Personas opinan sobre "El Madrileño" lo nuevo de C.Tangana

¿Es el último álbum de C.Tangana un bluff o una obra maestra? Hemos preguntado al pueblo para averiguarlo

8 marzo 2021 ·
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Foto vía: cedida por cada entrevistado

"La erección de Calamaro", "rey del mambo" o "discazo español y masculino", son algunas de las titulares con las que han descrito Carlos Cascos, Victor Lenore o Ana Iris Simón periodistas especializados los nuevos trabajos que ha ido publicado C.Tangana y que han formado lo que ha resultado ser segundo disco. "El Madrileño".

Según fueron saliendo a la luz temas como Demasiadas Mujeres, Tú me dejaste de querer o Hong Kong han batido récords tanto de reproducciones en plataformas como de controversia en las redes. ¿Qué hay en el nuevo alter ego de C.Tangana para suscitar un revuelo similar al de la salida de "El Mal Querer"? Hemos intentado averiguarlo preguntando a varias personas su opinión después de que lo escucharan.

Laura, 25 años, publicista

“El Madrileño” no se refiere a ninguno de los 6,642 millones de personas que ocupan esta ciudad; bueno, sí, pero solo a uno: a Antón, Puchito, C.Tangana, cómo quieras llamarle. Le hemos visto con un triciclo, luego con una bici con ruedines a los lados y ahora va en una bici de ciclista profesional y está en la línea de salida para conseguir el maillot. Este álbum es un grito a su madurez, al arte y por qué no decirlo, a la gente que ha admirado y admira.

Desde mi punto de vista, en cada colaboración no veo solo a Pucho, veo un trabajo en equipo en el que ambos artistas no pierden esencia y brillan por igual. Este disco parece una palmadita en el hombro a todos los que le han acompañado y le han hecho crecer, aunque no hayan estado en su vida, pero sí en el casete del coche cuando era pequeño; recuerdos y sensaciones que le evocaban y que, por fin este 2021 ha conseguido recopilar para que siga creando más recuerdos.

María, 23 años, opositora pandémica y feriante a tiempo parcial

"El madrileño", un disco bien chulo. Pero el Real Madrileño, ya no tanto.

"Un veneno", eso es lo que siento cuando oigo C. Tangana. Luego me escucho su música y me acuerdo de que el c*pullo de vez en cuando se le ilumina la bombilla y saca buena música.

De hecho el último single sobre el que podía decir esto, entrecomilladamente, antes de "El madrileño" era "Demasiadas Mujeres". Digo entrecomilladamente, porque probablemente mi enfado constante con este señor sea porque su trabajo siempre se base en buscar un nicho del mercado musical donde un oligopolio de artistas ya estén haciendo movidas interesantes, para tomar la propiedad de ese mercado y hacerlo viral. Pucho, me das mucha rabia.

Es precisamente en "Demasiadas mujeres" donde su descaro delata el morro que tiene. Y si califato 3/4, PIRÁMIDE y etc. grupos metidos en la movida del sampleo a marchas de Semana Santa, no se pronuncian sobre su Osadía, ya me chivo yo, que no tengo un ápice de autoridad.

¿Cómo es eso de que un señoro venga a seleccionar por megáfono las nuevas tendencias de las que se va a encaprichar? ¿De verdad tenemos que darle voz para que reivindique por nosotros el folclore popular? ¿En serio ahora tenemos que soportar versos llenos de testosterona a cambio de henchir fugazmente nuestra cultura? ¿Quién le ha otorgado el poder de hacer y deshacer? ¿El capitalismo? Porque yo no.
Aunque le auguro un futuro prometedor, un paralelismo con Amancio Ortega. Pero eso ya lo dice el en sus lyrics. Hasta para avistar su potencial desplome, "El madrileño" ya se te ha adelantado. Menos mal que no es Jesús de Nazaret.

Perdiendo de vista el beef al artista, "El madrileño" me parece un "buen" trabajo, no un "gran" trabajo. ¡Ojo! Hay que tener muy en cuenta el punto de partida, y ese punto de partida es que un artista en su situación y con sus privilegios podría llegar a llevar a cabo un trabajo similar. E incluso me atrevo a decir, haber llegado a aprovechar esas célebres colaboraciones para hacer letras menos cargadas de testosterona. ¿En qué momento decides que un buen verso para que canté Calamaro es: "Tengo una flor en el culo"? ¿Cómo es eso de "odiar a la gente que se raja"? Pero el bache es el marketing, siempre es la estrategia de marketing y quiero creer que sus dotes de palabra, supongo. O eso ha pensado Spotify a la hora de confiar en él, como primer artista español con contenido interactivo en la plataforma.

Por supuesto que me enfada que sea uno de tantos portavoces de la cultura de la inmediatez, sí. Pero como fenómeno de marketing, "EM" es un producto perfecto desde cualquier ángulo de estudio. Y quizás es esa perfección capitalista lo que le mate. No digo que no haya mucho tiempo y eficiencia invertidas en el proyecto, simplemente creo que este album y toda su carrera es un caothic evil en toda regla.

Moncho, 21 años, diseñador gráfico

Once y media de la noche del jueves 25 de febrero. Media hora antes de que C. Tangana publique finalmente "el disco más importante de su carrera" y una conexión Pamplona-Oviedo para sincronizar la primera reacción en directo con una amiga. Después de especular y teorizar durante meses ya casi es el momento. ¿Cuándo fue la última vez que un lanzamiento nacional despertaba semejante curiosidad en mí?, ¿hubo, siquiera, uno anterior a este nivel?

Doce en punto, llegó el momento. Damos al play y nos transportamos con las primeras notas del sampler con el que arranca el álbum. 42 minutos después no podemos despedirnos sin otra pasada, esta vez por el universo de los diferentes vídeos creados por Little Spain. Con ellos descubrimos incluso otra capa más del mundo que nos ofrece El Madrileño. Uno repleto de referencias a España, a la de todos, con el que opino que consigue disolverse para convertirse en una pieza inseparable de ese imaginario a partir de ahora. Nos cuesta acotarlo con palabras pero ambos sabemos que nos ha encantado, y no lo tenía fácil con las enormes expectativas a las que tuvo que enfrentarse.

No se trata de la primera propuesta así en español. Ni siquiera la primera del tipo en la que Tangana tiene mérito. Pero, bajo mi juicio, sí la mejor hasta el momento. Por cada pieza individual y por su conjunto, la considero un ejercicio de estudio, de reproducción y de deconstrucción sobre estos sonidos que inevitablemente marcará todo lo siguiente. Me pregunto entonces qué diferencia a este lanzamiento de otros anteriores. Intuyo que juega un papel fundamental el alcance del propio autor principal, pero también considero indispensable la decisión de incluir de manera directa a muchos de los padres originales de estos sonidos.

Una fórmula que funciona en los dos sentidos: Una simbiosis con la que, a mí modo de ver, Pucho mata el debate de si este tipo de propuestas son apropiación cultural. Lo zanja al ceder a los diferentes figurantes su espacio, espacio gracias al cual ellos también pueden ser descubiertos por una gran parte del público joven que a priori no ha venido conectando con sus propuestas. Unos son el envoltorio del los otros y con eso creo que lo resultante va más allá de catorce canciones y es una propuesta trasversal que ensalza a todos los involucrados. Un proyecto que ya considero relevante para hablar del pasado, presente y futuro de nuestra música.

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