¿Por qué la moda es tan efímera como eterna?

Pikete, raxet, personalidad, kitsch, enchule, gusto, clase, manera, expresión, elegancia, flow, carácter, chonismo, glamour, mood, fronteo. Muchas palabras para referirse a un mismo concepto.

23 septiembre 2021 ·
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Tan rápido como estaban los looks de la gala MET en Internet, tanto o más como juzgamos qué lleva quien y por qué.

Cada persona tiene su propio estilo, looks muy variados inundan las calles y definen desde el estado de ánimo a la situación que vas a vivir. Desde el uniforme para ir a trabajar, una boda, ir a comprar, vacaciones, pasear o hacer deporte.

Todo lo que gira en torno a la humanidad puede ser moda, en unos aspectos u otros. Aunque los looks que más gracia le dan a la vida son los de las pasarelas, los escaparates y las alfombras rojas (o del color que sea). Ya que de ahí salen los muchos iconos que pasarán a la historia por saber tener el arte de lucir.

Ya sea por extravagancia o sencillez, acierten o den el cante, al final consiguen el objetivo de que se hable de ellos. Hay outfits que se convierten en atemporales, a la vez que fugaces, porque esas prendas duran unas horas puestas, pero serán retratadas por miles de publicaciones y recordadas eternamente.

Después de celebrarse la tan ansiada gala Met, vemos como la moda importa y mucho. Desde las reminiscencias a grandes de Hollywood, ya que la temática era moda americana, a muchxs invitadxs que obviaron esto y como nuestra Rosalía, con su homenaje a Lola Flores y al mantón de manila, se pusieron lo que les apeteció.

Algunos pecaron de sobrios, sobre todo los hombres. Otros arriesgaron y acertaron, otros pecaron de excesivos y muchos fueron divinamente. Bueno todo esto depende de quién lo mire, aunque muchísima gente se ha encargado de hacer rankings de looks. Aquí no estamos para quedarnos en esa superficie, sino para mucho más.

También hubieron reivindicaciones sociales y brillos que llenaron de espectáculo visual una de las noches más esperadas de todo el año. La gala Met no se celebraba desde antes de la pandemia.

Estamos en época de semanas de la moda como Ny, París o Madrid de las más importantes. Los diseñadores y diseñadoras cada vez arriesgan más y no solo en las prendas sino en la puesta en escena. Caras conocidas para desfilar o el front row lleno de celebridades para ver los shows, así como actuaciones de artistas mientras desfilan o señas diferentes que marcan el sello de cada artista de la moda.

La gente famosa en general es el mejor estandarte para mostrar modelos de diseñadores nuevos o veteranos y llegar a un público más amplio que simplemente fans de la moda, sino también de la música, los cotilleos, la cocina o cualquier disciplina.

Así ha pasado en la pasarela madrileña, que estos días se está dando cita. Donde entre los muchos desfiles; Kaydy Cain ha sorprendido desfilando con su hija para el diseñador Karont.

En el de Andrés Sardá ha desfilado Bad Gyal, más empoderada que de costumbre, abría y cerraba el desfile con dos lookazos y sobre plataformas. Todo lo contrario, en cuanto a energías, la apuesta de Agatha Ruiz de la Prada con Omar Montes.

También las tiendas de ropa más comunes apuestan por darle un giro a vender y ya. Bershka nos está acostumbrando últimamente a muchas colecciones con varios artistas, la última colaboración ha sido con C Tangana, no ha encandilado a todo el publico pero si a mucha gente y con estas cosas mínimo a los fans los tienes de tu lado.

También se producen fusiones con intereses comunes como la de Calvin Klein vendiéndose en Women'secret, ambas marcas de ropa interior femenina buscan una unión que las haga más fuerte de lo que son.

Al igual que marcas de comidas, más allá de regalar y ganar o perder con influencers, también cogen rostros conocidos para que saquen más rédito económico a su marca. Acaba habiendo diferencia entre productos y marca o todo lo contrario y una simbiosis perfecta entre rostro conocido y consumo en masa.

Más que estudiado está a quién escoger para acciones así. Una cadena capitalista y de consumo en masa escoge a una artista que crea música para consumir del mismo modo. Sin adentrarnos demasiado en conceptos marketinianos. Es algo que cualquiera puede ver, si se fija.

Siempre nos puede quedar apostar por lo vintage y recrear looks a los que nadie puede acceder, reciclar otras prendas, rediseñar, darles tu toque especial. Algunos cortes o tie dye, aunque aconsejo practicar antes de arriesgar nuestro lado más creativo con algo que le tengamos mucho cariño.

O incluso acudir a webs en las que adquirir cosas de marca de otras épocas e ir más allá en la moda actual. Porque tampoco olvidemos que seguir las tendencias y estar a la moda, no tiene que implicar comprar lo que nos imponga la publicidad fácil.

Tendencias como los pañuelos de tops, mezclar muchos colores, ciertos peinados o cortes, las plataformas e incluso qué comida es más trendy para el feed de Instagram . Miles de sitios que dictan los gustos, épocas que marcan unos estilos, pocas cosas atemporales.

Pero lo que si está claro es que la mayor moda de nuestro siglo es que todo pasa de moda menos la propia moda en sí. Si comparamos presente, pasado u futuro. Ahora puede existir la virtud de combinarlo todo, solo depende del consumidor. No olvidemos que todo esto también es cuestión de gustos.

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