El Festival Brillante cierra una primera edición que brilla con luz propia

Solo queda iniciar la cuenta atrás hasta 2022, esperando repetir la calidad del cartel y, quizás, encontrar un puesto de bocadillos del Brillante. 

25 octubre 2021 ·
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El Festival Brillante, abanderado bajo el lema #MejorSerBrillantes, nace como lugar ideal para disociar de una realidad en la que aún la cultura se enfrenta a muchos frentes para sacar eventos adelante.

Este presentaba a principios de verano una propuesta arriesgada: un potente cartel localizado fuera del núcleo urbano habitual de Madrid. El lugar elegido fue Chapinería, un pueblo situado a unos 50 kilómetros de la capital. 

El pasado viernes 25 de septiembre, cientos de modernes pillaban por primera vez un bus interurbano para llegar a Chapinería. La Plaza Mayor del pueblo bien nos podría recordar a la Plaza Mii de la Wii: cientos de personas armadas con una totebag del Festival y preparadas para adentrarse en los más de 30 conciertazos - que no conciertos - previstos para los tres días en el Brillante.

Sábado Brillante ✨

Aterrizamos en Chapinería el sábado por la mañana, dejando atrás una intensa jornada de viernes con actuaciones como las de Ed Maverick, Sen Senra, Axolotes Mexicanos o Depresión Sonora, entre otras. Y aunque ese día amenazaba lluvioso, atrás quedaron las lluvias permitiendo desarrollar en todo su esplendor lo que el Brillante tenía preparado.

Si hay algo que nos gusta más que los festivales de música, eso son los festivales de música que integran otro tipo de actividades

Si hay algo que nos gusta más que los festivales de música, eso son los festivales de música que integran otro tipo de actividades más allá de los conciertos a lo largo de su duración. El Festival Brillante contaba con propuestas como las sendas guiadas con actuaciones de Alondra Bentley y Tronco, o el taller de creación sonora con Ester Galán.  

Nosotras fichamos por el taller de creación musical, (un besazo para Ester, majísima) donde entre todes les participantes y una copita de Chapi Wines creamos una canción en menos de lo que Soleá Morente hacía su prueba de sonido. 

Ponemos rumbo, sin saberlo, a pelearnos por ver a Marcelo Criminal. Llegamos al Escenario Palacio, con un aforo diminutísimo en el que solo 100 afortunades podrían disfrutar de himnos como Perdona (ahora sí que sí) o Solán de cabras. Marcelo, nos gustas con tus canciones pregrabadas y tu guitarra. Y tus crocs. Y tu dedicatoria a la gente que escuchaba desde la puerta. Eres un solete. 

Marcelo, nos gustas con tus canciones pregrabadas y tu guitarra.

Al lado del Escenario Palacio se situaba “El Mercado”, con mayúsculas. Un delirio para la gente a la que le quema la cartera cuando ve unas camisetas y unos vinilos de sus grupos favoritos. Presentes: Discos Bora Bora, Marilians Records, Casa Maracas, Futuras Licenciadas o Jeanne d’Arc. Además, contaba con puestos de productos artesanales como kombuchas, cocas artesanales, helados y vinos naturales (#chapiWines).

Finiquitado Marcelo y recorrido El Mercado, corremos al Escenario Mirador, no sin antes pasar por “La Plaza” de Chapinería. Allí se encontraba el tercer punto vital del Festival, donde ya había hyper-popeado Yana Zafiro y otros artistas habían sembrado ritmo en los los alrededores de los bares.

Aiko El Grupo inauguraba la tarde en El Mirador, todo un reto para aguantar el solazo. Algo a destacar que nos damos cuenta al llegar es que desde la organización han decidido apostar por grupos aún chiquitos como Aiko en este escenario espectacular, el cual era el espacio que contaba con mayor aforo del festival y eso creemos que es bonito :). Grandes expectativas con un grupo que, siendo tan jóven, presenta un directo que deja sin palabras. Literalmente. Increíble lo bien que pueden quedar unas baladas si llegado el momento, en vez de corearlas, gritas sus letras a pleno pulmón. 

Las excéntricas poses de Gerard contrastan con la tranquilidad del joven Ares, de Nueve Desconocidos

El siguiente en aceptar el reto del calor fue El Último Vecino. Halagos desde el público para Gerard, que se vuelve a secar el sudor minutos antes de casi cargarse el cableado del micrófono nada más empezar la actuación. 

Un concierto frenético en el que solo hay tiempo para movimientos diana y para un popurrí de clásicos junto a los nuevos temas que compondrán su siguiente larga duración. Las excéntricas poses de Gerard contrastan con la tranquilidad del joven Ares, de Nueve Desconocidos, a la guitarra. El Último Vecino lo da todo y nos deja con los dientes largos, esperando escuchar cuanto antes su nuevo trabajo de pop romántico. 

