Oblígame a ser madre.

"Si tienes edad para echar un polvo, también la tienes para asumir sus consecuencias" No sé quién diría primero esta frase. Pero está claro...

27 junio 2019 ·
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"Si tienes edad para echar un polvo, también la tienes para asumir sus consecuencias"

No sé quién diría primero esta frase. Pero está claro que la lógica su fuerte no era. Analicemos juntos esto. Tener edad para echar un polvo podría significar perfectamente rondar los 14-15-16 años, tener sexo primerizo y no ser suficientemente responsable ni para usar un condón. Que no olvidemos que además de anticonceptivo es un método para evitar contagio de ETS.

En este caso concreto, excepto para algún "iluminaVOX" por ahí, vemos con claridad que un ABABOL (tonto pa´los urbanitas) de 16 años que no es responsable ni para ponerse un condón, no lo va a ser para asumir una paternidad.

¿Pero qué ocurre cuando acude a una clínica para abortar una mujer de 20-30-40 años? Que se le juzga. Porque ya no es una "niña". Porque debería asumir esa maternidad. Se le tacha de egoísta, irresponsable, viciosa. Y podría ser todo eso, de todo hay en la vida. Pero hay que contemplar que el aborto puede ser una opción prudente en muchos casos, y voy a intentar demostrarlo o hacerlo ver.

Plantearse ser madre hoy en día es como quién se plantea ser astronauta: a muchas nos encantaría, ¡pero es muy difícil! ¡Casi mágico!

¿Sabéis cuánto cuesta de media traer una criaturita a este mundo y criarla durante sus primeros 3 años de vida? Existe un informe elaborado en 2006 por la Confederación Española de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu) que asegura que este gasto asciende a 42600 euros.

El primer año de vida un bebé tiene que contar con el soporte económico de 14266 euros y algo menos los dos años siguientes (14056 uros). De media esto supone al mes unos 1200 euros íntegramente destinados a tu bebé durante sus tres primeros años de vida.

Vale. ¡QUE LEVANTE LA MANO QUIÉN TENGA UN SUELDO QUE LLEGUE A LOS 1200!

Y ahora... ¡QUE LEVANTE LA MANO QUIÉN ESTÉ DISPUESTA A NO COMER DURANTE TRES AÑOS POR SER MADRE! Todo OK.

Afortunadamente papi Estado está ahí por y para nosotras, como Chelo por y para la Pantoja en Supervivientes.

¿Sabéis cuáles son las ayudas que se prestan actualmente a madres solteras de un menor sin ningún tipo de discapacidad? Una de ellas se llama "prestación económica por nacimiento de un hijo" que supone un ingreso ÚNICO de 1000 euros. Vamos que ya puedes racionártelos bien porque te tienen que durar toda la vida. Como los caramelos que coges de chiqui en la cabalgata de Reyes. Y ojo, esta ayuda se puede solicitar siempre que tengas la"suertaza" de tener un curro que te aporte como mucho entre 12000-13000 euros anuales (o sea unos 1000 pavos al mes).

Otra de estas prestaciones se llama "ayuda familiar por hijo o menor acogido", Esta por lo menos no es un único pago, sino que es como el sueldo que sortea Nescafé, "pa tó´la vida" (hasta los 18 años). Os reto a que antes de leer cuánto es penséis en una cifra aproximada... ¿Cuánto diríais que se apoya económicamente a esta madre? Pues esta ayuda es de... (REDOBLE) ¡291 euros!... ¡ANUALES! (24,25 euros mensuales. Flipad).

Y como nos encantan los chistes no íbamos a acabar ahí. Esta ayuda se puede pedir (en caso de que desplazarte a pedirla te cueste menos que la cuantía en sí de la propia ayuda) cuando los ingresos del beneficiario no superen los 11.953,94 euros anuales. Seguro que a una madre que tiene que asumir gastos íntegros de la crianza de una criatura y que cobra menos de 1000 euros al mes está deseando su aguinaldo mensual de 25 euretes por parte del estado. Gracias papi estado.

