Hablamos con Big Menu de su disco debut Ido

Se mueven entre el hip-hop, el jazz, el funk o la electrónicay han trabajado con artistas como Nathy Peluso o Rels B.

1 marzo 2022 ·
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BIG MENU es un caso extraño dentro de la escena "urbana" nacional. La formación, con casi 10 años de recorrido, ha trabajado con otros artistas desde el urbano (Rels B, Nathy Peluso, etc) hasta grandes exponentes del jazz internacional. Su estilo es complicado de segmentar, bebiendo de la formación musical profesional de los tres componentes y de el trabajo colaborativo como banda: se mueven entre el hip-hop, el jazz, el funk o la electrónica. Hasta el momento habían sacado singles, además de sus múltiples colaboraciones con otros artistas. Sin embargo no es hasta ahora que BIG MENU deciden empujar su carrera con un trabajo largo, IDO.

En el disco BIG MENU nos muestra una mezcla ecléctica y divertida de múltiples referencias, sonidos y voces. Con 14 canciones, IDO de BIG MENU trata de localizar a la banda y mostrar sus intenciones a futuro: ser un cambio en el panorama nacional y divertir(se).

Hemos charlado con los componentes de BIG MENU acerca de su nuevo disco y sus experiencias en el mundo de la música.

Presentáis vuestro primer trabajo largo IDO ¿Habéis vivido su creación diferente a la composición de temas individuales?
Hemos tenido en cuenta la dinámica de las canciones. Hemos hecho también brainstorming de muchas ideas, otras se quedaron en el cajón. Y finalmente hemos trabajado en algo que tenía una línea conductiva que daba sentido a un trabajo que teníamos muchas ganas de hacer.

¿Habéis trabajado con canciones sueltas y las habéis encajado en el disco, o habéis partido de pensar ya en un trabajo largo?

Un poco de todo. Algunas canciones ya estaban hechas, otras las pensamos con este fin y para darle coherencia al momento en el que estábamos y al disco.

Lleváis ya años de carrera ¿por qué un primer álbum ahora?

Tuvimos que tomar la decisión porque si no no lo íbamos a hacer nunca. Creo que se han tomado dos decisiones: No seguir trabajando para otros artistas, que es lo que nos ocupaba casi todo el tiempo; y después llevar “en serio” nuestra carrera. Decir: vamos a defender nuestras canciones y hacemos un disco para marcar por dónde queremos ir. 

Con los singles la gente estaba un poco perdida. Al sacar el disco nos reafirmamos como banda.

¿Qué creeis que os aporta trabajar como banda (ensayos, etc) frente al trabajo de alguien que componga sólo con un ordenador en su casa?

Es imposible llegar a la música que llegan 3 personas siendo solo una. Hoy en día está muy de moda esto del DIY (do it yourself): yo grabo, yo arreglo, yo masterizo, yo hago todo… creo que esto está bien, pero tocar con una banda aporta otras cosas. De trato, de negociación, de aprender, de creatividad… llegas a un resultado más rico.

Y es algo que nos hace diferentes a día de hoy de otros artistas, y algo por lo que apostamos. Crear un equipo. La confianza que hay entre nosotros es suficiente para desarrollarnos mutuamente y que el rollo individualista pase a un plano secundario. 

Cuando alguien tiene que sacar su cosa la saca y es bienvenida, pero en el grupo está la cosa de que hay que compartir.

Esto me recuerda a la conceptualización del jazz ¿podéis explicar vuestra relación con el mundo del jazz?

Todos nos hemos ido de gira con los músicos más reconocidos de la escena del jazz. Damos clases en el conservatorio superior de jazz (Jose no pero porque no quiere). Pero los tres tenemos formación profesional de jazz.

No es extraño ver acercamientos entre sonidos jazz y el hip-hop ¿a qué creeis que es debido este encuentro?

El hip-hop samplea muchas cosas de jazz. Que hoy en día se vean vinculados, tiene un poco de culpa Robert Glasper y gente así, que han hecho este link más obvio. 

Hemos hablado de este tema más veces y creemos que realmente a nivel rítmico jazz y hip-hop no están tan lejos. Que se hayan unido ahora… es más lo que percibimos que lo real. Ambos vienen de la calle.

Si juntas a Glenn Miller con Mac Miller ves muchas diferencias. Pero si juntas a Monk y a los Wu-Tang Clan hay cosas parecidas.

Los géneros, a nivel de esencia musical, siempre están más cerca de lo que parece. Por cómo están encasillados y estilos de festivales por los que se mueven y demás, parece que no tuvieran nada que ver. Pero si te sientas y escuchas un poco, ves muchos paralelismos entre diferentes géneros y momentos de la historia. 

¿Veis relación entre vuestra música y el humor?

Tiene que ver con trabajar con otras personas. El humor es siempre algo colectivo. Solo tiene sentido si hay otra persona para reír. Nosotros a nivel personal siempre estamos de broma. Y es súper bonito que se refleje en el proyecto. 

Se percibe colegueo si.

Creemos que falta un poco de eso en la escena actual. Está la cosa de llevar los proyectos de manera seria. Nosotros creemos que podemos aportar una parte menos seria. 

¿En dónde os vamos a poder ver este 2022?

Tenemos muchas ganas de girar. Vamos a estar en Sound Isidro (Madrid) y Jazztrònica (Barcelona). Y se están cerrando cositas.

Habéis trabajado con un montón de artistas muy distintos: Rels B, Kyne, Olu Dara, Nathy Peluso… ¿con quién habéis tenido más sintonía? 

Los artistas con los que hemos colaborado muchas veces no hemos tenido tiempo para desarrollar un sonido juntos. Por ejemplo, con Rels B hicimos un final de gira, que fue juntarnos a ensayar y se acabó. Entonces no da tiempo a desarrollar una química. 

Con Lil Supa fue súper rápido pero funcionó muy bien. También pasó con Lou Fresco, pero fue solo una vez. Lo grabamos y lo tuvimos que sacar porque era magia.

Con Nathy Peluso si nos hemos podido desarrollar. Hemos estado de gira varios años y ha sido brutal. Muchos escenarios, muchos tipos de público… 

A nivel musical, con Escandaloso Expósito muy guay. Viene del mundo de la música y esos conocimientos los vuelca en su proyecto. No hemos tenido una conexión tan fuerte como con él con nadie.

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