El trap ha muerto viva el bedroom pop

El bedroom pop irrumpe en la escena musical española a una velocidad vertiginosa con exponentes como Rusowsky, Chico Blanco o Mori.

22 febrero 2021 ·
Compartir
bedrompop_binary

Llevamos años escuchando que el trap había muerto, pero que no había alternativa en la escena musical urbana. De hecho, teníamos esa alternativa, aún más nueva, aún más instantánea, pero que hasta estos últimos meses vagaba en publicaciones sueltas de YouTube. Este es el bedroom pop.

Esta nueva ola se aleja del concepto de lo “urbano” para dirigirse a la intimidad de sus letras, cantadas por voces compactas y sintetizadas como hace dos décadas. El bedroom pop se ha desentendido de la “calle”, de las drogas y de quien es más “puta”, para cantar directamente a los sentimientos y a la realidad individual. Pero la principal característica de estos nuevos artistas, es que sintonizan sus sonidos desde sus casas. Esta condición está esencialmente unida a la lírica sensible de sus canciones. ¿No es nostálgico que las cuatro paredes de tu habitación sean tu estudio?

El bedroom pop lleva muchos años sonando en la escena internacional con exponentes como Joji, cantante japonés-australiano que saltó a la fama bajo el pseudónimo de Pink Guy. Sales, Rex Orange Country, Feng Suave o Biig Piig, son otros referentes de la escena de este nuevo pop independiente.

El lo-fi, abreviación de low fidelity, es una forma de producción que mezcla la distorsión melódica y la lírica sensitiva que ha motivado a muchos artistas a crear música desde sus casas con un sintetizador de hace 20 años o, directamente, desde el móvil. El lo-fi se identifica con la estética noventera y el sonido analógico. Así que, en resumidas cuentas, el bedroom pop es una nueva denominación al lo-fi puramente melódico.

En España ha sido complicado llegar a crear una escena similar a la internacional, pero, en los últimos meses, son más y más los que se atreven a publicar en YouTube sus temas. Los acompañan con un video grabado con una cámara analógica y con sus protagonistas vestidos del rastro del domingo. Mori, Rusowsky, Ralphie Choo, Interrogación Amor, Zeddira…

Muchos de los artistas españoles no se identifican con el concepto de “bedroom pop”, seguramente, porque consideran que no hacen pop. Pero esta dominación no se refiere únicamente a un género musical, pues todos ellos comparten la misma estética y los mismos instrumentos de producción. Esta nueva ola, al fin y al cabo, está condenada a sufrir las etiquetas que sufrió el trap en su momento. Yo misma acabé cansada del concepto de lo “urbano” en la tercera entrevista a La Zowi.

Aun así, los temas de algunos de ellos si se desmarcan del puro pop noventero. Aunque recojan las mismas referencias estéticas y musicales, se atreven con otros ritmos. Ralphie Choo lanzó el pasado diciembre “Lamento de una supernova” en la que mezcla una melodía propia del flamenco, con ese sonido sintetizado. Otros se atreven con otra acústica, mucho más electrónica, y con una lírica que trata de forma mucho más directa las drogas, el sexo, y la que es, seguramente, la palabra favorita de Chico Blanco, “rave”.

Chico Blanco lanzó “WTF IS IN MY CUP” en verano de 2018, pero es ahora con la explosión de este “techno cantado”, que se presenta como uno de los favoritos en las nuevas listas independientes. C Tangana cazó su talento en Ojalá, para su nuevo disco, El Madrileño.

Aunque se repite, por diestro y siniestro, que crear algún concepto musical nuevo es ya imposible, pues “ya está todo hecho”, estos artistas han sabido recoger diferentes elementos, tanto estilísticos, como rítmicos, con una frescura innegable. Esperamos que este movimiento, que acaba de sumergir inmerso en la inmediatez cultural y caduca, siga evolucionando para que dentro de unos años podamos decir, “el bedroom pop está muerto”.

Compartir

    Artículos relacionados