Otra razón por las que ser madre se equipara a ser astronauta es el magnífico reparto de tareas que existe, aún hoy en día, en caso de no ser madre soltera. El permiso de paternidad o maternidad para aquellos progenitores que no sean la madre biológica de la criatura son de 8 semanas desde abril de 2018. Es decir, 2 meses. ¿Sabéis en qué punto está un bebé de dos meses?

"A los dos meses, el bebé ya intenta levantar la cabeza, si está boca abajo, apoyándose en los antebrazos. Todavía su cuello no ha ganado la suficiente fuerza como para mantener esta posición durante mucho rato."

Vamos que sigue siendo un saquito de babotas, lágrimas, mocos, vómitos, pises y cacas. Supercute, sí. Nadie lo niega. Pero resulta que con ese nivel de dependencia todo el cuidado pasa a ser responsabilidad enteramente de la madre, mientras que el padre retoma su ritmo laboral de forma íntegra. Esto reduce su disponibilidad para su bebé a apenas dos horas al día (desde que llega del trabajo hasta que se acuesta al bebé). Si bien es cierto que esta baja se puede alargar en el caso de que el padre en lugar de no ir a trabajar, solicitase una reducción de jornada. Pudiéndose alargar así hasta a 20 semanas (5 meses), pero sin estar full-time con tu criatura.

La baja por maternidad actualmente son 16 semanas, esto son 4 meses. Más un mes de lactancia. O sea que la madre cuenta con 5 meses para dedicarse enteramente a su retoño. A partir de esos 5 meses comienza la historia interminable del dilema de ser madre hoy en día (leer con voz de Equipo de Investigación): LA CONCILIACIÓN FAMILIAAAAR.

La edad de escolarización obligatoria en este país comienza a los 3 añitos. ¿Qué ocurre entre esos 5 meses del bebé a los 3 años? Pues que una tira como buenamente puede: la que tenga padres disponibles y capacitados para cuidar a la criatura tirará de estos, la que se pueda permitir una guardería tirará de guardería (unos 500 pavazos al mes). Pero ¿y aquellas cuyos padres aún trabajan a jornada completa y llegan a fin de mes a duras penas? Actualmente se está haciendo hincapié en la necesidad de escuelas infantiles públicas (de 0 a 3 años).

A partir de los 3 años comienza la escolarización, pero no por ello se terminan los problemas para conciliar la vida laboral y la familiar. Si tú, mujer madre soltera, necesitas trabajar una jornada laboral completa porque de otra forma básicamente no comes, espera ser afortunada y poderte permitir alguien que pueda recoger a tu retoño del cole y llevarlo a casa. En este momento es cuando empieza el debate eterno: tener dinero para poder vivir y poco tiempo para ver, estar, atender a tu pequeño o pequeña. O tener tiempo para poder estar con tu criatura pero no dinero para poder vivir.

En este país todo lo arreglamos con el “ir tirando”. De eso se valen. Los mayores son cuidados por sus propias familias (porque además socialmente es lo que está bien visto) así que nos ahorramos una pasta en centros públicos para mayores y las empresas que ofrecen estos servicios por lo privado se llenan los bolsillos. Lo mismo ocurre con los niños. Una va tirando como buenamente puede día tras día, salvando la desprotección y el desamparo de las madres por parte del Estado.

Después de esto, oblígame a ser madre, con tus discursos provida. Condéname a la precariedad, a mí y a mi hijo/a. Obliga también a mis padres a tapar agujeros que vosotros como políticos no os da la gana llenar. Condéname a encontrar un trabajo que me permita llegar a duras penas a fin de mes y que me impide ver y cuidar de mi bebé todo lo que a mí me gustaría.

Ten los santos huevos de obligarme a ser madre a sabiendas de todo esto. Porque tenéis suerte de que aún con esto, haya mujeres valientes que se atrevan a ser madres o decidan serlo. Tenéis suerte de que en este país siga habiendo mujeres que sufran todo y más en la vida por sus hijos. Tenéis suerte. Pero la suerte no es para siempre.

Hola politiqueo de pandereta de este país. Si decidís apostar por la maternidad, apostad. Pero recuerden: la maternidad no acaba en el parto. La maternidad empieza con el parto. Preocúpense más por el bienestar de los niños y niñas ya nacidos en lugar de meter las narices en la voluntad o no de ser madres. Verán como los números hablarán por sí solos.

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