su vez criticó la gestión del problema migratorio del gobierno de Sánchez. Según Pablo Casado, la visita del presidente del gobierno al barco Aquarius va a hacer de "efecto llamada". Traducción: No le des ná a ese gitano niña, que luego nos viene tos los días a pedir. Es pura lógica. Que haya personas muriendo a la deriva y que un gobierno les socorra llama a que otras personas también busquen la muerte a la deriva.

Bueno, pues la Red Española de Inmigración ha condenado de forma oficial estas declaraciones cómo que "confirman la alineación de su partido con la derecha extrema de Italia o Hungría". Razón no les falta.

Según Pablo Casado, la visita del presidente del gobierno al barco Aquarius va a hacer de "efecto llamada". Traducción: No le des ná a ese gitano niña, que luego nos viene tos los días a pedir. 

De todas formas, Casado asegura apostar por "La integración". Busca un PP que abarque "todo lo que se encuentre a la derecha del PSOE" y aboga por volver a un sistema de "rotación sana".

Esta forma de interpretar el panorama político significa limitar a la ciudadanía el poder acceder de forma real a la política. Ya que esta debe hacerse como siempre y por los partidos de siempre. Aquí se palpa a su vez el miedo que tiene Casado a Ciudadanos cómo fuerza de derechas. Esta integración de la que habla es realmente una fagotización de toda fuerza política externa al PP. Esto le vendría genial al partido claro; ya que si abarca todo el voto de derechas siempre está por delante de cualquier otro partido. Y para asegurarse esto promueve una reforma electoral por la cual gobierna el partido con más porcentaje de votos, sin poder recurrir a coaliciones. Según Casado, para no darle poder a los independentistas, con los que tiene un discurso todavía más aterrador que el de Albert Rivera.

Y es que Casado ya no habla de no negociar, cómo hacía Mariano, si no que busca ilegalizar los partidos independentistas. Asegura que es mejor prevenir que curar. Rivera debe haberse quedado loco, Casado le ha dado mil vueltas en su propio terreno.

Casado ya no habla de no negociar, cómo hacía Mariano, si no que busca ilegalizar los partidos independentistas. Asegura que es mejor prevenir que curar.

Pero repito, todo el programa de Casado es una especie de Cuéntame político. Para Casado el PP se ha reblandecido con el tiempo (con Franco se vivía mejor) y sueña con la España de los 70. Con las políticas moderadas de la transicción y con las formaciones históricas del PP. "No puede aspirar a liderar el partido alguien que no está orgulloso de su pasado. Yo lo estoy de José María Aznar, de Mariano Rajoy y de Manuel Fraga" decía en este discurso estelar lleno de perlitas. Decir que a Mariano le nombra por respeto, con quien realmente se siente cómo es con Aznar.

No se si os acordáis de Aznar; fué nuestro presi amigo de Bush. Nos metió en una guerra y se encaró por la isla de Perejil. Afirmó cosas como que los musulmanes deberían pedir disculpas por los siglos que ocuparon la península ibérica. O que las campañas de tráfico se equivocan, defendiendo el derecho a beber vino incluso si se va a conducir. Pues este es el modelo político de Pablo Casado.

Otra frase estrella del nuevo secretario general del PP, relacionada con este revival ideológico es que "El PP vuelve a intentar reconquistar el corazón de todos los españoles. Tenemos que volver al eje de la sociedad española para enarbolar nuestras señas de identidad de siempre". Hay que volver al toreo, a las misas y a los golpes de estado. Recordemos que cuando en este país alguien habla de "las cosas de siempre" está hablando de las manifestaciones culturales que promulgaba la dictadura de Franco.

"El PP vuelve a intentar reconquistar el corazón de todos los españoles. Tenemos que volver al eje de la sociedad española para enarbolar nuestras señas de identidad de siempre". Hay que volver al toreo, a las misas y a los golpes de estado.

Enlazando con esta analogía discursiva con el franquismo, Casado nos habla de un compromiso con “la familia, la natalidad y la conciliación”. No nos habla directamente de la Iglesia, pero presupongo que volvería a tener un peso estatal importante.

Ya tenemos a la iglesia en el pack. Ahora nos falta la monarquía.Tras ganar el liderazgo del PP lo primero que ha hecho es llamar al rey. Rollo girlfriend. Le ha dicho que ha ganado y le ha comunicado la lealtad del partido a la Constitución y al Rey Felipe VI. Hubiera molado lo contrario, que llamase en plan faltoso, insultando.

Vamos a hacer una sinopsis de lo dicho hasta ahora: Pablo Casado persigue una forma de gobierno regresiva, casi franquista. Cerrar fronteras a la inmigración, volver a la familia tradicional, ilegalizar el aborto, ilegalizar partidos políticos, volver a las formas de hacer política de la transición y todo con el consejo político de Aznar. Ya tenemos el lío hecho. Un buen Zás en toda la boca a todos aquellos que creíamos que la ultraderecha no podría remontar en España.

Ahora vamos a ir hacia los temas corrupción y feminismos. Porque en estos apartados Casado también nos puede sorprender. A pesar de condenar reiteradas veces la administración Rajoy la red de corrupción que la sostenía, Casado parece ser que no estaba del todo limpio. Aun habiendo hecho declaraciones de que "si él tuviera algo que esconder no se habría presentado a ese puesto" , la jueza que lleva su caso master no opina lo mismo. Cuándo se lo nombran, se excusa diciendo que es una chorrada en comparación con el caso Cifuentes. Toda una lección de compañerismo político.

Pablo Casado persigue una forma de gobierno regresiva, casi franquista. Cerrar fronteras a la inmigración, volver a la familia tradicional, ilegalizar el aborto, ilegalizar partidos políticos, volver a las formas de hacer política de la transición y todo con el consejo político de Aznar. Ya tenemos el lío hecho.

Para refrescar la memoria, en el Currículo de Pablo Casado se hallaban unos estudios de master en Derecho Autonómico que la Universidad Rey Juan Carlos no podía corroborar. Casado asegura que son despistes burocráticos. Pero la URJC declaró “no les consta ningún documento consistente en los trabajos del Sr. Casado para ser evaluado en los 20 créditos no convalidados, ni rastro documental que evidencie su aportación en el curso académico 2008-2009 (correo postal, electrónico o de cualquier otro modo)”. Ahora se está hablando de una caja misteriosa con documentos sobre estos estudios que alguien encontró en algún lugar.

Por otra parte, hay que pensar las palabras que Casado lanzaba a Soraya. El nuevo líder de los populares rechazó que “ser mujer” fuera “un mérito” o un “argumento electoral”. Diciendo de esta manera que a Soraya no se le puede valorar por sus méritos políticos. Simplemente es mujer y cómo es mujer la votan (le faltaba decir "por pena"). Toda una lección de equidad y feminismo.

Para concluir con este análisis político/prensa del corazón del pensamiento y programa político de Pablo Casado, decir que a sus 37 añitos se ha convertido en el personaje público más facha de este país, y eso ya es mucho. Tras pasar por delante al líder de Ciudadanos, se pone en la cabeza del ranking facha junto a Aznar, Carmen Lomana y la fundación Francisco Franco.

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