Mori: una epifanía en 5 actos

1-“He tenido una epifanía. Me he rallado un poquito con mori y quiero tomármelo de otra forma. Me han ido pasando muchas cosas a...

5 junio 2020 ·
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1-“He tenido una epifanía. Me he rallado un poquito con mori y quiero tomármelo de otra forma.

Me han ido pasando muchas cosas a mí pero no he hecho yo que las cosas pasen. Noto que las cosas me pasan y lo que quiero hacer es coger las riendas ahora que creo que puedo, que conozco gente,… No siento que mori sea lo que yo quiero que sea y no hay motivos para que mori no sea lo que yo quiero que sea”.

2- Hablé por primera vez con mori el 16 de abril de 2020, apenas un mes después de que se declarara el estado de alarma en toda España y que el mundo empezara a alucinar con las consecuencias del coronavirus. Martín -que así se llama realmente mori- es un chico insultantemente joven -acaba de cumplir 20 años el 4 de Junio- que habla con naturalidad y sin pompa, que aún no se ha vestido con la retórica aburrida de los relaciones públicas del ahora-estoy-pasando-por-una-nueva-fase-en-la-que-quiero-experimentar. NO. De hecho salta de un tema a otro y de repente me recomienda unos vídeos sobre movidas de física cuántica y filosofía y de repente dice muy serio que le gustaría no perder el control de su carrera artística en ningún momento. 

Lo vi en directo por primera vez en su primer concierto que fue en Ídolo,

en la ya extinta (consecuencias del coronavirus) Sala Alevosía. Un concierto para el que se quedaron varias decenas de personas fuera, en la puerta, y es normal. No salen muchos artistas con un producto fresco y, sin embargo, tan bien construido que resulta imposible resistirse a escucharlo tan a menudo.

Tampoco es normal ver a un artista con tantos amigos. Las primeras dos filas de público en el concierto eran sus amigos de su colegio mayor y de la Universidad, donde mori ha estudiado un año de ADE antes de dejarlo para prepararse la prueba de acceso a la universidad otra vez (mientras su carrera no deja de crecer) para pasar a Comunicación Audiovisual.

Es raro ver a un artista con tantos amigos porque el camino del éxito suele ser solitario y profesional.

Algo que no cuadra habitualmente con las amistades de toda la vida. En el concierto se transparenta lo que es mori: un músico que ha hecho de la naturalidad una de sus señas de identidad. Reconoce abiertamente que se le rompió el ordenador en el que tenía el beat original de ‘q no’, el primer tema que vio la luz en Spotify y que subió a la plataforma de streaming porque sus amigos estaban hasta la polla de tener que escucharlo en Soundcloud.

Así que tiene que inventarse un nuevo beat que encaje con la letra y con la melodía. Da igual. La canción es tan buena que todo el mundo le pide un bis y él lo concede y él se ríe y se interrumpe al principio porque no le gusta como está quedando y vuelve a empezar y ahí sí triunfa y todo el mundo se une y se mueve de un lado para otro como el bamboleo de una hamaca como en los conciertos melódicos de antes cuando la música era más elegante y agradable de lo que es ahora. 

En el concierto también adelanta lo que luego será ‘Vanish’, un tema producido por $kyhook,

uno de los productores más interesantes de la escena urbana underground en España y que ha colaborado con lo mejor de la nueva música independiente nacional en ‘Moonchies’ (Helsinki/19), su primer álbum. Una canción de la que se siente especialmente orgulloso porque admira hace tiempo a $kyhook. Una canción que ve la luz poco después de ese 16 de abril en el que hablamos por primera vez y en el que me cuenta lo ilusionado que está con esa colaboración y lo bien que va todo no solo en lo profesional sino también en lo personal.

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2niños recién salidos del cole

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Una de las cosas que más llama la atención de mori es la naturalidad con la que muestra en redes sociales la relación sentimental que mantiene con Marta Ochoa, arquitecta y miembro fundadora de Casa Antillón. También lo hace oírle hablar de amor. He tenido conversaciones con amigos de toda la vida en la que no me ha quedado tan claro lo que pasa en su corazón y en su cabeza: “lo que tengo con Marta me parece que lo agradezco todos los días; es la conexión más fuerte que he sentido con nadie nunca jamás y ha sido todo super guay, no creía en el destino hasta que ha pasado esto; son coincidencias pero te las tomas de manera bonita y de enamorado;

soy una persona superracional y dejo de serlo con ella;

me parece genial y hablamos de todo y tenemos una relación dabuti; la clave es la comunicación, los problemas son de mala comunicación, malentendidos; nunca me había bajado del carro tanto como me bajo con ella, acabamos dándonos la razón el uno al otro; el pensamiento cambia en la discusión sintiéndonos mal por lo que hemos dicho y viceversa; nunca me había sentido así; sentía que lo de Marta después de pasarlo mal era como que de repente me empezaran a salir bien las cosas; al final del año pasado estaba en una depresión; lo que tu escuchas en realidad son cosas… ‘lo que hago cuando no estás’ y ‘llueve’ y ‘don't spill it’, solo he hecho cosas que tienen que ver con marta desde hace poco”.

3-  Comparado con el ritmo lento-consciente-de-sí-mismo-encantado-de-conocerse que practican algunos entrevistados, la conversación con Martín fluye sola por entretenida. Esta segunda llamada, mori la empieza contando lo que vimos en el primer acto, que ha vivido una epifanía que nada tiene que ver con el encierro provocado por el covid-19.

