Analizamos los villancicos para ver lo cutres que son.

¿Quién no ha cantado alguna vez villancicos con una pandereta cutre de plástico? ¿Quién no ha cantado Peces en el río o Arre, burro,...

15 diciembre 2019 ·
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¿Quién no ha cantado alguna vez villancicos con una pandereta cutre de plástico? ¿Quién no ha cantado Peces en el río o Arre, burro, arre? Los villancicos forman parte de las navidades españolas y están presentes desde nuestra infancia.

Los villancicos nacen en la Edad Media, cánticos ensalzando el nacimiento de Jesús, donde tenían una gran proyección en el mundo rural. Estos cánticos se encargaban de ir explicando los acontecimientos más célebres de la vida de Jesús, de generación en generación.

Esto se lo apropiaron los miembros eclesiásticos donde vieron el futuro de grandes hits pegadizos. Tras este robo intelectual por parte del clero, añadieron música y se tomaron licencias para que fueran más idílicos, propagando el mensaje del Señor.

Esto se popularizó rápidamente, convirtiéndose en canciones que se interpretaban en la iglesia y en reuniones familiares sembrando el mensaje del evangelio de una manera más divertida.

Recientemente empecé a darle otra visión a la que estamos acostumbrados a los villancicos. Peces en el río, parece una canción inocente pero realmente es de los villancicos más aleatorios que hemos podido presenciar, analicemos la letra:

La virgen se está peinando entre cortina y cortina

Los cabellos son de oro, el peine de plata fina

Pero mira como beben los peces en el río

Pero mira como beben por ver al dios nacido.

Resulta que la virgen María se está peinando, hasta aquí todo correcto. Imaginamos que el pesebre cutre dónde nació Jesús tendría cortinas, pero ¿sus cabellos son de oro?

¿Cuántas probabilidades hay que una mujer israelí sea rubia natural? Digo natural porque desconozco si antes de Cristo existía tintes. Pero es que la visión de la Virgen en muchos contextos se presenta como una virgen suicida de Sofía Coppola, muy blanca, lánguida y rubia platino, lo típico para ser una mujer de Jerusalen. Esto también afecta a Jesús. Muchas veces es representado hasta como un hombre pelirrojo.

Las imágenes donde se representan escenas del catolicismo están siempre (o casi siempre) relacionadas con figuras que cumplen los rasgos comunes de una persona occidental. Esta visión occidental de los personajes más célebres de la Sagrada Biblia se encuentra también en vinculación con la celebración de la Semana Santa adjunto a un nacionalismo puramente banal.

Los tintes de las Sweet California influenciaron mucho a la presentación de María y Jesús.

Dejando de lado los problemas capilares, vemos que se peina con un peine de plata fina. Coherente, una mujer ha tenido que dar a luz en un pesebre, a saber bajo qué condiciones sanitarias, pero tranquilos y tranquilas, que está forrada y tiene un peine de plata fina.

En cuanto a que los peces beben, es algo que me inquieta. ¿Si es su forma de respirar, cómo van a beber? Podemos hacer un TFG sobre lo random que es que un pez esté bebiendo ¿Realmente los peces beben?

Resulta que los peces de mar sí beben, pero los de río no.

Los peces marinos lo hacen de manera continuada. El agua del mar es mucho más salada que el fluido orgánico de los peces.

Como el agua salada siempre fluye de las concentraciones menos salinas a más salinas, el cuerpo de pez pierde agua, corriendo el riesgo de sufrir una deshidratación o de secarse. Para compensar esta pérdida de agua, tienen que beber.

Los peces que podemos ver en ríos o  (tristemente) en acuarios, no beben. Los peces tienen que hacer pasar agua por las branquias para poder conseguir oxígeno. Por eso un pez de agua dulce se pasa todo el día obteniendo y expulsando agua. Esto provoca que muchos de estos peces se encuentren constantemente orinando, pudiendo expulsar hasta 300 mililitros diarios.

La virgen se está lavando con un poquito de jabón

Se le pintaron las manos, manos de mi corazón

Pero mira que beben los peces en el río.

Pero mira como beben por ver al Dios nacido.

Beben y beben y vuelven a beber.

Los peces en el río por ver al Dios nacer.

¿Qué jabón usará la Virgen? ¿Será la más moderna y usará las bombas de LUSH o el de Deliplus le va bien?

Las metáforas que se gasta este villancico son maravillosas, resulta que María se le pintaron las manos, manos de sangre. El corazón bombea la sangre, entonces entendemos que María se está limpiando de toda la sangre que salió del parto de su querido hijo. ¡Que bonito es romantizar un parto entre paja y animales! 

Fun Fact: María llamó a su hijo Emmanuel, no lo que llego a entender es porque todo el mundo lo llamó Jesús.

Esto no termina con Peces en el río. Lo inquietante de los villancicos llegan incluso en A chiquirritín. Fijémonos en la letra:

 Ay del chiquirritín chiquirriquitín

metidito entre pajas

Ay del chiquirritín chiquirriquitín

queridin, queridito del alma

 Imaginate, acabas de tener una de las horas más dolorosas de tu vida, estás cansadísima y un señor random te canta: Ay chiquirriquitín.

 ¿Escalofriante, verdad? Podría tratarse de un psicópata o alguien que quiere ingerir a tu hijo como Saturno. Al menos sabes que le tiene aprecio, por el “queridito del alma”. Un poco Flanders todo.

En conclusión: los villancicos en España son una maravilla. Cantemos y bebamos en un cumpleaños donde todo el mundo está invitado.

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