Preguntamos a 8 personas cómo han variado sus gustos musicales tras el coronavirus

Llevar tantos meses sin fiesta ha pasado factura a los gustos musicales de muchas personas.

16 agosto 2021 ·
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En febrero, cuando empezó toda esta locura en España, tenía unos gustos musicales bastante definidos. Me movía entre rap, trap y reggaeton (como mucha gente) y despreciaba un poco el indie, el cual me aburría bastante. Ahora 4 meses después solo escucho indie, el reggaetón me aturde y el rap me suena muy violento ¿Qué me ha pasado?

Lo que me ha pasado es algo extraño, y es que el coronavirus ha influenciado mis gustos musicales ¿Cómo pasa esto? ¿Le habrá pasado a más gente? Para saber si soy un bicho raro o no, decidí preguntar a varias personas de diferentes edades y gustos sobre la música que escuchaban antes, durante y después del coronavirus. Este grupo de personas se compone de 6 chicas (Laura, Paula, Antía, Miranda, Olalla y Gloria)  y  dos chicos (Andrés y Alex).

Llevar tantos meses sin fiesta ha pasado factura a los gustos musicales de muchas personas.

Hablando con Andrés, me contaba que durante la cuarentena descubrió mucha música porque se unió a Bandcamp, red social de músicos en la que hay muchos grupos pequeños y proyectos independientes. Unirse a esta comunidad llevó a Andrés de escuchar indie y rap americanos a mucha música hecha por pequeños grupos en España, de escena local y amigos. Derivado de Bandcamp ahora escucha Indie y Garage, grupos como Mujeres, Novedades Carminha, Fee Reega, etc. El caso de Andrés es similar al de Antía. Ella tenía unos gustos muy definidos de pop español (Cariño, Amaral, La oreja de van gogh, La buena vida, etc). Pero durante la cuarentena redescubrió grupos que tenía olvidados, también en inglés.

En ambos casos el cambio en los gustos musicales es debido a la necesidad de rellenar el tiempo libre con hobbies. Para ellos la música funcionó como vía de escape. Descubrir grupos y escuchar nueva música les ayudó a combatir el aburrimiento, pero también influenció sus gustos musicales y estéticos.

No es igual escuchar música en una discoteca que solo en tu casa.

El caso de Paula es raro, pero tiene puntos en común con Antía y Andrés.

"Escuchaba mucho indie, la moda, love of lesbian y esa mierda intensa. En la cuarentena empecé a escuchar mucha música en Inglés, el cambio se debió a que cambié de piso. Ahora escucho mucho a C Tangana porque he vuelto a cambiar de piso y escuchan eso."

La cuarentena le hizo cambiar sus gustos musicales porque básicamente trastocó toda su vida, al cambiar varias veces de alojamiento se tuvo que adaptar a los gustos musicales de sus nuevos compañeros. Decía que era similar a los antes mencionados porque en los tres casos la escucha musical depende de los hábitos de vida. Al cambiar sus hábitos de vida Antía y Andrés desviaron su gusto musical. Algo similar a lo sucedido con Paula, pero en este caso de manera más drástica.

Laura tuvo otro proceso. Ella declara ser fan del indie en español hasta el confinamiento en el que según sus palabras "estoy más reggaetonera y salsera que nunca", nombrando grupos como Buena Vista Social Club o Willie Rosario. La razón que encuentra Laura para este cambio es que "es para animarme moralmente, que ya suficiente mierda nos rodea. Antes cuando tenía bajonazo me ponía música triste, ahora es como que prefiero evitarlo la verdad." Es el mismo caso que Alex. Este me contaba que en febrero escuchaba "mas rock , algo de trap y rap". Pero que con el confinamiento, y con la carga emocional que este supone, decidió conscientemente variar su música a algo "más animado, ya que estar tanto tiempo en casa es complicado". Esta música "más animada" se concretó en trap, sobre todo Travis Scott y Tyler the Creator, y algo de reggaetón, del que me habló de Safaera de Bad Bunny. También coinciden con Miranda, que escuchó "más música clásica y cosas chill para no tener que pensar en lo que pasaba fuera".

