Hablamos con Homo Velamine, el colectivo que hizo "cuqui" a Vox

Interpretábamos a tres amigas (Cayetana, Lidia y Jimena) que simpatizaban con Vox pero que encontraban sus mensajes demasiado rudos, por lo que habían decidido,...

11 diciembre 2019 ·
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Interpretábamos a tres amigas (Cayetana, Lidia y Jimena) que simpatizaban con Vox pero que encontraban sus mensajes demasiado rudos, por lo que habían decidido, en sus palabras, “cuquivizarlos”. Esto fue Abasfans, del colectivo ultrarracionalista Homo Velamine.

Vas a un mitin de Vox y esperas encontrarte señores mayores con bigotito facha y jóvenes de los que exculpaban a la manada. Sin embargo te encuentras con tres chicas con carteles super cuquis sobre como mola España. Esto fue Abasfans. Una acción ultrarracionalista de Homo Velamine.

Hemos hablado con el colectivo ultrarracionalista Homo Velamine sobre ultrarracionalismo, las acciones que hacen y fachas.

¿Qué es Homo Velamine y qué es el ultrarracionalismo?
El ultrarracionalismo es una corriente de pensamiento que sostiene que internet es el certificado de defunción del sueño ilustrado. Con la posibilidad de que el Pueblo se exprese libremente queda ya claro que la razón no es la que mueve nuestros actos, sino el dogma disfrazado de razón. Es lo que llamamos la "ultrarrazón".

Homo Velamine es un colectivo que actúa según los principios del ultrarracionalismo. Publicamos una revista que avanza en el dogma ultrarracional, y realizamos actos ultrarracionales, que son la comprobación a pie de calle de sus teorías.

El ultrarracionalismo es una corriente de pensamiento que sostiene que internet es el certificado de defunción del sueño ilustrado.

¿Cómo organizáis vuestras acciones?
Para las acciones a pie de calle, primero elegimos un evento que tenga potencial para ser el escenario de un acto ultrarracional, como una manifestación o un mitin político, y donde tengamos garantizado que va a haber medios de comunicación. Para las cosas que se hacen en internet, la atención que nos vayan a prestar los medios también depende del momento en el que se lancen, aprovechando, por ejemplo, unas elecciones o el fallo de una sentencia mediática.

Homo Velamine, además de actos ultrarracionales, tiene otros muchos proyectos ¿Qué nos puede ofrecer Homo Velamine?
Las filas del ultrarracionalismo se nutren de personas con talentos que abarcan todo tipo de disciplinas: filósofas, expertas en comunicación, literatas, diseñadoras gráficas, informáticos… Eso nos permite desarrollar una gran variedad de proyectos.

En nuestra web publicamos artículos que exploran diferentes aspectos de la sociedad, la cultura y la política española desde un punto de vista ultrarracional. También publicamos un fanzine en forma física con periodicidad aleatoria, del que se pueden adquirir casi todos los números en nuestra tienda online, y que a veces también vendemos en ferias en las que hemos participado, como Libros Mutantes, Gutter Fest, ¡Hostia un Libro!, GRAF o la Internet Yami-Ichi de Madrid.

Como tenemos comandos con un número variable de miembros en diferentes ciudades, las actividades que se hacen en cada sitio pueden variar.

Como tenemos comandos con un número variable de miembros en diferentes ciudades, las actividades que se hacen en cada sitio pueden variar, pero por ejemplo celebramos tertulias ultrarracionales en diferentes puntos de la geografía española, que se anuncian siempre en nuestra página de Facebook. En Madrid y Barcelona también hacemos garbeos semanales por las inmediaciones de una estación de metro de la periferia, para explorar barrios de las ciudades en las que vivimos que no solemos visitar, y proponer, en algunos casos, una serie de medidas de mejora ultrarracional para incrementar su habitabilidad. Simpatizantes y curiosas son bienvenidos en todas las tertulias y garbeos.

Hablemos de vuestro último acto, Abasfans ¿En qué consistió? ¿Cómo se lo tomaron los militantes de Vistalegre?
Para el acto de las Abasfans, tres de nosotras acudimos al maxi-mitin de Vox en Vistalegre vestidas con la bandera de España. Interpretábamos a tres amigas (Cayetana, Lidia y Jimena) que simpatizaban con Vox pero que encontraban sus mensajes demasiado rudos, por lo que habían decidido, en sus palabras, “cuquivizarlos”. Conscientes de la manipulación que hacen los medios de izquierdas, presentando a Vox como un atajo de trogloditas, las Abasfans pretendían hacer una suerte de rebranding del partido que lo hiciese más apetecible para cierto público, sobre todo chicas jóvenes.

