2018 ha sido el año en el que los cantantes han pasado de ser sex simbols a orcos.

El año 2018 ha sido indudablemente el año del trap. Y en consecuencia el año en el que más artistas feos se han subido...

1 enero 2019 ·
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El año 2018 ha sido indudablemente el año del trap. Y en consecuencia el año en el que más artistas feos se han subido a la palestra musical. Os traigo los ejemplos más significativos.

Este año 2018 ha sido el año del ascenso de la música trap al mainstream. Con su consecuencia de viralización de la moda y estética trap. Y teniendo en cuenta que tod@s los cantantes del género no son precisamente agraciados, también ha sido el año de los feos. Por fin un año para nosotros.

En verdad esta subida a la palestra mediática de los feos tiene que ver con la subida de personas que, a traves de internet, han tenido una visibilidad que antes les habría sido negada. Ya que la estética trap viene de la calle, de lo choni y cani. Estéticas e identidades que en los medios tradicionales nunca han tenido cabida, hasta que apareció You Tube.

Cómo con todas las nuevas modas, la estética trap ha pasado de ser una minoría friki a una mayoría pero rebajando las estridencias. Marcas multinacionales cómo Adidas, Nike, Supreme, Balenciaga o Reebok  se han fijado en esta estética cómo un elemento a explotar. Han usado a sus artistas cómo modelos y han vuelto trendy lo feo.

Y ha pasado igual con los modelos de "cómo debe ser un artista". Y por tanto con los ideales de belleza, que están muy asociados a la imagen del ídolo. Personas que hace tres años nos parecerían terroríficamente feas ahora gracias al trap y a sus artistas les vemos un algo.

Pero si no me creeis os voy a poner algunos ejemplos de cómo la estética del trap ha cambiado el tipo de artistas que triunfan. Tanto monetariamente cómo en la cama.

Bad Bunny

Bad Bunny, que ya es feo de por si, pero le da morbo serlo más. Entonces hace sus movidas, pone sus poses ridículas y todo eso. Da la imagen de niño rico excéntrico. Y la verdad es que la está poniendo de moda.

Yung Beef

Yung Beef ya es un clásico de lo horrible convertido en guapo. Y lo respeto. Me gusta mucho lo que hace, me mola su estética. Y es cierto que en 2018 ha mejorado, está envejeciendo bien (debe ser por la paternidad). Pero eso no quita de que siga siendo muy feo.

C Tangana

C Tangana es el típico chaval feo acomplejado que se mete al gimnasio a petarse pero sigue siendo feo. Lo hace también Milhause en un capítulo de los Simpson adolescentes. Ahora tiene su éxito y su atractivo entre su público. Pero mas por la imagen que desprende y por  lo mazao que está que por su cara.

Miss Nina

Miss Nina no es fea. A mi me parece guapa. Pero es cierto que tampoco es el ideal de cantante al que estamos acostumbrados. No es una Britney Spears, valla.

Cecilio G

Cecilio G, rey del trap. O de lo que sea que haga ese hombre. Referente vital, pero no estético. Tampoco es que sea feo, es un chaval normal. Con cara de pan, los dientes muy jodidos, y al que no le queda bien el rapado. Ni las cruces en la frente, por supuesto.

Bad Gyal

Bad Gyal es la imagen viva de la choni del pueblo con la que te enrollas en nochevieja y luego te arrepientes. Hasta la siguiente nochevieja. Tampoco es fea, pero es muy choni. Su estética antes no aparecería en los medios, o al menos no de esa manera. Sin embargo ahora son las marcas de moda las que emulan lo choni de artistas cómo Bad Gyal. Todo un ejemplo de superación, desde una pastelería hasta los escenarios.

SixNine

A SixNine ya le meto cómo traca final. Este hombre no tiene nada bueno. Es feo, mala persona y hace todo lo posible por parecer más feo y más mala persona. Estados Unidos, que están locos.

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