500 días juntos nos enseña que la persona tóxica de tu relación eres tú

Casi 10 años después, la película sigue dándonos lecciones sobre el amor Las relaciones románticas son un mundo y ninguna es igual a la...

8 octubre 2018 ·
Compartir
500-Days-Of-Summer

Casi 10 años después, la película sigue dándonos lecciones sobre el amor

Las relaciones románticas son un mundo y ninguna es igual a la anterior. Pero si eres de esas personas que encadenan un fracaso amoroso con otro, quizás debas empezar a plantearte que la culpa no la tenga la otra persona. Tampoco es que la tengas tú. Sin embargo, puede que estés exigiendo demasiado a tus parejas por querer lograr ese final feliz que Hollywood te ha vendido. No te preocupes, estás a tiempo de despertar y dejar de lado esas expectativas tan tóxicas. 

¿Has visto la película 500 days of Summer? Si no es así, corre a hacerlo. Esta obra maestra de 2009 es lo más cerca que ha llegado una película romántica americana a retratar una verdadera relación de pareja. Y sigue enseñándonos una valiosa lección casi 10 años después. Tal y como apunta el narrador, 500 días juntos no es una película de amor. Es una película sobre el amor. Y, dependiendo de tu percepción sobre el amor, puedes interpretarla de dos maneras. Una es correcta. La otra, no. Tu conclusión del filme puede revelar mucho sobre ti.

500 días juntos es una película sobre el amor.

La incorrecta es la más naive. Es la interpretación que un adolescente o una persona muy verde en esto de salir con alguien puede ver. A saber: Summer es una maldita egoísta que ha jugado con los sentimientos del protagonista, que merecía ser amado. Esta conclusión fue a la que llegué la primera vez que vi 500 días juntos, con 17 años. Me sentí muy identificada con el protagonista masculino: un chico normal (un nice guy, si especificamos más), que pasó por el instituto sin pena ni gloria y que, al ver a Summer, decide que ella es la indicada. Lo decide incluso antes de llegar a conocerla porque a ella le gusta la misma música y las mismas cosas frikis que a él. Es como si "estuviera hecha para él". Esta premisa es la misma que todas las pelis románticas utilizan. "Hay alguien ahí fuera que está destinado a estar contigo". Tom así lo cree.

Mi yo de 17 años se dejó arrastrar por la perspectiva de Tom, el protagonista, porque mi inteligencia emocional también funcionaba así. Yo era una romántica. Creía en el royo de la predestinación. Así que os podéis imaginar mi indignación cuando Summer lo deja y se casa con otro. Me quedé igual que él: confusa y pensando en lo zorra que era ella. No entendía por qué a Tom no le quería y al otro hombre sí. Incluso cuando Summer da la respuesta ("simplemente un día me levanté y lo supe. Supe lo que no supe contigo") seguí sin entenderlo. Al igual que Tom. Aquello era injusto. Pobres de nosotros, las buenas personas.

Un día me levanté y lo supe. Supe que no quería estar contigo.

Malas noticias: si has visto a Tom como a la víctima, no has entendido nada.

La interpretación verdadera, y la que el director pretende mostrar, es que Tom ha idealizado a una persona. Él se ha enamorado de su idea, y le exije que se amolde a ella. Summer desde el principio le advierte que no está buscando ningún novio. Lo deja muy claro. Y él le dice que lo acepta. Pero no es verdad. No solo no lo acepta sino que carga en Summer la responsabilidad de cumplir sus expectativas amorosas. Unas expectativas basadas en la visión que tiene él de ella. Cuando Summer le cuenta sus relaciones pasados, él se siente inseguro. Se siente así porque para él, ella es única. Sin embargo, en el fondo piensa que para ella él es uno del montón. Aunque esto no tiene por qué ser necesariamente cierto, Tom hace a Summer responsable de sus inseguridades. Deposita en ella sus expectativas. Y ella termina por huir. Nadie puede aguantar eso.

Así que, ¿quién es la persona tóxica?

Sé que es una pregunta retórica, pero voy a responderla porque lo veo necesario. Por supuesto, la persona tóxica es Tom. Tristemente, él nunca lo llega a comprender. Cuando Summer le da la respuesta a todo, cuando le dice que "un día me desperté y lo supe", él sigue compadeciéndose y pensando que no es justo. No comprende que, a veces, la cosas simplemente no funcionan. Y no es culpa de nadie.

A veces las cosas, simplemente, no funcionan.

Para mayor desgracia, como Tom no aprende la lección, cuando al final de la película conoce a una nueva chica, Autumn, la escena deja claro que el protagonista volverá a cometer los mismos errores que con Summer. Tom volverá a idealizar a la chica. De nuevo, le pedirá que se amolde a sus expectativas y la perderá sin saber qué hizo mal y echándole la culpa de todo. Porque cree, una vez más, que ha encontrado a la indicada. Por eso el contador se reinicia y pasa de 500 a 0. Ya dijimos que 500 días juntos no es una película de amor, sino sobre el amor. Ese amor romántico que tenemos en la cabeza y nos impide evolucionar.

Cuando llegué a la conclusión correcta tenía 21 años y yo era Summer. Volví a ver la película un sábado que me aburría y la bombilla se me iluminó. Mi pareja de aquel entonces era Tom. Me di cuenta al momento. Entendí por qué llevaba meses sintiéndome fatal por no querer a una persona que me quería a pesar de que yo le había dejado bien claro que no estaba enamorada de él. Supe por qué la persona tóxica no era yo, sino al revés. Comprendí que estaba agobiada por cumplir las exigencias que mi pareja esperaba de mí. Lo que es peor; concluí que, en pasadas relaciones, la persona tóxica había sido yo.

Entendí que la persona tóxica era yo.

Fui Tom con mis cuelgues del instituto que dejaban de hablarme a la semana de liarme con ellos. Lo fui también cuando aguanté una relación seria con alguien que daba todas las señales de no estar enamorado de mí. Por otra parte, fui Summer cuando le dije a un chico con el que salía que no quería nada serio y él se puso a llorar y preguntarme que por qué no era suficiente. Y volví a ser Summer cuando mandé a la mierda a un tío por quejarse de que había tenido demasiadas parejas sexuales. De nuevo, fui Tom cuando pensé que podía sustituir a la exnovia que mi exnovio no era capaz de superar. Pero, como yo ya lo sabía, fui Summer y lo dejé a tiempo.

Aprender la lección que nos quiere enseñar 500 días juntos es un cubo de agua fría para los románticos. Aunque también es terapéutico aprender que, a veces, simplemente, las cosas no funcionan. Y no es culpa de nadie. Sin embargo, con un poco de inteligencia emocional, puedes evitar que la persona tóxica seas tú.

Compartir

Topic ·

amor

    Artículos relacionados