En Facebook todos tienen amigos gays

Ayer me enzarcé en Facebook, lo confieso. Una intenta defender y luchar por los derechos de los colectivos más vulnerables siempre. Esto es ir...

1 julio 2020 ·
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Ayer me enzarcé en Facebook, lo confieso.

Una intenta defender y luchar por los derechos de los colectivos más vulnerables siempre. Esto es ir con las “gafas violetas” o con las “gafas queer” puestas todos los días. Pero tampoco podemos negar, que durante el mes del Orgullo LGTBIQ+ una se encuentra mucho más sensible, más que nada por encontrarte tan expuesta.

Una entra en cualquier red social durante estos días y se ve vejada, cuestionada, ninguneada. Se publica cualquier entrada o post y la oleada de comentarios, tanto positivos como negativos, es enorme. Este año, no sé por qué me ha dado la sensación de que la gente está especialmente reacia a comprender, a empatizar y a apoyar el movimiento LGTBIQ+. Supongo que el ir avanzando en pro del colectivo también hace que se visibilice y por tanto se exponga mucho más a los ataques indiscriminados.

Lo que nunca he llegado a entender es: ¿Por qué te molesta que existan personas que reivindiquen unos derechos de los que tú ya gozas?

Si tú puedes amar, casarte, adoptar, enorgullecerte de tu pareja con tus amigos y tu familia, mostrarle tu cariño en público, etc. ¿Por qué te molesta que las personas que no son heterosexuales pidan lo mismo?

Se me ocurren dos razones, una de ellas es que efectivamente estemos hablando de personas que creen realmente ser superiores al resto o que piensan que la homosexualidad es una mutación de la heterosexualidad, como ciertos partidos políticos y sus respectivos votantes, no me voy a meter en cuestiones de nazismo porque no me veo con ganas ni fuerza para ello.

Pero también puede ser que hayas aprendido un discurso que te parece cómodo para no tener que moverte en pro de lo que otros necesitan, es decir, falta de empatía, solidaridad, poquitas ganas de salir de tu pompa heterosexual.

“Si ya se pueden casar, ¿qué más quieren?” este comentario es estrella.

Uno no suele ver los problemas que no sufre en sus propias carnes porque nunca se ha visto en una situación así.

A mí se me han metido entre mi pareja y yo en una discoteca cuando he ido a darle un beso. Se me ha cuestionado y se me sigue cuestionando mi orientación. Se me cosifica como un trofeo sexual. Se ha puesto mi relación por debajo de otras relaciones heterosexuales. Se me ha gritado y acosado por la calle yendo de vuelta a casa de la mano con mi pareja. Se me ha preguntado “quién es el hombre de las dos”. Me han tachado de odia-hombres. Han tratado de explicar mi orientación sexual como una alternativa que escogí al no “irme bien con hombres”. Y siempre, siempre, he intentado que estas personas entendieran que lo que estaban haciendo, diciendo, pensando en ese momento sobre mí se trataba de un juicio muy pobre basado en estereotipos, dado el poco conocimiento que hay del colectivo.

Otro comentario estrella es: “¿Hay que sentirse orgulloso de la heterosexualidad? Pues creo que de ser homosexual tampoco.”

En primer lugar estás poniendo al mismo nivel la heterosexualidad y la homosexualidad, y esto no es real. Socialmente la homosexualidad no está considerada al mismo nivel que la heterosexualidad. El día en el que a un chaval le persigan, le cuestionen, le acosen, le agredan por ir de la mano con su novia o por darse un beso en la calle, hablaremos de combatir el odio a través del orgullo de ser heterosexual. Hasta entonces hay que entender que no se parte de una igualdad real. Que el Orgullo es necesario para poder visibilizar al colectivo, porque lo que no se ve no puede normalizarse.

¿Cómo queréis que combatamos la homofobia entonces? ¿Fingiendo que estas cosas pasan y ya está? ¿Fingiendo que la razón de este acoso es otra? ¿Escondiéndome? ¿Dejando de mostrarme como soy en público? Si a vosotros, personas heterosexuales, os tocara sufrir todo esto, ¿qué haríais?

Creo que lo mínimo que se puede hacer es responder con ORGULLO. No tengo por qué justificar mi orientación sexual, no tengo por qué esconderme ni disculparme. Debería ir con la cabeza igual de alta que la llevas tú cuando vas con tu novio de la mano por la calle, ¿no? ¿A que nadie te cuestiona? ¿A que nadie te mira descaradamente? No necesitáis un Orgullo hetero porque nacisteis orgullosos de lo que sois, porque esta sociedad no es heterófoba. Cuando hablamos del Orgullo LGTBIQ+ no decimos que estas orientaciones sean mejores o más válidas que otras, estamos pidiendo que sean iguales, porque creo que la parte que se os escapa a muchos que no son del colectivo es que partimos de la desigualdad.

Yo como hincha del Atleti puedo pedir cierta igualdad de oportunidades o condiciones de las que gozan otros equipos mucho más poderosos, sin embargo esto no me convierte en antimadridista, ¿se entiende?

Una cosa es ser colchonera y otra muy distinta es ser antimadridista. Cuando mostramos orgullo para reivindicar nuestros derechos no estamos odiando a los heterosexuales, aquí no hay equipos, aquí nadie es mejor ni peor que nadie, esto no es Cisheteros VS. LGTBIQ , es ORGULLO VS. DISCRIMINACIÓN. Y es algo que todos y todas deberíamos apoyar, celebrar y no cuestionar.

Y por último, mi preferido, porque es el que parece que justifica cualquier barbaridad que se te ocurra soltar:

“Eh, que yo tengo amigos gays, no vengas a darme lecciones de moralidad”.

Bueno, en primer lugar diré que yo también tengo amigos con los que no estoy de acuerdo. Tengo amigos cuyas opiniones a veces no respeto. Tengo amigos con los que me he tenido que morder la lengua más de una vez. Tengo amigos cuyas palabras se me han quedado clavadas en la memoria y que en algunas ocasiones quizás sí, pero en otras ocasiones no he tenido ni ánimo ni fuerzas de confrontar.

El tener un amigo o amiga que pertenece al colectivo y tener una opinión homófoba no valida tu opinión. De hecho tendría que darte que pensar. Porque o bien no empatizas con tu amigo, o bien tu amigo no se expresa libremente contigo. Dentro del colectivo habrá opiniones de todo tipo, pero desde luego querer que tu amigo sea igual que tú en derechos es lo mínimo para una buena (ética) amistad, ¿no?

Con este artículo animo a todas aquellas personas que no pertenecen al colectivo a acercarse más durante estos días a la causa LGTBIQ, a empaparse más de sus orígenes, de cómo se fraguó. A leer manifiestos que provengan del propio colectivo para entender qué se pide y por qué se pide. A hablar con gente del colectivo con la que tengas confianza y preguntar, escuchar, aprender. Buscar testimonios, discursos, estadísticas y datos, intentar analizar la situación en su totalidad. Invito a hacer un ejercicio de humildad y escucha. A intentar empatizar con lo que supone no poder amar orgulloso ni en libertad, como vosotros ya hacéis. Feliz Orgullo 2020.

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