Desde Cali y sin miedo, así es el último disco de Kali Uchis

Kali Uchis empieza el año con un nuevo disco, Sin miedo del amor (y otros demonios), una oda al R&B y la música latina.

14 enero 2021 ·
Compartir
kali_binary

En el 2020 han pasado muchas cosas sorprendentes en el escenario musical del R&B y la música independiente. The Strokes han lanzado un nuevo disco, The New Abnormal, después de siete años desaparecidos en el mapa; el grupo Black Pumas, los que al cerrar los ojos recuerdan al más puro Miles Davis, fueron nominados al Mejor Artista Revelación en los Premios Grammy. Todo esto mientras los artistas buscan formas de reinventarse mientras se ahogan cantando con la mascarilla puesta.

A dos meses de acabar el año y con las listas de los principales críticos de música cerradas, la compositora y cantante colombo-estadounidense Kali Uchis saca un disco. Sin miedo (del amor y otros demonios) salió a todas las plataformas y en formato vinilo el 20 de noviembre de este año. Con este lanzamiento, la cantante sentencia una obra creada íntegramente en español, con la que homenajea a García Márquez en su título. Es una oda independiente a Colombia y a su cultura. Fue casi sin avisar, de la misma forma que la artista empezó a hacerse un hueco en el pequeño escenario de neo-soul y R&B contemporáneo.

Gracias al artista Tyler, The Creator, un icono en la escena urbana independiente de E.E.U.U, consiguió grabar su primer EP Por Vida en 2015, que incluye temas como “Lottery”. La colombiana, une ritmos latinos de su orgullosa tierra, la lírica jazzística de Etta James y el soul de la reina británica, Amy Winehouse.

Es una oda independiente a Colombia y a su cultura.

El neo-soul tiene una característica que identifica al género, y de este filtro no se pueden escapar ninguna de las modernidades independientes que aparecen cada día en la era de la inmediatez – y que admiro -. Existe una religiosidad que se levanta sobre una lírica sensible, basada en lo cotidiano y lo privado, propia del jazz de los años 60 y 70 de Marvin Gaye, Ella Fitzgerald o Aretha Frankin. El neo-soul y el R&B han recogido esta religiosidad y, sobre esta, han levantado una nueva forma de producción rítmica mucho más compleja.

Música de verdad, en estudios de grabación tan llenos de instrumentos que no cabe una aguja y en pequeñas salas a público reducido. Tonny Bennet confesó en The Daily Show que estas eran las dos ambiciones de un verdadero cantante de jazz. Kali Uchis ha creado un disco en el que, después de un bolero, “La luna enamorada”, nos presenta un tema fresco y desenfadado, “Telepatía”. Cambia, crea y experimenta. Y suele acertar. Algo que ya no nos sorprende es que nos sorprenda. La compositora comparte con Tyler, The Creator una “retromanía” que homenajea la estética pop de los sesenta, las uñas de gel y las cámaras analógicas.

La estética es inseparable de la cantante, crea viajes creativos cada vez que lanza algo al mercado

Y es que Kali Uchis es una performance viva. De su música, crea una escena. La estética es inseparable de la cantante, pues crea viajes creativos cada vez que prepara lanzar algo al mercado.  Los videos de sus canciones, su vestuario y la sensibilidad de su producto crean una lírica conjunta, una obra completa que sienta como una inesperada racha de aire fresco para el R&B contemporáneo en este 2020 que suena tan diferente.

Compartir

    Artículos relacionados