En 2019 el barrio de Salamanca voto en masa y Vallecas se abstuvo

Convierten una pandemia en un juego político para ir de la mano de aquellos que se manifiestan porque les abran los campos de golf y con aquellos que hablan de ‘plandemia’.

28 abril 2021 ·
Compartir
ayuso_binary

Imagen vía: Agencia EFE

Querida abstención, en 2019 la derecha ganó las elecciones en Madrid porque en el Barrio de Salamanca se salió a votar en masa y en Vallecas se abstuvieron. Ayuso gobierna con el apoyo del neofascismo porque Fuenlabrada no se movilizó pero Pozuelo salió a arrasar. En pocos días volveremos a las urnas de Madrid en mitad de una pandemia global. ¿Por qué? Porque Ayuso se cree que eres tan tonto como para no ir a votar. Pero si el 4 de mayo la izquierda sale a votar, evitaremos un gobierno reaccionario con miembros de Vox en el mismo. Podemos hacerlo. Podemos ganar Madrid. Si la izquierda vota, Ayuso pierde.

Querida abstención, la de rosas marchitadas por el hartazgo social. La de políticas sociales que se vieron mermadas por la apisonadora neoliberal. Cuando compañeras y compañeros se quedaron en casa en el momento en que el neofascismo llamaba a nuestras puertas. Cuántas esperanzas muertas. Querida compañera, que te levantas a las 6 de la mañana y te partes la espalda para mantener a tus dos hijos sola. Que ves con dolor el paso del tiempo, sin distinguir caras en una mascarilla que se nos hace ya natural. A las incertidumbres del futuro se les añaden los problemas del presente. Ves como la sanidad pública que cuida de los tuyos sufre de los recortes austericidas de un gobierno criminal. Ves como la educación pública de tus hijos cada día está más en decadencia mientras favorecen a la privada y a la concertada. Observando atónita el menú de Telepizza que ha encargado Ayuso para tus hijos. Esperando congelada en las colas del hambre de Vallecas que rodean el banco de alimentos.

Ayuso ha eliminado más de 14.000 plazas en la educación pública para este año.

Querido compañero, tú que ganas 900€ y 700€ se te van para pagar el alquiler, que en un vuelco te ves ahogado a fin de mes. Que abandonas tu barrio natal asfixiado por los precios. Huyendo cual exilio a la periferia de Madrid, expulsado por la doctrina neoliberal y por la gentrificación. Que escuchas con temor que no hay nada que hacer con unos precios del alquiler que te están matando. Querido abuelo, tú que mantienes con tu pensión a tu hija, a tu yerno y a tus nietos. Que creías que la vida de tus hijos sería más liberadora que la tuya. Que pensabas que podías respirar en calma después de décadas de trabajo. Ahora solamente miras a los lados abrumado por las deudas y la incertidumbre de una vida que te hacen indigna. Sufriendo con temor la próxima patada de la policía a tu puerta.

Querida abuela, que te fuiste de este mundo porque unos y unas decidieron desde un despacho de la Comunidad de Madrid que tu edad era demasiada carga como para que se te derivara a un hospital. Que fuiste abandonada en una residencia de ancianos al amparo de la suerte. Que viviste el olvido de Vallecas y los barrios al sur de la M-30. Confinando Usera y no el barrio de Salamanca pese a tener un índice de contagio inferior. Cuarentenas clasistas. Priorizándose la economía a la vida, lo que se traduce en que Madrid ha sido y es epicentro de la pandemia en España.

Confinando Vallecas y no el barrio de Salamanca pese a tener un índice de contagio inferior.

Querida abstención, a ti te escribo, que con un cuchillo de rabia puedes tambalear los cimientos de aquellos que se reparten adjudicaciones públicas y sobres en B. Querida abstención, que tienes la capacidad transformadora de darle la vuelta a la realidad, de dar la hostia con jarabe democrático a todos aquellos que se han meado durante años en los madrileños. Querido barrio, siempre al pie del cañón y al borde del respiro, que te organizas para ayudar a los más desfavorecidos. Que gritas con coraje por aquellos derechos perdidos. Querido barrio, que con tu fuerza y tu tesón puedes armarte de valor y devolver a los neofascistas al estercolero de la historia. Querido barrio, nos toca organizarnos de nuevo para votar y hacer botar a aquellos depravados que te prefieren limpiando a gobernando. Que derriban nuestras puertas para desahuciar bajo el mandato de facto de la banca. Querido obrero, aquellos con corbatas y campos de golf te toman por subordinado y te quieren en el sofá de tu humilde casa. Sentado mientras ellos acuden a votar contra tus derechos.

Queridos olvidados, queridos aquellos y aquellas que no tienen voz en el espacio público. Que son estigmatizados y abandonados. Que son puestos a pelear contra el penúltimo de la fila. Queridas empleadas del hogar ignoradas y minadas por las instituciones. Que aguantan sobre sus espaldas una falta de derechos laborales indignas para un 2021. Un trabajo profundamente patriarcal que sostienen las mujeres y que el conservadurismo jamás tratará de solventar en términos de igualdad de género.

