Viajando por el debut de Martín Cuervo

¿Con Quién Viajas? (2021) A través de una aplicación de viajes compartidos, cuatro desconocidos quedan en Madrid, dirección Murcia. Durante el viaje, los pasajeros aprovechan para conocerse.

3 junio 2022 ·
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Pero una serie de sospechas y revelaciones harán que el viaje tome un rumbo inesperado. Hemos hablado con su director Martin Cuervo

El largometraje muestra las aventuras de un viaje en Blablacar. ¿Cómo fue el proceso de desarrollo de los acontecimientos?

Fue una cosa que nació de repente, estaban buscando historias para transformarlas en obras de micro teatro, y yo tenía un guion con una idea muy primaria. Se trata de una suma de todos esos elementos. La idea nació de una anécdota sobre un viaje en el que éramos cuatro y había una pistola en la guantera. Pero la mención del conductor que había muerto, me la contó una amiga. Las decisiones se tomaban de las necesidades que íbamos encontrando. De hecho, en un primer momento el viaje no iba a ser camino a Murcia, pero apareció la televisión de Murcia, y decidimos dirigir la aventura en esa dirección.

¿Y el de los detalles que ibas a contar?

Hay un montón de factores que vas metiendo de imaginación, y otros que sirven más la trama: como decidir que haya cuatro intérpretes (y no menos) para que aporten movimiento a los acontecimientos. Cuando estás eligiendo detalles específicos, caes en las cosas que sabes o que te gustan, por ejemplo, yo siempre me he preguntado qué pasaría si en un viaje de este tipo fueran dos ex que no se hablan. De esta forma concretamos detalles como que el fondo de pantalla de uno de los actores es el cuadro de uno de mis mejores amigos (el pintor Salva Ginard), y en otro el trabajo de una amiga fotógrafa (Sandra Holmes), en el móvil de Elisa (Andrea Duro), aparece ella con su madre de verdad.

Martín Cuervo: "Hay un montón de cosas así: fechas, horas que no se llegan a ver, pero cuando tienes que tomar alguna decisión, escoges lo que a ti te evoca algo. Teniendo esto en mente, vamos escribiendo una historia que sea coherente y creíble."

Es todo un reto rodar dentro de un espacio reducido como es el interior de un coche, ¿cuáles han sido las dificultades que has encontrado al hacerlo?

Desde el principio, decidimos que la cámara nunca estuviese fuera, que se mantuviera parada y siempre con los personajes dentro del coche, y salir lo justo para hacer alguna transición o si los actores salían del propio vehículo en servicio de la historia.

¿Y enfocándolo a la dirección actoral?

Como la maquinaria se encontraba en todo momento dentro del coche y usamos unos objetivos angulares, conseguimos compensar la energía que ‘bajaba’ con el estado de alerta de tener la maquinaria tan cerca. Cuanto más cerca tenían la cámara, más tensos estaban. Evidentemente, esto sucedía porque pasaban muchas horas sentados. Tampoco pudimos apoyarnos en los movimientos, al menos no con todo el cuerpo, entonces si jugábamos con micro acciones, como era colocarse el cinturón, cuando miraban hacia fuera o se recolocaban en el asiento.

A lo largo de la película aparecen guiños a Hitchcok en la música y a la dirección de personajes de Almodóvar. ¿Suponen para ti unos referentes creativos?

Hitchcok estaba presente todo el rato -a parte de porque me encanta-, le necesitábamos como referente para poder parodiar el suspense con mecanismos y arquetipos que la gente conoce. Una referencia es la aparición de la cuerda escondida entre los asientos, como en La Soga (1948), el plano baja acompañado de música, ese recurso estaba totalmente pensado. Por otra parte, pienso que cuando hacemos cine español, y si encima lo intentamos hacer natural y orgánico, es muy fácil que nos lleve a Almodóvar. Ha sido el maestro en buscar la naturalidad en escena a lo largo de toda su obra, desde la dirección de los personajes hasta los guiones que parecen improvisados en escena.

Martín Cuervo "Al final, este largometraje trata sobre los prejuicios y quisimos jugar con la idea de que, aunque sepas todo de alguien y te lo sobre expliquen, si vuelves a poner otra pista en la dirección contraria, la gente vuelve a dudar de inmediato -o al menos parte de ella-."

¿De qué forma incorporas elemento visuales típicamente asociados con aventuras on-the-road?

Para trabajar la película empezamos grabando los fondos del viaje y tomamos como referencia el color de los cielos y de los campos, que nos llevó a una colorimetría muy western. Todo se mueve entre tonos naranjas, azules claritos y marrones. Es muy difícil darle un look a una película on-the-road, lo que aparece en cámara está dominado por el interior del coche. De esta forma, ambién lo reflejamos en su cartel, tipografía (en los créditos iniciales) y banda sonora, para que tuviera una presentación que destacara.