Interpretábamos a tres amigas (Cayetana, Lidia y Jimena) que simpatizaban con Vox pero que encontraban sus mensajes demasiado rudos, por lo que habían decidido, en sus palabras, “cuquivizarlos”. 

Además de ir nosotras mismas ataviadas de forma cuqui, llevábamos pancartas inspiradas en la estética Mr Wonderful con los mismos mensajes de extrema derecha que promueve Vox, pero presentándolos de otra manera, como “españita es pa esta peñita” en lugar de decir directamente “fuera inmigrantes”; o “España, tu pasado es una pasada” en lugar de “nos negamos a condenar el franquismo”.

La acogida entre los asistentes al mitin fue espectacular, aunque las pancartas atraían menos atención que nuestras minifaldas. Como en todos los actos que hacemos, hasta que estás allí no sabes muy bien qué esperar, no sabes cómo va a reaccionar la gente. Teníamos un poco de miedo sobre todo por una de las pancartas, donde llevábamos una cara de Millán Astray “cuqui” diciendo una frase de Mr Wonderful. Nos parecía imposible que fuese a colar y nadie viniese a partirnos la cara. Pero al final no le hicieron ni caso; la gente sólo quería hacerse fotos con nosotras, decirnos lo guapas que íbamos y preguntarnos dónde habíamos comprado los vestidos.

La acogida entre los asistentes al mitin fue espectacular, aunque las pancartas atraían menos atención que nuestras minifaldas.

También llamamos la atención de los medios, que era uno de nuestros objetivos principales, y nos hicieron varias entrevistas. Los afines a Vox intentaban que les repitiéramos las mismas cosas que ellos dicen. Se morían de ganas de que nosotras, tres chicas jóvenes y modernas, negásemos que Vox fuera un partido machista, xenófobo, homófobo o de extrema derecha. Otros venían a nosotras al ver nuestras pintas exageradas, e intentaban que dijésemos cosas ridículas para poder luego hacer un reportaje mostrando a la gente más estrambótica que había asistido al evento, y justificar así que todo el que vota Vox es un idiota integral. Las Abasfans les respondían a todos lo mismo sobre su mensaje cuquivizador, pero por supuesto cada cual se quedaba sólo con lo que más le convenía, como siempre.

Podéis leer una crónica completa del acto en nuestra web.

¿Por qué hacerse pasar por fachas?
No se trata tanto de hacerse pasar por fachas como de integrarse de la forma más efectiva posible en el escenario del acto ultrarracional que sea, y facilitar que nuestro mensaje parezca verosímil y así se lo podamos colar a la gente. En el acto de las Abasfans, por ejemplo, el ir de super patriotas era lo que garantizaba que pudiéramos estar en Vistalegre tranquilamente, entre doce mil simpatizantes de Vox, con unas pancartas que, si la gente se hubiera parado a leer, se hubiera dado cuenta de que pretendían ser una crítica a todo lo que Vox defiende. El disfraz era esencial para que ese mensaje fuera recibido como amistoso, el troleo pasase desapercibido, y nosotras tuviésemos la oportunidad de interactuar con los medios. 

En el acto de las Abasfans, por ejemplo, el ir de super patriotas era lo que garantizaba que pudiéramos estar en Vistalegre tranquilamente, entre doce mil simpatizantes de Vox, con unas pancartas que, si la gente se hubiera parado a leer, se hubiera dado cuenta de que pretendían ser una crítica a todo lo que Vox defiende.

Esa misma mañana cuatro activistas de Femen se habían encadenado a la verja de Vistalegre para protestar contra Vox, pero para cuando empezó el mitin, hacía horas que la policía las había desalojado. Nosotras compartimos totalmente el mensaje que ellas buscaban transmitir, pero somos conscientes de que si nos hubiéramos presentado allí con banderas de la República y pancartas feministas, exigiendo memoria histórica, nos hubieran largado en diez minutos y ahora no tendríamos nada que contar en esta entrevista. Además Abascal hubiera tuiteado una foto nuestra llamándonos “emisarias de la dictadura de lo progre”, o algo parecido, para hacerse publicidad a nuestra costa.

¿Soléis tener problemas en vuestras acciones?
En las acciones a pie de calle, como hemos dicho antes, nunca sabemos muy bien cómo va a reaccionar la gente. Siempre pensamos que nos hemos pasado con el nivel de surrealismo de las pancartas o de los disfraces, que es imposible que nadie se vaya a dar cuenta de que es una farsa y que nos van a partir la cara; pero por lo general solemos subestimar la capacidad de aceptación de la gente. Hasta la fecha sólo ha habido una reacción realmente violenta a una de nuestras acciones, cuando desplegamos una bandera de España donde se leía “Viva España feminista” en la manifestación del 8M y cinco tíos nos dieron una paliza por “fachas”.