Querido barrio, que siempre has sido el protagonista de la transformación social.

Querido joven, donde nuestra generación sufrirá en lo laboral más dolores de cabeza que la de nuestros padres. Que hemos sufrido el peso de dos crisis económicas, una acompañada de una pandemia global. Que nos hemos visto mermados y con el agua al cuello. Lastimados socialmente. Tiempo perdido y vida irrecuperable. Que nos matan a tasas en las matrículas mientras recibimos unas desastrosas clases virtuales. Con el dedo acusatorio de la Comunidad de Madrid que nos señala como culpables de las nuevas olas víricas mientras aplauden el turismo de borrachera. Tratándonos como criminales mientras nadie nos pregunta cómo estamos. Mientras las autoridades hacen caso omiso a los datos de depresión, ansiedad y suicidios derivados de la situación epidemiológica.

Querido barrio, querida abuela, querido padre. Donde la derecha te toma por su tonto útil porque cree que no irás a la urna un martes laboral. Que todos aquellos y aquellas que salían a aplaudir a las 20:00 a los sanitarios, salgan el próximo 4 de mayo para defenderlos. No vamos a acabar con el sistema capitalista y patriarcal de supremacismo blanco el próximo 4 de mayo, pero podemos evitar que Madrid siga retrocediendo en derechos y libertades. Debemos evitar el salto del fascismo al Gobierno de la Comunidad de Madrid. Podemos poner nuestro granito de arena para construir los pilares de un mundo no capitalista, no patriarcal y no racista. Podemos parar la apisonadora de todos aquellos que quieren minar nuestros derechos. De aquellos que quieren matarnos a tasas. Que quieren matarnos a precios. De aquellos que quieren expulsarnos de nuestros barrios. De los que quieren destruir nuestra sanidad pública y nuestra educación pública mientras se reparten el erario público en forma de dinero negro.

Esperando congelada en las colas del hambre de Vallecas que rodean el banco de alimentos.

La presidenta que pedía rastreadores voluntarios. Sanitarios voluntarios. Hasta quitanieves voluntarias. Construyendo un hospital sin quirófanos. Pidiendo más competencias al Estado cuando no las tenía y menos cuando las tenía. Dejando sin derivar a los hospitales a cientos de abuelos y abuelas enfermas. La única Comunidad Autónoma del Estado español que se declaró en rebeldía en mitad de la mayor crisis sanitaria de la era moderna. Cuando España hacía piña frente a la muerte, Ayuso hacía política con el dolor y con los muertos. Si por el PP fuera, dejarían que se llenaran las morgues con tal de conseguir el ansiado voto. Convierten una pandemia en un juego político para ir de la mano de aquellos que se manifiestan porque les abran los campos de golf y con aquellos que hablan de ‘plandemia’.

El partido más corrupto de Europa. Condenado por la justicia española por corrupción y tildado de organización criminal lidera los sondeos. Aliados con el neofascismo, al cual meterán en el gobierno si les dan los números. Ayuso quiere gobernar con Vox, con los representantes del odio. Con aquellos que dan dos puñetazos a una pareja de gais, de los que realizan atentados simulados contra centros de menores y de los que perpetran atentados con cócteles molotov contra sedes de Podemos. Con aquellos que colaboran con los que envían balas y amenazas terroristas. Vox es completamente antidemocrático y filonazi. Nos jugamos mucho más en Madrid, nos jugamos la democracia. Debemos parar la barbarie y eso será posible con la herramienta de acción directa que más le duele a la derecha: el voto.

Querida abstención. Querida compañera, amiga, abuela. Querido trabajador, querido joven. Queridos olvidados de Vallecas.

No son tontos, eligen para votar un martes no festivo para desmovilizar a los y las trabajadoras que en su colegio electoral cogerían una papeleta progresista. No les demos el gusto a los corruptos de corbata y de nombre Cayetano. Que no te tomen por memo. Por un pasota al que no quieren en el espacio público, y mucho menos para ir a votar. Dejémosles con cara de póker. Podemos hacerlo.

Querida abstención. Querida compañera, amiga, abuela. Querido trabajador, querido joven. Queridos olvidados de Vallecas. Querido barrio. Votad PSOE, votad Más Madrid, votad Unidas Podemos. Pero votad. Porque podemos aprovechar esta oportunidad histórica para que el próximo 4 de mayo salga un Gobierno progresista de las urnas. Porque no podemos permitir que nuestra región esté gobernada por neofascistas que apliquen políticas neandertales. Por el ahora, por el mañana. Porque hay que aprovechar estas elecciones para mandar a la extrema derecha a su hábitat natural, al basurero de la historia.

Compartir

    Artículos relacionados