"Es para animarme moralmente, que ya suficiente mierda nos rodea. Antes cuando tenía bajonazo me ponía música triste, ahora es como que prefiero evitarlo la verdad."

Laur, Alex y Miranda utilizaron la música como una herramienta terapéutica con la que gestionar sus sentimientos negativos. En el caso de Laura "no quería estar más triste", y para Alex "estar en casa era algo complicado." Por lo que utilizaron la música para evadirse y aminorar sus sentimientos negativos. De esta manera vemos como los cambios emocionales o sus soluciones producen cambios en los gustos estéticos.

Olalla es un caso a mi parecer excepcional y muy rico. Durante la cuarentena ha escuchado mucha música, y esta ha ido variando rápidamente a la vez que ella pasaba fases psicológicas de la cuarentena.  Estas fases son un reflejo claro de lo que los psicólogos han marcado como la experiencia traumática de la cuarentena, algo de lo que nos habló hace tiempo Lorena Lorenzo.

Olalla empezó la cuarentena aliviada, ya que la percibía como una forma de vacaciones obligadas. Este sentimiento vino acompañado de la playlist Solesito, que utilizaba para pasar las tardes en su terraza. Después vino una corta etapa de euforia, en la que escuchaba artistas como Diana Ross, Madonna o Abba, canciones que le recordaban a su infancia y le hacían sentir bien. Tras ello vino una etapa triste, reflejada en la playlist Tristegre, en la que metía música para llorar. Esta playlist le ayudó a aceptar sus emociones y racionalizarlas. A lo que siguió un rayo de esperanza y deseo de escapar de aventura, por lo que hizo la playlist Brumbrummm repleta de canciones que le recordaban a viajar. Además de todo esto tuvo mucho tiempo para descubrir y redescubrir grupos.

Las idas y venidas en gustos musicales de Olalla son un claro ejemplo del esquema mental en fases con el que los psicólogos han descrito la cuarentena: Tranquilidad-Euforia-Melancolía-Aceptación.

Las idas y venidas musicales de Olalla son un claro ejemplo del esquema mental en fases con el que los psicólogos han descrito la cuarentena: Tranquilidad-Euforia-Melancolía-Aceptación. La progresión de playlist de esta chica podría ser un perfecto reflejo de la mentalidad colectiva de España durante esos meses.

La experiencia musical que tuvo Olalla es parecida a la de Gloria. Esta acompañó su estado emocional con la música que escuchaba. Pasando de una etapa de alegría inicial con Cat Headset o Cairo, a una etapa de "cosas tristes y melancólicas".

Ambas hicieron una cosa curiosa y diferente a la visión emocional de la música de Alex y Laura. Ellas utilizaron la música como vía a través de la cual expresar sus emociones, ya fueran positivas o negativas, sin tratar de cambiarlas. De esta manera la música sería percibida como "acompañante emocional" o una especie de banda sonora del drama personal.

De esta manera la música sería percibida como "acompañante emocional" o una especie de banda sonora del drama personal.

Llegados a este punto vemos que la crisis del coronavirus ha influenciado en los gustos musicales de la gente. Los ha modificado por muchos motivos y vías, y (gracias a dios) puedo decir que no estoy sólo en esto. Como conclusión, las principales vías por las que han cambiado los gustos musicales de la población durante el coronavirus fueron las siguientes:

1. La música como hobby: aprovechar el tiempo para “descubrir” grupos, por lo que en muy poco tiempo tuvieron una evolución musical importante.

2. Cambiar nuestros hábitos de vida nos lleva a cambiar las formas de consumo musical, por lo que varía el tipo de música que deseamos: no es igual escuchar música en una discoteca que solo en tu casa.

3. La música como herramienta: El haber vivido una experiencia desagradable ha hecho de la música una vía de escape emocional para muchas, por lo que algunas personas han salido de la cuarentena escuchando grupos “más animados” que antes.

4. La música como acompañante emocional: A diferencia del punto anterior, las personas que han usado la música como acompañante o vía emocional no han tratado de gestionar sus emociones a través de la misma, si no que las han dejado aflorar. Esta forma de utilizar la música es característica de personas con una vida emocional grande.

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