Si naciste en los 90, esta peli va sobre tu historia

La historia de un grupo de niñas que estudian en un colegio de monjas en Zaragoza y cuyas vidas están a punto de cambiar.

1 octubre 2020 ·
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Cuando hablamos del año 1992, muchas alegrías y memorias suscitan en la mente de aquellos nostálgicos que vivieron uno de los años más importantes para la marca España siendo niñas y niños: Los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, la Expo de Sevilla, el AVE. Una época de avances en la apertura del país al plano internacional que nos catapultaron a ser escaparate internacional del mundo entero.

Es en esa época de sucesión de acontecimientos en la que se encuentra Celia, de 11 años. Estudia en un colegio de monjas de Zaragoza  y vive con su madre soltera. Un día su realidad da un giro al conocer a su nueva compañera Brisa, recién llegada de Barcelona, la cual le acompaña de lleno a una nueva etapa de su vida la cual le hará dudar de muchas ideas que daba por niñas sentadas.

La introducción a un nuevo mundo y diferentes formas de vivir que experimenta Celia produce un cambio en su concepción mental de la sociedad: fumar junto a sus amigas, jugar al 'yo nunca' con una botella de Whisky, ir a discotecas, el afloramiento de la sexualidad o pintarse los labios. En una sucesión de aspectos aparentemente intrascendentes se esconde mucho más allá que simples "travesuras" de chicas.

Los pequeños detalles son el punto de inflexión para apreciar la imposibilidad de la evolución personal de muchos de esos niños y niñas. Con curiosidades y sueños por explorar un mundo menos hermético al salir del nido de barrotes y mesas verdes de los colegios. La estricta obediencia, redacciones sobre los dogmas religiosos o la justificación banal de que Celia no pueda tener ropa moderna a través del argumento "hasta el mes que viene" nos abre las puertas a un universo que reprime los factores externos.

Hay una frase que se repite constantemente y que funciona como leitmotiv de esta historia: 'Shh niñas'.

Porque el sonido forma parte fundamental en el desarrollo de los personajes. Ese silencio penetrante de las clases del convento se anteponen a la estridente música que escuchan Celia y compañía: Héroes del Silencio, OBK, Niños del Brasil, etc. Clásicos de los 90 que se reproducen constantemente en los momentos más desenfadados del film. La música funciona como un elemento subversivo y revolucionario de sus propias realidades.

Las cuales no están dispuestas a asumir y acatar. Porque hay dos elementos que se anteponen constantemente: la religión y la música. Como si de fuerzas del bien y del mal se trataran, los dogmas religiosos empapados de tinte de culpabilidad en forma de pecados es lo que aferra a Celia a descubrirse a sí misma, mientras que la música es el escape para todo ese mundo que no está dispuesto a aceptar.

Los planos detalle de apertura de cajones esconden una metáfora de una salida hacia una verdad no revelada: Condones, secretos familiares, etc.

No hay ningún tipo de libertad hacia lo distinto. Lo desconocido asusta para aquellos que viven en una realidad acomodada. Si bien es un atrayente para las almas incesantes de nuevas experiencias que no son posibles en esa burbuja de utopía recatada.

Todo forma parte de las memorias vividas y recordadas de la directora Pilar Palomero, cuyo trabajo ha sido presentado en la Sección Oficial a Concurso en el Festival de Málaga. Al volver a leer su diario del año en el que transcurre el film, se da cuenta que la educación recibida en su infancia es un retrato de supeditación del rol de la mujer a los obsequios de una sociedad patriarcal que reprimía cualquier comportamiento fuera de los cánones establecidos.

Invita a reflexionar sobre los estigmas causados a través de esa educación férrea, tradicional y obcecada en la honra como elemento primordial para ser una buena mujer. Obediente, casada y con hijos. Correcta ama de casa junto a su fiel marido. Una historia para observar la evolución de los modelos de comportamiento que hemos heredado con las décadas. Para ayudar a comprender los prejuicios y tabús que establecerán las generaciones venideras.

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