Una vez encontrados los intérpretes, ¿escribiste los personajes pensando en las habilidades actorales de los que considerabas para el papel?

Aunque hubiera nombres sobre la mesa, intentamos escribir el guion sin basarnos en ellos. Fue una negociación entre la producción, los directores de casting y mi visión para el proyecto. Tanto Salva Reina como Ana Polvorosa fueron los primeros en subirse al proyecto. Considero que el personaje de Ana es muy importante porque es quien da el ritmo y guía los cambios en escena grupales.

Antes de llegar a la mitad del largo el personaje Ana dice, “Dime con quien viajas y te diré quién eres”. ¿Esta frase resume el objetivo de tu película?

Es importante saber adónde vas, pero todavía más con quien, y los personajes no lo saben. Con el uso de las aplicaciones, la identidad de una persona es todavía más misteriosa. Antes de llegar a los 40 km de carretera, ya han encasillado a todas las personas que viajan con ellos. Así sienten seguridad de estar ‘viajando con alguien que conocen’. En la película intento hablar de eso: el mundo de las reviews. La gente tiende a dejar reseñas cuando algo no le gusta o cuando le gusta mucho, pero no es la representación real.

Disfruto con los finales abiertos porque siento que alargan la película un poco más, una vez abandonada la sala del cine.

Desde tus cortometrajes, a la relación encontrada entre Elisa y Julián con su padre, ¿supone un tema importante para ti analizar el conflicto paterno-filial?

Desde Final (2007) a Someone Like You (2011), cuando hablo de mis cortometrajes siempre digo que estaba creando una ‘tetralogía sobre la relación paterno-filial’. Siento que este tipo de lazos suponen las relaciones primarias de toda persona. Son la fuente de traumas, problemas y creo que en la familia reside todo. Es verdad que este tema no es la columna vertebral sobra la que se desarrolla mi última historia. Pero de alguna forma sigue estando presente porque lo está para conocer y entender a los personajes.

La trama se presenta como un thriller-comedia; a lo largo del visionado, estos géneros se alternan potenciando uno más que otro. ¿No temías que esta mezcla pudiera llegar a ser poco cohesiva o mal recibida?

Algo que pasa con Con Quién Viajas es que no sentía que fuera una comedia al uso, no tiene chistes escritos. Se basa en reírte de la incomodidad y de situaciones, y las reacciones del público son siempre muy dispares. No afinar el género del filme fue un riesgo, recibido principalmente bien; pero precisamente en los casos negativos es donde se remarca su ambigüedad. No lo viví como una pérdida, fue una decisión consciente y buscada. Mi objetivo era coger el género que conocemos como thriller y reírnos con ello, con la tensión ridícula y disfrutando de lo absurdo. Ahora, con Todos Lo Hacen (2022) también hemos vuelto a jugar con la dualidad de géneros, porque creo que ante todo es una propuesta diferente.

Pudiste ver la recepción del filme en directo, ¿sientes que te puede ayudar a visualizar mejoras para tus futuros proyectos?

Solo he asistido a tres pases con público (una proyección test, en el Festival de Málaga, y en su estreno en Madrid). Suelo entrar al final, y me sorprendió el momento del plano en el que los personajes abren el maletero, porque los espectadores se ríen. No lo habíamos escrito como un momento cómico. Y sentía que si al entrar el público estaba transmitiendo una reacción positiva es que habían disfrutado de la proyección. Aprecio cuando el público se divierte. Y disfruta en puntos donde yo no había pensado que puediera hacerlo, o cuando les gustan cosas que yo no había imaginado. Al final se convierte en película de la gente, y eso me emociona mucho más.

¿Estás satisfecho con el resultado?

La reacción del público tanto en cine como en festivales ha estado muy bien, también la reacción en internet. Lo que pasa con toda obra artística es que tú tienes una idea sobre como querrías hacerlo. Y luego lo que haces es acercarte a eso. Hay cosas que quedan mejor de las que te habías imaginado, y otras peor. Al final el cine es un arte super colaborativo. Entonces yo puedo tener una idea sobre una decisión a tomar, pero luego llega el de arte que sugiere otra cosa. Es una cosa muy coral.

Las películas que haces les sueles tomar bastante manía, las ves tantas veces en montaje, otras tantas en sonido. Luego las mezclas, trabajas el color que llega un momento en el que dejas de ser objetivo. Ya no eres capaz de distinguir si la película está bien o mal. Simplemente te quedas con saber que has hecho el mejor trabajo que has podido.

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