El Escenario Mirador había ofrecido una intensidad creciente a lo largo de la tarde que culminaba con la llegada de Derby Motoreta’s Burrito Kachimba

De repente, pantalones de campana y camisas setenteras se ponen de moda en Chapinería. Se podría decir que el concierto de DMBK es muy agradecido pues sabes lo que esperas y te dan eso Y... MÁS: un directo capaz de poner la carne de gallina. 

Dandy Piranha cargando a la izquierda como los toreros, y aún le sobra tiempo para meterse el micro en la boca. Nos regala un perreo con su inconfundible soporte para el micro. Incluso, con la camisa ya rota, decide twerkear al escenario. Mientras tanto, DMBK construye el trance. Parece que el público está en un concierto y los Derby en otro. Pero no pasa nada porque estamos todes de acuerdo.

Parece que el público está en un concierto y los Derby en otro. Pero no pasa nada porque estamos todes de acuerdo.

Aunque DMBK se marcha del escenario, el público no lo hace de sus sillas plastiqueras. Llegaba el momento de bajar las pulsaciones. Comienza el Concierto Esencial de Los Planetas. Formato con piano de cola y Jota cantando más bajito de lo normal. Islamabad. Canciones pausadas. Burruñito de sentimientos y de música. A Jota no se le entiende ni la mitad pero tampoco hace falta. En el bis, Alegrías del Incendio. Un poco de calor en una noche que ya se está quedando fría y apagándose para dar paso al domingo festivalero. 

Domingo Brillante ✨

Dirección al Escenario Mirador, donde Chill Mafia era el primer grupo que iba a tomar las riendas de todo el sol del oeste madrileño. 

Esta cuadrilla demuestra que son más que una mera polémica. Tras el petardazo de Barkhatu, el grupo cuida su proyección con un directo sin descanso y acompañado por el impredecible Ben Yart y una pelota de pilates. Se sucedieron bases que recorrían Ezorregatik x Berpizkundea, el nuevo EP de Chill Mafia, así como los temas de Mc Maceto. Del directo, qué decir...qué rico un 10. Viva Chill Mafia y un besazo para el chaval en cabina que se parece a Bejo. 

El siguiente en actuar fue Rojuu. Tan chikito y tanto talento. Nuestras cabezas no daban crédito a su inmensa crew de fans, que llevaba una hora escuchando el trap euskera de Chill Mafia para pillar las primeras filas. Si nos preguntáis, peores que los fans de John Boy.

Rojuu, tan chikito y tanto talento

Tras una larga espera, por fin aparece Roc Jou abrigadísimo con pantalón y chubasquero largo negro y no duda en recorrerse todo el escenario interactuando con el público, bordando cada tema. 

Acaba con #BrooklynBloodPop! (su remix), con tanto éxito que se permitió hacer el bis con este temazo. Podría haberla cantado otra vez. Y otra más. Y nos hubiera parecido fenomenal. Larga vida a Rojuu.

Gracias a los retrasos entre concierto y concierto, nos da tiempo a volver al Escenario Palacio para ver parte de la actuación de Pinpilinpussies. Aún tenemos que buscar su nombre en google para escribirlo correctamente, pero estas chicas apuntan maneras. Garage-rock y potencia. Ane Barcena a la batería y Raquel Bagès a la guitarra y a las voces.

El cierre del Brillante corrió a cargo de María Arnal y Marcel Bagès

Nos podríamos marcar un Mónica Naranjo con su mítico “Y no lloré Aitana, no lloré”, pero lo cierto es que estaríamos mintiendo: lloramos lo más grande. Quedan ya bien lejos aquellos conciertos de 2018 en los que, al acabar, María Arnal pronunciaba tímidamente “es que no tenemos más canciones”, ante un público que deseaba más. Hoy, María Arnal y Marcel Bagès nos presentan los Clamores de su último EP combinándolos con algunos de los temas de su primer álbum. Consiguen alternar momentos de silencio absoluto con canciones en las que piden al público que grite, que alce la voz. Espectáculo sonoro y visual, acompañado en esta ocasión por Tarta Relena, que pone punto y final al Festival Brillante.

Quedan lejos los conciertos de 2018 en los que, al acabar, María Arnal pronunciaba tímidamente “es que no tenemos más canciones”

Esta primera edición demuestra que el Festival Brillante ha venido para quedarse. Oklou lo confirma: nos vemos en 2022. Hasta entonces, seguid siendo brillantes.

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