Fui al Medusa Festival a aprender a escuchar techno

Lo que puedes vivir en Festival Medusa de Cullera. Llega el verano y queremos sol, playa, estar con los amigos y mucha fiesta. Buscamos...

17 agosto 2018 ·
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Lo que puedes vivir en Festival Medusa de Cullera.

Llega el verano y queremos sol, playa, estar con los amigos y mucha fiesta. Buscamos experiencias y ganas de pasarlo bien. Una buena opción es investigar y elegir un festival que te guste. En España, encontramos variedad de géneros musicales y ciudades. Madrid, Barcelona, Castellón, País vasco, Canarias, Asturias... Podemos encontrar carteles en prácticamente todas las provincias del país. En esta ocasión nos vamos a Cullera, Valencia, para vivir una brutal experiencia dentro del mundo de la música electrónica.

En primer lugar, decir que si esta ha sido tu elección ya puedes tener ahorros y prepararte para tirar de "credit card". Creo que me han cobrado por respirar, no estoy segura. Seguramente podré dormir tranquila porque les va más que pagues todo por antelación, no vaya a ser que te arrepientas. Si no eres de Valencia o de los alrededores ten en cuenta el gasto de más del transporte.

Nadie dijo que te iban a regalar la estancia, los conciertos, el transporte, la bebida, la complementación. No es barato pero, si te gusta la música electrónica y eres capaz de dejar a un lado los inconvenientes que puedan surgir con la organización, recomiendo este festival.

Tuvimos suerte y nos pudimos poner en la urbanización del camping

Para la estancia dentro del Medusa te ofrecen una zona de camping. Esta dispone de duchas al aire libre, baños químicos, zona con grifos y espejos para lavarte los dientes y asearte. En la entrada de este se encuentra un comedor en el que la comida está a buen precio y no está mal. Además de un puesto con taquillas, zona de cargar móviles y tienda con merchandising. Cuidado, en estas tres últimas zonas nada es gratis. Si esta opción no te gusta siempre puedes tirar de apartamento alquilado en la playa. Pero, la experiencia no va a ser la misma.

¿Qué zona es mejor del camping? Claramente entre la segunda y cuarta fila de todas las parcelas que ahí vas a encontrar. En la primera fila corres riesgo de inundación de mierda y barro. Los baños y las duchas las tienes a diez pasos de tu tienda. A partir de la segunda fila no llegan malos olores. Ten en cuenta que no dispones del lujo de poder cagar sentado en un cuarto de baño.

Pasarás alrededor de cinco días probando suerte al abrir la puerta de esos cubículos del infierno. Rezando para que uno esté decente y poder entrar sin vomitar. Los chicos para hacer pis no tienen tanto problema. Ellos disponen de urinarios portátiles. Sin riesgos a coger infección.

Eso parece latas de sardinas. Mucha gente a 35ºC con tormenta tropical. Con una cosa en común. Lo queremos pasar de puta madre. Todos los que estamos ahí estamos igual. Nosotros tuvimos suerte y nos pudimos poner en la urbanización del camping (segunda fila, cerca de las duchas, comedor, entrada y salida).

Sin embargo, a medida que iba llegando gente los iban colocando cada vez más atrás. Finalmente, había gente reubicada en los suburbios, alejados y apelotonados sin consideración. Pero todo tiene una cara buena. Los vecinos que te toquen posiblemente sean tus próximos compañeros de festival.

Ahora cada vez que como en un restaurante tengo que ir a sus baños para hacer hueco

Si eres de intestino tímido y no eres capaz de defecar en esos sitios, perteneces al 95% de la población. Que no cunda el pánico. Cullera es un pueblo costero donde hay mucho turismo. La gente de ahí es muy amable. Siempre podrás ir a comer a un bar/restaurante donde te dejarán cargar el móvil y aprovechar para hacer una parada técnica después de comer. Puede que acabes condicionándote. Ahora cada vez que como en un restaurante tengo que ir a sus baños para hacer hueco.

Si eres de los que no te quieres perder ni un minuto dentro del festival tienes la opción de aprovechar los aseos del Mercadona o del Consum cuando vayas a comprar el botellón, desayuno, papel higiénico... Está prohibido entrar bebidas alcohólicas al recinto. Excepto cervezas y tinto de verano, siempre y cuando el envase sea de plástico. Todos usamos la imaginación y acabamos bebiendo dentro "agua" o "zumo de naranja".

Los controles son aleatorios y los perros se vuelven locos al no saber a quién marcar

Respecto a la complementación de los conciertos llueven las ofertas dentro. Los controles son aleatorios y los perros se vuelven locos al no saber a quién marcar. Para ellos debe de ser como estar oliendo un banquete de nochebuena. Serás todo un héroe si eres capaz de aguantar la tralla de tres días sin parar y sin ser goloso.

Medusa está formado por cuatro escenarios en los que vas a disfrutar como un niño la mañana de reyes. Este año eran invaders, resonace, área 51 y little bird. Cada uno con un estilo de música electrónica diferente. Yo solía empezar la noche en el escenario de invaders con su espectáculo de luces y escenografía. Además, aquí vi artistas como Headhuntersz, BlastersjaxxI, Pendulum, David Guetta, Marshmello, Alesso (el cual me llevé una decepción) o Space Elephants. Con estos últimos flipé en el cierre del primer día.

Iba cambiando de escenario según las ganas y el nivel de motivación del momento. Así, disfruté del Row, de CarlCox, Dj Marta, Dj Nano Oro viejo y el mañaneo del último día con Adam Beyer. Estos son algunos de los que sé que estuve presente. El cartel era bastante completo y es imposible verlos a todos. No nos podemos dividir ni teletransportar y cuando te dejas llevar por la música las horas pasan volando.

Que no te engañen, el techno hay que saberlo escuchar

No cabe duda que este año hubo buen cartel. No me arrepiento de haber cogido una mochila y haber ido sin pensarlo mucho a este festival. Conocí gente de buen rollo y buena vibra. Que no te engañen, el techno hay que saberlo escuchar. Puedes estar bailando horas y horas sin poder parar porque la gente que te rodea baila y se lo pasa igual de bien que tú. Ausente de peleas, robos y sustos.

Recomiendo comprar la pulsera del reacceso. A mí me fue útil ya que te permite entrar y salir las veces que quieras del recinto de conciertos. Se aprovecha para hacer parón para cenar en la tienda, beber un poco más o ir a la playa, donde hay un chiringuito con música casi las 24 horas del día.

Para concluir, decir que me quedo con un moratón por montarme en los coches de choques, muchos momentazos con mis amigos, cantidad de carcajadas, la gente que conocí dentro, las anécdotas y la música. Pero, poco puedo contar de mi experiencia personal porque solo hay una manera de sentirlo y es viviendo el festival.

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