Hipermasculinidad ¿Que es realmente, a quienes afecta?

Dado que la hipermasculinidad nos afecta a todes, empecemos a familarizarnos con el término. ¿De que se trata realmente? Desde el mismo instante en...

22 octubre 2019 ·
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Dado que la hipermasculinidad nos afecta a todes, empecemos a familarizarnos con el término. ¿De que se trata realmente?

Desde el mismo instante en que nacemos la sociedad nos asigna ciertas pautas de comportamiento basándonos en nuestro género. Ya en un primer momento se espera que nuestra conducta siga estas pautas escandalosamente estereotípicas y binarias. Se naturalizan estereotipos y conductas puramente sociológicas y se achacan a la biología. Este hecho nos reduce a comportamientos y limita nuestra expresión y libertad de género.

La hipermasculinidad es una construcción social que lleva al máximo la idea de lo que significa “ser hombre”.  Se asocia al hombre con la fuerza, la valía, la actividad física, la potencia sexual, el poder, la responsabilidad, etc., pero, ¿qué supone esto para los hombres?. Y lo que es más, ¿qué supone para aquellos hombres que no encajan en estos estereotipos?

"Los chicos no lloran".

En la mayoría de los casos no son los propios hombres quienes deciden, de forma voluntaria, adoptar este papel, sino que, desde niños, se les enseña a través de la sociedad cosas tales como que “los chicos no lloran”. Todos hemos escuchado como a algún niño le han dicho alguna vez “tienes que ser fuerte”, “sé un hombre” o “pegas como una niña”. Estos comentarios, aparentemente inofensivos, fuerzan al niño a reprimir todo aquel sentimiento que se podría considerar como débil y adoptar una actitud ruda, insensible e, incluso a veces, agresiva que, más tarde, lo acompañará en su vida adulta y en sus relaciones personales.

Sin contar el lugar en el que esto deja a la mujer (pues la masculinidad se define por oposición a la feminidad y a todos los estereotipos, también enormemente dañinos, que afectan a la mujer: el hombre impone su masculinidad sobre ella), la hipermasculinidad también afecta y es tóxica para el hombre. ¿Cómo? Ejerciendo cierta presión sobre este, haciéndolo creer que, de algún modo, es menos hombre si llora, si duda, si no es fuerte, si no tiene poder.  Pero, ¿qué significa ser hombre?

Ser hombre es saberse hombre.

Ser hombre no es forzar todas las acciones típicamente asociadas a este género. Para ser hombre basta con identificarse como tal. La hipermasculinidad somete a inmensa presión a todos aquellos hombres que no encajan en esta definición construida de masculinidad, provocando incluso, en ocasiones, baja autoestima, que puede derivar en enfermedades tales como depresión, trastornos alimenticios, etc.

Se hace creer al hombre que por no compartir ciertas características es “menos hombre”, se duda de su hombría. Se crea un sentimiento de no pertenencia, de exclusión, que a veces puede incluso llegar a apartar al hombre del grupo.

La hipermasculinidad nos afecta a todes

Este término, relativamente nuevo, está empezando a visibilizarse en los últimos tiempos. Como sociedad es nuestra misión descartar este concepto (al igual que el de hiperfeminididad, al cual podríamos dedicar otro artículo entero) y eliminar esta carga que soportan tantos hombres, aliviando así tanto a hombres como a mujeres.

Una vez eliminada esta presión, podremos empezar a reeducar independientemente del género de la persona, desnaturalizando las conductas que previamente nos habían sido asociadas y adoptando, tan solo, aquellas conductas que nazca desde nuestro interior.

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