Con ‘3 weeks’, el lanzamiento que ve la luz este 5 de junio, se cierra una etapa que ha durado algo más de un año y que le ha llevado a saber que al pionero del sad trap, Yung Lean. Le gusta su música y que es capaz de hacer música relativamente exitosa sin perder su identidad pero también que ese peligro, el de perder su identidad. Está siempre rondando la vida artística de uno como una mosca la comida un día de verano.

Así que en apenas 40 días, mori ha pasado de decir que quiere mantener el control artístico en todos y cada uno de los pasos que da en su carrera,

incluidas portadas, videoclips o producciones a decidir contar con un equipo con el que colaborar y sacar proyectos adelante de manera colectiva.

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@__nglr me hizo estas fotos tan graciosiyas ayer y fue genial

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Quizá haya influido en la epifanía lo de Yung Lean, el haber cerrado esos temas cargados de tristeza que se ven ahora desde otra perspectiva ahora que la vida va un poco mejor o quizá haya sido el acuerdo editorial que ha cerrado con una major y que le va a permitir trabajar con la libertad que -no se engañen, yo no me engaño, ¿por qué engañarse?- solo da el dinero. Esta es, muy probablemente, la diferencia más sorprendente entre las dos conversaciones que he tenido con mori durante esta primavera.

La sensación de haber empezado a creer de manera más sólida no solo en sí mismo sino en su música. A pesar de todo, dice ahora, en junio, que “la mayoría de músicos de mi generación y de la escena son mejores que yo: Rusowsky, Megansito,… todos son mejores músicos que yo”. Cabe preguntarse entonces cuánto importa esto a día de hoy y, desde luego, parece que menos que saber cómo y dónde estar. Y tener suerte. 

4- Noviembre de 2019, Yung Lean conoce la música de mori a través de varias casualidades

(los famosos seis grados de separación no fallan nunca) que incluyen amigos y parejas en París: “Fuimos en noviembre a París a casa del mejor amigo de Marta y su mejor amigo tenía un medio novio-medio amigo que tenía en un grupo de amigos a un amigo que era íntimo de Yung Lean desde pequeño y cuando fuimos a París pusimos las canciones y le gustaron un montón y él se las enseñó y el otro decidió mandarle un mensaje “Eh John”, el tío le llamo John -le llamó John de Jonathan porque se llama Jonathan- que yo me quedé flipando.

Y le dijeron “Eh, este chaval hace música y se parece a ti” y él dijo “No, no se parece a mí” (la música) pero me gusta mucho. Entonces eso es parte de la epifanía que me está pasando: lo siguiente que haga tiene que ser algo que me lleve a ponerme al lado de Yung Lean.”

5- El nombre del sueco surgió varias veces a lo largo de la primera charla pero no existía ese atrevimiento para ponerlo encima de la mesa no solo como un reto sino como una realidad en la que ambos están cerca, musicalmente, pero quizá también personalmente. Es solo uno de los ejemplos.

Pasar de decir “mori parece que está definido por ser sentimental y más tranquilo,

pero me molan cosas que se salgan un poco con eso. Yo es que soy rallao con la estética y eso. Aunque sea un artista independiente mi meta máxima es poder presentar algo artístico musical como en una exposición de puta madre en Milán, o algo como lo que haría Yung Lean, que se lo toman en serio en todos lados.” a confesar: “¿Te acuerdas lo que te dije la última vez? Lo de que mori podía estar en una galería de arte en Milán? Pues ahora creo que hay que dar los pasos para que pueda hacerlo” implica recorrer un camino.

También para decir: “Lo que vaya sacando a partir de ahora, de ‘3weeks’, va a ir en ese sentido” Seis semanas semanas después de decir “lo que estoy intentando hacer es definirme bien y no me ha dado tiempo a definirme, a hacer un álbum o saber qué quiero presentar… Me veo más seguro sacando canciones poquito a poco de momento, quiero ir poquito a poco, tampoco me importa eso, hay muchos artistas de fuera que han hecho eso: han sacado mazo singles antes de presentar un proyecto.

Yo hago música en mi habitación y no necesito tener un proyecto de banda,

lo que yo quiero, al final a los propios artistas les viene mejor ser la cabeza los brazos las piernas y el cuerpo entero” y reconocer ahora que sí que tiene una idea más clara “Algo más minimalista. Como The XX pero de ahora” y que "si ahora es el momento de sacar un álbum o un EP o lo que sea vamos a ello"

Los cambios han sido tan evidentes en estas semanas que, que mori en 20 años sea o no lo que puede llegar ser (“sé lo que soy y sé quién puedo ser dice el Quijote). Ya sí depende de él y de no equivocarse; lo más complicado en un mundo en el que todos tienen miedo a, precisamente, eso. La equivocación está penada pero más no atreverse. Esta cuarentena por el ordenador de mori han pasado Jean Dawson, Gaspar Noé y vídeos de reacciones a especialistas de cine. Ahora lanza '3weeks', su nuevo tema. El último de los viejos. Lo que venga ahora, que coincide con el estreno de su segunda década de vida. Lo esperaremos con los ojos bien abiertos, ahora que volvemos a no saber qué esperar.

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