Hacer cosas con la bandera de España es lo que tiene más potencial para cabrear a la gente. Por ejemplo, cuando llevamos a una manifestación por la independencia de Cataluña una bandera de España de cinco metros donde se leía “Espanyols pel sì”.  Y pancartas que ponían “España una, sin Cataluña”.

Hacer cosas con la bandera de España es lo que tiene más potencial para cabrear a la gente. Por ejemplo, cuando llevamos a una manifestación por la independencia de Cataluña una bandera de España de cinco metros donde se leía “Espanyols pel sì”.  Y pancartas que ponían “España una, sin Cataluña”. Como si fuéramos españoles que quieren que los catalanes se independicen de una vez, pero por hartazgo. Salimos de casa pensando que nos iban a matar. Y hasta tuvimos que esconder la bandera bajo los abrigos porque la policía directamente estaba impidiendo el paso a todo el que llevase banderas de España, para evitarse problemas. Pero en cuanto la desplegamos la gente empezó a aplaudir, y venían a darnos besos emocionados, quedándose sólo con la parte del mensaje de que queríamos que Cataluña dejara de ser España.

Una vez fuimos a una manifestación por la familia y anti 8M que había convocado HazteOír, y cuyo lema era “En femenino sí y en masculino también”. Decidimos llevar sus mismas pancartas y nosotros travestirnos. Para darle un significado completamente distinto al mensaje que llevaban los manifestantes. 

Incluso en ocasiones en que los troleos han sido descaradísimos. No hemos tenido apenas problemas. Una vez fuimos a una manifestación por la familia y anti 8M que había convocado HazteOír, y cuyo lema era “En femenino sí y en masculino también”. Decidimos llevar sus mismas pancartas y nosotros travestirnos. Para darle un significado completamente distinto al mensaje que llevaban los manifestantes. Había apenas doscientas personas y nosotros éramos un colorido grupo de quince. Dando muchísimo el cante, las chicas vestidas de chico y los chicos de chica.

Aún así permanecimos en la manifestación un rato largo sin que nadie nos chistara. Mientras los organizadores decidían si era mejor que nos sacase la policía, delante de todas las cámaras. O si a lo mejor incluso les convenía que se nos viera en la manifestación, para quitarse la fama de intolerantes. Cuando la cosa se puso tensa nos fuimos por nuestra cuenta. Y la policía nos siguió para pedirnos los datos. Pero como no habíamos armado lío y además al agente le había hecho gracia nuestro troleo, nos dejaron marchar sin más.

Cuando la cosa se puso tensa nos fuimos por nuestra cuenta. Y la policía nos siguió para pedirnos los datos. Pero como no habíamos armado lío y además al agente le había hecho gracia nuestro troleo, nos dejaron marchar sin más.

Pero claro, cuando se trata de acciones en internet ya es otra cosa. Nadie te va a pegar, pero los problemas en los que te puedes meter son más serios que una paliza o que la policía te coja los datos por infiltrarte en una manifestación.

He escuchado que tenéis un juicio pendiente por un falso tour de la Manada ¿Cómo surgió esto? ¿Cómo os podemos ayudar?
Efectivamente. La parte acusadora es la abogada de la víctima de La Manada. Bastante grave esto, desde luego no era nuestra intención ofenderla. El caso es que la acusación parte de la idea de que el tour se realizó y hubo ánimo de lucro. Por lo que carece de base real. Luego los medios no hacen más que repetir esa misma idea. Hablan de un “desalmado” que se ha intentado lucrar vendiendo calcomanías del tatuaje que delató a El Prenda. Sería genial si no fuera porque no pide 20.000€ y tres años, tres meses y un día de cárcel.

El juicio es el próximo 26 de noviembre. La mejor forma de ayudarnos es conociendo lo que ha pasado (lo explicamos aquí). Y como seguramente ese día volverá a salir en las noticias, darse cuenta cómo los medios confunden realidad y ficción. Ah, y también tenemos un crowdfunding para pagar la defensa :p

El caso es que la acusación parte de la idea de que el tour se realizó y hubo ánimo de lucro. Por lo que carece de base real. Luego los medios no hacen más que repetir esa misma idea.

¿Algo nuevo que hayáis sacado y de lo que queráis hacer promo?
Pues nuestra última publicación “Post-arte”. Donde por una parte sentamos la bases teóricas de los actos ultrarracionales a partir del surrealismo y el situacionismo. Y por otra analizamos los memes y mensajes que el Pueblo deja en redes sociales. Que llevamos estudiando desde que nos dimos de bruces con ellos en 2015, cuando investigábamos qué decían los supporters del PP para hacernos pasar por “hipsters con Rajoy”. Si alquien quiere, puede pillarlo aquí.

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