Qué fueron en realidad los juicios de Salem: brujería, pan negro y drogas

¿Qué tienen en común el humor de Salem, el gato negro que aparece en Sabrina, cosas de brujas, y los juicios que tuvieron lugar...

1 noviembre 2019 ·
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¿Qué tienen en común el humor de Salem, el gato negro que aparece en Sabrina, cosas de brujas, y los juicios que tuvieron lugar en Salem hace más de 400 años? El ácido.

Halloween vuelve un año más cargado con las mismas historias y leyendas de siempre. Un clásico entre los clásicos es todo el mundo que rodea a las brujas. Quizás una de las historias más famosas sea la que ocurrió en Salem, una ciudad situada en la costa Este de Estados Unidos. A finales del siglo XVII se sucedieron en este lugar lo que se conoce como juicios de Salem. Se trata de unos procesos judiciales en los que se acusó de delitos de brujería a multitud de habitantes de esta localidad, en su mayoría mujeres. Aunque Salem no fue la única ciudad en la que tuvieron lugar este tipo de juicios, sí que destacó por la masividad de los mismos.

A partir de la condena de varias chicas en 1692, las acusaciones en Salem se multiplicaron. Por un lado, los testimonios de la gente del pueblo eran suficientes para justificar una condena. Por otra parte, muchos vecinos empezaron a emplear estos juicios para vengar sus propios enfrentamientos personales entre la gente del pueblo. A partir de las primeras condenas, Salem desató una paranoia colectiva que precipitó el transcurso de los hechos. Además, la comunidad se caracterizaba por una religiosidad que llevó a lanzar de manera frenética las acusaciones a presuntas brujas. En las acusaciones se señalaban alucinaciones y contactos demoníacos para los que no se llegaban a hacer procedimientos serios para demostrar que ocurrían de verdad; así, las acusaciones se basaban prácticamente en rumores.

La colonia de Salem había sido fundada por personas que empleaban las Sagradas Escrituras para justificar absolutamente todo. 

Así, cualquier cosa que fuera inexplicable se consideraba un castigo divino. Cualquier enfermedad que no pudiera curarse rezando o con una cura ya existente pasaba a ser algo diabólico. Para más drama, en una época en la que la mujer se consideraba un sujeto de espíritu débil destinado al ámbito doméstico y al cuidado de la descendencia, si alguna cruzaba los límites de lo que se consideraba normal en su comportamiento, se acababa considerando una bruja. Algo que llama la atención en Salem es que este periodo de posesiones y brujería surgiera como una explosión. En su momento, lo ocurrido se asoció al fanatismo religioso, dado que la población estaba contagiada de una superstición extrema. 

Una de las teorías que busca explicar el porqué de la explosión de brujería durante esos años es la aparición en esta historia del cornezuelo del centeno. El cornezuelo (bien llamado Claviceps purpurea) es un hongo parásito que tiene la capacidad de afectar a muchas especies de cereales y hierbas, infectando de forma más común al centeno. Su nombre viene de su forma, ya que parece un cuerno de varios centímetros y de color negro. La magia del cornezuelo reside en que el hongo contiene, entre otras cosas, elementos alcaloides del grupo ergolina. A la mayoría os sonarán alcaloides como la cocaína, el opio o la cafeína, sustancias que nos generan respuestas tanto a nivel físico como psicológico. Dado que este hongo puede infectar el centeno y que este cereal se ha empleado para hacer harina, su consumo accidental se ha producido a lo largo de la Historia. 

Entre las sustancias químicas que contiene el cornezuelo se encuentra el ácido lisérgico, un precursor del LSD.

Su ingestión provocaba, entre otras cosas, alucinaciones y convulsiones, llegando incluso a producir gangrena. La intoxicación producida por el consumo de cornezuelo se encuadra en la enfermedad conocida como ergotismo. Otros nombres que ha recibido es el de fuego del infierno o fuego de San Antonio. Parece ser que en la Edad Media los frailes de la orden de San Antonio se dedicaban a cuidar a los enfermos que padecían ergotismo. Hay que tener en cuenta que en esta época el consumo de pan de centeno (el pan negro, para que nos entendamos) estaba muy extendido. Así, la historia del cornezuelo también llegó a España. Parece ser que uno de los remedios más eficaces para la enfermedad en estos años era hacer el Camino de Santiago. En algunos hospitales se proporcionaba a los enfermos pan de trigo candeal, un alimento libre de cornezuelo que ayudaba a mejorar a los peregrinos.

El ergotismo fue muy común en la Edad Media ya que el pan de centeno era consumido por la gente pobre y, sobre todo, en temporadas de hambruna.

En resumen, se cree que la explosión de sucesos de brujería en Salem podrían tener su origen en el consumo del cornezuelo. La investigadora Linnda Caporael, que publicó un artículo en la mega-hiper-prestigiosa revista Science, es de las que defiende esta teoría. De hecho, ha aportado evidencias de que el centeno se habría cultivado en esa región en el tiempo de los juicios y que, además, los registros de meteorología indicarían que las condiciones propiciaron la aparición del cornezuelo. La relación entre el cornezuelo y la brujería no se queda en Estados Unidos. Francia, Noruega y otros muchos países han sido testigos de acusaciones de brujería basadas en comportamientos que se explicarían con el consumo.

Se puede ir más atrás en la Historia para encontrar la relación entre el cornezuelo y ciertos momentos que, con drogas de por medio, se entienden mucho mejor.

Por ejemplo, este sería el caso de los Berserker, unos guerreros vikingos que constituían la élite de los combatientes. Parece ser que uno de sus rasgos más característicos en la batalla era que estaban en un especie trance siendo insensibles al dolor. Por otro lado, también se dice que eran muy agresivos, llegando a auto-herirse e incluso a atacar a gente de su mismo bando. Entre las teorías científicas que buscan explicar su resistencia y trance está el consumo de Amanita muscaria (la seta roja con puntitos blancos que hacía de casita en la serie de David el Gnomo y que es alucinógena y tremendamente tóxica) o la ingestión de pan o cerveza contaminados por cornezuelo. 

¿Qué podemos aprender de los juicios de Salem y del cornezuelo? En primer lugar, que el cornezuelo es una clara demostración de la famosa frase la dosis hace el veneno (muy aplicable a las drogas y a los medicamentos que, al fin y al cabo, son droguitas legales). En segundo lugar, que si tenéis pensado consumir cualquier clase de hongo (y no queréis ser acusados de brujería y quemados en la hoguera o ahorcados) es necesario hacerlo en un espacio cerrado y con gente que os quiera y os vigile mucho. Por último y para cerrar el círculo entre los juicios de Salem y la serie Sabrina, cosas de brujas, decir que Melissa Joan Hart (la actriz que interpretaba a Sabrina) contó que, hace tiempo ya, habría probado la marihuana, el éxtasis, los hongos y la mescalina durante año y medio aproximadamente. En fin, no os drogueis.

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