Todo lo que Sharpay Evans nos enseñó sobre el intrusismo laboral

Como un personaje de Disney Channel nos explica la frustración que sentimos en nuestros puestos de trabajo. Ya todo el mundo conoce la obra...

31 marzo 2020 ·
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Como un personaje de Disney Channel nos explica la frustración que sentimos en nuestros puestos de trabajo.

Ya todo el mundo conoce la obra maestra de la generación millennial; High School Musical. Esta obra que precede y bebe de otras muchas comedias de institutos, resaltando películas como Mean Girls o Clueless.
Pero lo que desconocíamos hasta esta fecha era que esta película nos acontece momentos muy reales y nos enseña la frustración de nuestra presente y futura vida laboral.
Vamos a recordar la trama. Chico conoce a Chica en un karaoke en las vacaciones de Navidad. Chica se muda (¡Sorpresa!) y descubre que va al mismo instituto que Chico (vaya, vaya, se parece un poquitín a Grease). Tras unas idas y venidas, se dan cuentan que la canción que compartieron en ese karaoke fue todo un flechazo.

Su amor llegará al culmen gracias al Glee Club dirigido por una versión de La Hierbas estadounidense. Estos personajes se pasarán durante toda la película intentando preparar un musical que todos desaprueban, mientras desempeñan las demás tareas que "supuestamente" son más productivas y con más salidas. Chico debe dedicarse al baloncesto, mientras que Chica debe dedicar su vida a la ciencia.

Pero el punto al que quiero llegar con esto, es el personaje más interesante de toda la trilogía Sharpay Evans, típica Regina George, la plástica del instituto, la mala, el estereotipo de mujer cisheternormartiva, rubia, blanca y siempre conjunta, que además es exitosa y rica.

Ella junto con su hermano protagonizan todas las obras de teatro, debido a su talento y a su dedicación año a año.

Hasta aquí todo, pero ¿Qué pasa? Que nuestra querida Reina del Musical es destronada debido a dos personas.

Troy, nuestro Chico, (que nunca ha sentido ganas de participar en teatro, no sabemos si por su idea de masculinidad o porque no le importaba una mierda) y Gabriella, nuestra Chica, (que tampoco muestra mucho interés más allá de estar con Troy) quitan todo el protagonismo a la persona que ha estado currando en todo los musicales, dejándose la piel y echándole horas, iniciativa y ganas. Esto no se llega a explicar nunca desde la perspectiva de Sharpay.

Evidentemente Sharpay es la gran villana de toda la trilogía. Pero ¿Realmente es tan mala?

Analicemos la situación. Eres el prototipo perfecto de ser una cheerleader, estás un pelín colada por Troy, el guapo del instituto, y siempre has querido que se apunte a teatro contigo. Has currado como la que más y de repente, se apunta con la novata (evidentemente aquí no hay ni pizca de sororidad) y ambos te quitan todo el protagonismo que has llevado esforzándote durante años.
¿Te suena de algo la historia? Realmente llegamos a estudiar carreras durante 4/6/8 años (ya si contamos máster, olvídate de años) para que no se nos reconozcan en nuestros puestos de trabajo. Para que ni siquiera acabemos dedicando nuestro tiempo adulto en todo nuestro aprendizaje y encima, debemos dar las "gracias" si nuestro trabajo tiene un 45% que ver con nuestra carrera.

No solo esto, sino que actualmente estamos viviendo un intrusismo laboral.
¿Qué es esto? El intrusismo profesional, consiste en ejercer actos propios de una profesión, sin título académico del país. Es una conducta altamente lesiva de determinados bienes jurídicos básicos como la vida, la integridad corporal, la libertad y la seguridad, que tal como declara la Sentencia del Tribunal Constitucional 111/1993 de 25 de marzo, "se ponen en juego al confiar en la profesionalidad de quien manifiesta estar capacitado mediante un título universitario ad hoc ". ¿Menudo rollo no?

Esto es realmente un tema delicado, porque no porque vayas estudiado un periodo de tu vida largo, no quiere decir que quieras desarrollar toda tu vida en área.

Sharpay es reemplazada dentro de sus funciones por una persona que ni siquiera tiene el interés en realizar ese protagonismo o de dedicar tiempo en el proyecto musical. Esto es lo que se entiendo como el menosprecio hacia el personaje frente a los dos protagonistas tan enamorados. ¿Sigues pensando que Sharpay era tan mala?.

Este personaje es la pura reencarnación del menosprecio que sufrimos en las empresas y del intrusismo laboral.

Pero tranqui, todavía nos queda esperanza. Al menos a ella le dejan un buen final en la tercera parte e incluso tiene su propio spin-off.

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