Soñar con un 8M diferente y despertar las mentes hacia la igualdad

Las mujeres queremos libertad para ser, vestir, estar, trabajar, pensar, disfrutar. En definitiva vivir libres y que algo tan simple como volver a casa por las noches no sea un reto de supervivencia.

8 marzo 2022 ·
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Merecemos tener nuestro sitio en cada uno de los rincones que habitamos como seres humanos, igual que el resto. No es mucho pedir, no queremos tener nada que perder.

Hace unos cuantos años que otras mujeres se impusieron en la historia. Para poder votar, ser reconocidas, dejar de ser ‘parejas de’ y de vivir invisibilizadas, en el anonimato o a las sombras de nadie. Artistas con nombres propio y poderosas fueran quienes fueran.

Recuerdo un recorrido desde Atocha hasta la Gran Vía madrileña, donde unas calles repletas de pancartas con lemas muy currados, mujeres empoderadas y miles de personas teñían de un intenso violeta cada paso que daban, fascinaban a todas personas que allí estaban. No fue un hecho aislado sino que estaba ocurriendo en casi todas las ciudades de España y el mundo, el 8 de marzo es la unión que hace la fuerza. 

Aunque dejando a un lado la romantización de ese recuerdo, no deja de ser algo con sabor agridulce; emociona ver que hay tantas conciencias despiertas y a su vez, entristece que siga siendo una batalla de derechos y no algo obvio y normalizado en nuestra sociedad actual.

Hasta el día de hoy sigue habiendo mucha lucha, con y sin manifestaciones, demasiadas heridas abiertas cada año. En forma de asesinatos, comentarios desagradables, miradas intimidantes, situaciones incómodas, momentos desafiantes y un largo etcétera que sufren más las mujeres.

Desearía cerrar los ojos y al abrirlos estar viviendo en valores equitativos como si esa hubiera sido nuestra única educación. Qué más da si eres chica, chico o chique, ¿acaso no puedes ser y hacer lo que te dé la gana en plena democracia?

Atacar a una mujer por el hecho de serlo o de hacerlo mal (juzgando y no empatizando) está lejos de la Igualdad.

Hay muchos retos en el camino de la mujer. Lo más doloroso probablemente es no tener de aliadas a todas las mujeres; pues esas que te ven como amenaza sin ser nada de eso, te envidian por ser tú en vez de brillar ellas, siempre te lo ponen difícil desde sus posiciones, comentan cosas incoherentes o incluso cuestionan tus valores feministas por no ser los suyos. Creo que no puede haber un solo camino en ningún caso. Atacar a una mujer por el hecho de serlo o de hacerlo mal (juzgando y no empatizando) está lejos de la Igualdad.

La salud mental va poniéndose primera en los titulares pero, ¿qué tal si se aplica a las realidades de las personas que la sufren?, en muchas mujeres con realidades diversas y especialmente víctimas de violencias machistas. Aunque el mayor deseo, es sin duda, que dejen de copar titulares todas las que nos dejan cada año porque algún malnacido ha decidido acabar con sus vidas.

La menstruación y que el mayor número de mujeres posible pueda sobrellevarla en condiciones higiénicas optimas, normalizando los muchos tipos de procesos que vive cada cuerpo y sus intensos dolores, en algunos casos. Avanzar en cuanto a ideales, productos y cuidados en la regla debe ser una de las muchas prioridades para la mejora del bienestar femenino.

Mejorar las relaciones sexo afectivas y cambiar los roles establecidos de la mujer; ni una dominante y él un calzonazos, ni viceversa, ni dedicarse a la casa e hijos porque él es el que puede hacer vida externa, ni ser denominada guarra, puta o zorra por disfrutar de tu cuerpo y tu vida libremente, ni una menos.

Libertad para abortar, fuera el patriarcado, erradicar la violencia de género, no ser considerada un complemento ideal sino un todo completo, no al acoso sexual , a los salarios más bajos, ni de coña acoso laboral, discriminación, despidos y falta de apoyo por maternidad, desempleo y menos oportunidades de crecimiento.

Libertad en las elecciones estéticas de cada una. Nuestros cuerpos, fuera de encasillamientos en estándares marcados, realizándonos operaciones y retoques estéticos o no. Teniendo pieles, enfermedades, tallas, rasgos, características diversas pero que nuestra validez no se base en nada de eso.

No creo que todo esto sea una utopía y va siendo hora de que dejen de sorprender las cosas que hacemos las mujeres, tener tetas o ser fuertes e incluso poco sensibles o muy intensas. Importantes, grandes, complejas o trascendentales, de cualquier manera. Han pasado varios siglos desde que los pensamientos retrógrados abarcaban demasiado espacio, aún puede haber alguien despistado pero realidad podría ser lograr que cada vez sea menos gente la que haga pensar que estamos en la casilla de salida.

Como dato curioso, se fijó el 8 de marzo para el Día Internacional de la mujer por un lío de calendarios entre el juliano que usaban en Rusia y el gregoriano que se usaba en casi todo el resto del mundo.

Quien diría que de Rusia vendrían bondades y mucho menos para las mujeres. Una guerra era lo que nos faltaba después de una pandemia mundial y el caos global, pero ahora mismo solo queda esperar. Confiar en que pueda demostrarse que las mentes avanzan más de lo que aparentan.

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