El Orgullo termina con el asesinato de Samuel al grito de maricón

Reflexiones de un orgullo con resaca: Las jornadas terminan con un aumento de violencia contra el colectivo y agresiones lgtbifóbicas.

5 julio 2021 ·
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Imagen vía Twitter

La resaca de este Orgullo 2021 está siendo muy difícil de digerir. Las jornadas terminan con un aumento de violencia contra el colectivo, agresiones lgtbifóbicas y el asesinato de Samuel al grito de maricón. De momento ni se descarta ni se confirma que el crimen haya sido con motivación homófoba, la investigación sigue abierta y nadie ha sido detenido aún.

Son unos días de emociones revueltas, saltando de la rabia a la pena, de la impotencia llanto, del miedo a la ira. Y sé que no soy yo sola, las últimas conversaciones con mi gente cercana del colectivo giran en torno a esto y es unánime. Coruña es nuestra ciudad, la ciudad en la que muchas maricas de pueblo como yo y disidencias varias, aprendimos lo que era poder ser con un poco más de libertad.

Hoy estamos viendo que el mensaje es claro para nosotras, en las calles no estamos seguras.

Hace tan solo unos días agredieron a un matrimonio con una porra extensible por su condición sexual, también en A Coruña. En realidad, solo es una de las muchas agresiones que llevamos semanas denunciando desde el colectivo. Este mismo sábado también agredieron a una mujer trans en Santiago. La violencia va en aumento y ahora lo podemos decir bien claro porque, literalmente, parece que nos están dando caza. La paliza de Samuel a manos de 13 personas podría haber sido una paliza más, pero por desgracia el final fue más trágico todavía.

La paliza de Samuel ha terminado en asesinato, el primer asesinato homófobo en Galicia en 15 años.

Se han reportado numerosas denuncias en las celebraciones del orgullo, hemos visto a gente ir a interrumpir un ambiente festivo y de paz con las banderas de España, videos de agresiones por todo el país y numerosos casos en redes de gente denunciando lo que en su día no pudo denunciar. Porque no, no es fácil denunciar. Me canso de escuchar casos de víctimas que se arman de valor para ir a la policía a denunciar lo que les ha pasado y los agentes cuestionen, pongan en duda testimonios e incluso ataquen a la víctima.

Estamos cansadas de vuestro odio a lo diferente y a la diversidad.

No vamos provocando. Al igual que una mujer no se viste para provocar a ningún agresor, nosotras no somos para provocar. Somos lo que somos y no vamos a dejar de serlo para volver otra vez al armario, a ningún armario. No somos nosotras las que tenemos que cambiar, no tenemos ningún problema con lo que somos. Estamos cansadas de tener que pedir perdón por no encajar en una norma que imponéis vosotros.

Estamos cansadas de vuestro odio a lo diferente y a la diversidad.

Desde el colectivo nos están empezando a quedar muchas cosas claras, aunque es algo que llevamos diciendo por parte del orgullo crítico desde hace mucho tiempo. Que el “Love is love” no suma aliados y es normal porque es un mensaje vacío. Porque lo sucedido ha dejado una cosa bien clara y es que a Samuel no le mataron por estar queriendo a nadie, le mataron simplemente por ser él. Tiene que quedar clara una cosa y es que, si Samuel no hubiese sido gay, esta agresión probablemente no se hubiera producido.

Porque cuando toca condenar un crimen de esta naturaleza todos los factores de alinean para dejar claro que esto no es homofobia. No. No necesitamos vuestras bendiciones a estas alturas de la película, no necesitamos que seáis vosotros, como heterosexuales, si las agresiones y la violencia que recibimos a diario es o no es por ser lgtbi. Es una vergüenza que desde los medios no dejen de repetir una y otra vez que no se trata de un caso lgtbifóbico, cuando los testigos están dejando claro que hubo insultos a su condición sexual y que las agresiones al colectivo están en alza.

Las amigas de Samuel han expresado claramente que se trata de un asesinato homófobo

Seamos claras. Las amigas de Samuel han expresado claramente que se trata de un asesinato homófobo y su padre no sabía ni que su hijo era gay.

No voy a hablar de este caso en concreto porque no conozco todos los datos, pero cualquier persona que pertenece al colectivo y viendo estas pinceladas, sabemos que tenemos que fiarnos de las amigas. Porque aunque puede que no os lo creáis, para mucha gente del colectivo las amigas son más parte de nosotras que la familia, por los motivos que sean. Muchas veces las violencias que recibimos la tenemos en nuestra propia casa y buscamos nuestros espacios seguros fuera de casa.

Si te llaman gilipollas no es homofobia, si te pegan una hostia y te llaman maricón de mierda es homofobia, sea el motivo que sea el de la agresión. Porque los códigos están ahí y las personas que somos leídas como disidencia somos blanco fácil para los ataques lgtbifóbicos. Las últimas palabras que escuchó Samuel fueron “o paras de grabar o te mato, maricón” y eso es más que suficiente para que el colectivo nos movilicemos.

Si te llaman gilipollas no es homofobia, si te pegan una hostia y te llaman maricón de mierda es homofobia

Esto es algo estructural, no es un caso aislado. Repito, esto es otra paliza más que termina en tragedia porque la víctima fue asesinada a golpes. El trato de algunos medios está siendo vergonzoso por muchos motivos. ¿Es que acaso necesitamos crear otro movimiento #yositecreo desde el colectivo, para que nos empiece a creer la sociedad de que nos atacan por ser parte del colectivo?

Hoy se han convocado manifestaciones por toda Galicia y por todo el país para hacer Justicia contra este crimen homófobo. Los que le conocíamos y los que no pedimos, no solo que se haga justicia. Queremos gritar bien claro que esto tiene que dejar de suceder.

Hoy desde los colectivos lgtbi de Galicia queremos salir a la calle porque Samuel podríamos haber sido cualquiera de nosotras, porque queremos dejar un mensaje bien claro: si nos tocan a una, nos tocan a todas. #justiciaparasamuel

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