La vida de Virginia Woolf a través de sus letras

Pionera en el feminismo, llevó una vida oscurecida por la depresión y los intentos de suicidio. La recordamos en el 140 aniversario de su nacimiento.

25 enero 2022 ·
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Un estilo literario en continua exploración, siempre en la búsqueda de lo propio, de lo original. La autodidacta Virginia Woolf es una de las autoras más importantes del siglo XX. Una escritora y crítica literaria. Sobresaliente voz de un joven movimiento feminista y figura clave del modernismo literario del siglo pasado. La introducción de un tono propio de la poesía, la innovación de la estructura temporal o el monólogo interior son aportaciones que siguen presentes en la literatura actual. Su obra, además de creativa, está íntimamente ligada su vilibrosda.

Una infancia difícil

Virginia Woolf nació en Londres el 24 de enero de 1882. Hija del historiador, escritor y montañero Leslie Stephen, y Julia Prinsep, nacida en el seno de una familia de importantes editores. Se trataba de una casa de intelectuales burgueses, frecuentada por artistas y políticos. Familia siempre ligada a la cultura, contaba con una biblioteca con incontables volúmenes, tanto clásicos como piezas del momento.

Woolf era la tercera de cuatro hermanos, que la apodaron 'The Goat' ('La Cabra'). Todos ellos tuvieron una educación privada de tutores en casa. Los problemas comenzaron porque Virginia también tenía tres hermanastros del anterior matrimonio de su madre. En sus diarios, la artista relata que los abusos de dos de ellos la traumatizaron. Incluso, en algunos escritos, achaca a estos hechos su rechazo a compartir la intimidad con hombres.

Los recuerdos dorados de su infancia no están en su Londres natal. Hasta la repentina muerte de su madre, la familia veraneaba en Cornualles. En este paraje tenían una casa desde la que se atisbaba un faro y sus gentes, que servirían de inspiración para su novela 'Al faro'. La fiebre que acabó con la vida de su madre, y el posterior fallecimiento de dos de sus hermanos, le desencadenaron una fuerte depresión. Virginia, siendo aún una adolescente, comenzó a tener difíciles cambios de humor, hoy diagnosticados como trastorno bipolar. En esta época, incurre en su primer intento de suicidio. Su vida quedaría condicionada por estos vaivenes emocionales crónicos.

'El círculo de Bloomsbury'

Los hombres posteriormente acudieron a la universidad. En cambio, las mujeres debieron atender al padre, que falleció en 1905. Tras esta muerte, Virginia y tres de sus hermanos se mudaron del exclusivo barrio familiar a Bloomsbury. Allí, las invitaciones del hermano mayor a sus amigos de la universidad hacen historia. Convertido el domicilio en un centro de reunión de las élites culturales, pasan por allí figuras como Keynes o Russell. Es entonces cuando conoció a su marido, el escritor y economista Leonard Woolf. Este heterogéneo grupo de intelectuales trató temas como la búsqueda de la belleza, el anticonformismo y el rechazo a la clase social a la que pertenecían. Entonces, Virginia encuentra un círculo de gente común a ella que promulga la aceptación de la homosexualidad, la igualdad y el amor por el arte.

En 1910, muchos miembros del grupo ya eran conocidos. Virginia Woolf había comenzado escribir artículos y reseñas en el periódico The Guardian y para el suplemento literario de The Times, algo que continuó haciendo el resto de su vida. Fue entonces cuando llevaron a cabo la broma conocida como 'El engaño de Dreadnought'. Esta farsa consistió en que parte del grupo se hizo pasar por príncipes abisinios con el fin de que la Armada Inglesa le enseñara un buque. Durante varias horas inventaron un idioma, unas costumbres y una apariencia física. Una vez terminada la broma, el cabecilla, Horace de Vere Cole, contó a la prensa su peripecia. Esta hazaña revolucionó Inglaterra por la humillación de la Armada Británica. Tras este gran revuelo nacional, se hizo pública la existencia de este 'Círculo de Bloomsbury'.

Los trastornos más graves que padeció transcuerrieron entre los años 1913 y 1915. El 9 de septiembre de 1913, Virginia ingirió cien gramos de veronal, en otro intento por quitarse la vida.

La llegada del reconocimiento de la crítica

La escritora de Virginia Woolf fue muy innovadora. Introdujo en su prosa un tono que antes solo aparecía en la poesía. Perfeccionó en sus novelas el monólogo interior. En la mayoría de sus obras, la trama queda en un segundo plano priorizándose los pensamientos de los personajes sobre los hechos. Mediante este procedimiento se intenta representar los pensamientos de un personaje en su forma primigenia, en su fluir inconsciente, tal y como surgen en la mente. La mayoría de sus piezas tienen un carácter fuertemente autobiográfico.

En 1908 escribió la obra de teatro 'Melymbrosia', que se convirtió en la base de su primera novela: 'Fin de viaje', publicada en 1915.

Durante 1919 publicó 'Noche y día', una novela romántica de estilo realista y en la que los cuatro protagonistas forman un cuarteto amoroso, con relaciones cruzadas. Habla de la situación de la mujer, el conflicto entre la tradición y la vanguardia...

Tres años más tarde publica 'El cuarto de Jacob'. Se trata de la primera gran novela de su editorial Hogarth Press, fundada por el matrimonio Woolf. En este libro experimenta al máximo el estilo literario que desarrollaría en adelante.

Su éxito y reconocimiento por parte de la crítica llega con 'La señora Dalloway'. Después, se sucedieron otras obras aplaudidas por la crítica como 'Al faro', donde habla de sus conflictos familiares, y 'Orlando' inspirada en su relación con Vita Sack-Ville West.

El año 1931 se publica 'Las olas' considerada por la crítica universal como su mejor obra y la más compleja.

Los problemas mentales condicionaron toda su vida, pero continuó escribiendo hasta su fallecimiento. Su obra ha ido más allá de sus cuentos o novelas publicadas. Tras su muerte, también se publicaron sus cartas, ensayos y diarios; contra la voluntad de su marido.

Fallecimiento

La existencia de Virginia Woolf estuvo condicionada por sus enfermedades mentales. Le aterraba la soledad, era muy autocrítica y se sentía invadida a menudo por un sentimiento de culpa. También sufría terribles dolores de cabeza e insomnio. La autora tuvo varios intentos de suicidio a lo largo de su vida.

Durante la guerra, su inestabilidad aumentó. Leonard Woolf era judío. El matrimonio llegó a planear un suicidio juntos si la Alemania nazi conquistaba Inglaterra. La casa familiar fue destruida en un bombardeo. Todo parecía desmoronarse. Estaba escribiendo 'Entreactos', su última novela que no llegó a corregir. Se publicó de forma póstuma.

El 28 de marzo de 1941, Virginia se puso su abrigo y llenó los bolsillos de piedras. Se acercó al río Ouse y se adentró en sus aguas. Cumplió así con lo que narraba en su premonitoria obra 'Fin de viaje'. Antes de suicidarse, dejó dos cartas: una para su hermana Vanessa y otra para su marido. El cuerpo apareció tres semanas después. Leonard lo incineró y lo esparció en sus jardines.

La prensa se hizo eco de la noticia del suicidio de Virginia Woolf. Se filtraron varias cartas, y la de suicidio a su marido se malinterpretó. En esta carta de despedida, de amor y de tristeza, la prensa achacó su decisión a la guerra. Leonard Woolf lo negó en numerosas ocasiones, pero no le escucharon. De algún modo, el dolor de Virginia ya se estaba convirtiendo en parte de su legado.

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