La Guía Binary de feminismo para hombres

Si eres un tío y quieres dejar de ser un incordio para la lucha feminista; este es tu manual.

28 enero 2019 ·
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Te presentamos unos sencillos pasos a seguir para apoyar el feminismo y de paso desprenderte de tus privilegios.

El feminismo es una lucha justa y en boca de todos. Aunque no siempre de manera consecuente.  Son muchos los hombres gurús del feminismo y tertulianos del género que no tienen ni idea de lo que hablan y se regocijan en su impecable mansplaining. Es una cosa muy de tíos. Querer ser los protagonistas, los héroes, de toda situación que nos pase por delante. Aunque en esa situación ni pinches ni cortes. Y a lo mejor, es justo lo contrario lo que deben hacer los hombres frente al feminismo: callar, escuchar, procurar dejar de ser protagonistas.

No es raro ver que, en comunidades y comités libertarios, aun cuándo se están organizando para asistir a una manifestación feminista, sean tíos los principales organizadores. El mundo del mando es un mundo de hombres. Lo hemos aprendido de Hollywood. Y por mucho que queramos ayudar a nuestras compañeras feministas, no necesitan nuestra ayuda en esa forma. Un apartado fundamental del feminismo el la distribución homogénea del poder y la visibilidad. También del poder de decisión.

El mundo del mando es un mundo de hombres. Lo hemos aprendido de Hollywood. Y por mucho que queramos ayudar a nuestras compañeras feministas, no necesitan nuestra ayuda en esa forma.

Otra enseñanza con la que Hollywood calienta la cabeza a los niños es la idea de héroe salvador. Todos los hombres en algún momento se han creído Supermán. Salvando a damiselas de apuros. Siendo protagonistas del evento y saliendo en los medios. En esta lucha, un hombre no tiene que ser el salvador de nadie. Nadie es más capáz que nadie cómo para salvar al otro. Los hombres tenemos que dar muchos pasos atrás y reducir nuestra visibilidad pasando a un tercer o cuarto plano. No sólo en manifestaciones o decisiones puramente feministas, si no en todo.

Por todo esto, desde Binary hemos decidido daros unos sencillos pasos para apoyar al feminismo sin ser los protagonistas. Si alguna vez te has preguntado ¿Cómo puedo apoyar a mis compañeras a tomar sus derechos? Este manual es para ti.

No te lo plantees cómo que también te va a ayudar a ti. Tu ya tienes mucha ayuda.
Una de las motivaciones principales que desde los medios se da a hombres para "afiliarse  a la lucha feminista" es que también les va a ayudar a ellos. Que el feminismo implica que podrán llorar y aumentar su repertorio de actuaciones sin ser calificados de femeninos. Y es cierto, que la erradicación de la conciencia universal machista va a tolerar actitudes e identidades fluidas y mas laxas. Pero ese no tendría que ser el principal motivo para colaborar con el feminismo. ¿Acaso no podemos luchar por algo que no es para nosotros? ¿No podemos hacer algo exclusivamente por otra persona o colectivo? ¿Esto implica que solo vamos a tolerar las reformas feministas que nos ofrezcan un espectro mas amplio de ventajas, pero sin renunciar a nuestros privilegios?

No debemos plantearnos el feminismo como una mejora de nuestra posición. Si no como un ajuste de poder y competencias global. En el cual, ganaremos algunas cosas, pero perderemos muchas mas. Ya que, insisto, acumulamos unos privilegios insostenibles en convivencia. Y es evidente que en muchos sentidos desprenderse de estos privilegios es una putada. Los hombres ganamos mas dinero, tenemos mejores posiciones de poder, visibilidad cultural y científica, accedemos a trabajos mejores y nos libramos de tareas engorrosas, mal pagadas y peligrosas. Todo esto tiene que cambiar. Y tenemos que aceptar que para equilibrar la balanza, nosotros tenemos que perder.

Cállate y escucha a tus compañeras
No es tu lucha, no debes ser el héroe, ni la cabeza parlante. Y no me refiero sólo a las charlas sobre feminismo o manifestaciones. En los colectivos, trabajo, hogar, grupos de amigos, etc, cállate y escucha. Desprendernos de la palabra para cederla a ellas, que históricamente se les ha negado, es parte de nuestra responsabilidad en el feminismo.

Es el momento de que ellas hablen y nosotros callemos. No cómo un acto de bondad o compasión cristiana, si no porque ya hemos dicho demasiadas gilipolleces a lo largo de la historia.

Callar también en literatura, tertulias, política, cine, arte y ciencia. Ceder la palabra de forma voluntaria, de manera absoluta. El hombre tiene el monopolio de la cultura y ciencia desde que existen ambas. Y es nuestra resposabilidad, en nombre de una convivencia justa, apartarnos parcialmente hasta equilibrar la balanza.

Échate a un lado y no hagas el imbécil
Tenemos de dejar de creernos salvadores o papis. El feminismo no necesita de nuestra tutorización, necesita que nos apartemos de las posiciones de poder. Hablo de echarnos a un lado de la misma manera que antes hablaba de callarnos. Lo que deberíamos hacer para el feminismo es echarnos a un lado en el cara al público. Tanto en manifas, cómo en comunicación, cultura, ciencia, política y todas las ramas de la vida social.

No hagas el imbécil intentando salvar a nadie. Ni sintiéndote responsable de la vida de nadie. Nadie depende de ti. Ni hablando de cosas que o no te incumben o no entiendes o no tienes autoridad para hablar de ello. Deja los debates de cuales deberían ser los caminos del feminismo a las feministas. Si desde cualquier medio de difusión o ayuntamiento te piden que hables acerca del movimiento, no hagas el imbécil. Échate a un lado y deja que una de tus compañeras ocupe tu lugar. Recuerda, no eres el héroe de nadie. Eres el problema.

Los héroes no existen. 
Los héroes no existen. Son construcciones de ficción que encarnan valores nacionales, violentos y machistas. No eres Rambo, Batman, Supermán, o Bruce Willis en cualquiera de sus películas. Todos estos ideales de masculinidad heroica y venebola que salvan a las chicas para follárselas y se lían a tiros con cualquier "malo" son los enemigos del feminismo. El feminismo está con los malos. En el cine heroico, los malos son los extranjeros, inmigrantes, comunistas, anarquistas y personas que intentan modificar el sistema tardo capitalista. Todos aquellos sujetos que deberían ir de la mano del feminismo en contra del sistema. Siempre que intentas ser un héroe, con su fondo paternalista y salvador, estás jodiendo al feminismo.

Los hombres violan. Tus amigos violan. No violes.
Esta es una frase que a los hombres les suele joder mucho. "Los hombres violan". Suelen responder con un "quien viola no es un hombre de verdad" o "pero yo soy hombre y no violo".

La primera es una mentira. Los hombres que violan siguen siendo hombres. Y en muchas ocasiones ocupan cargos públicos o son modelos a seguir. Véase políticos, futbolistas, actores, etc. En cuanto a la segunda, que tu no violes no significa que no participes en la violación. Saber que un amigo o un conocido viola y no denunciar es ser parte del problema. Todos los hombres sabemos de algún amigo, conocido, vecino, que viola, golpea o maltrata de múltiples maneras a mujeres. Sin embargo, pocos son los hombres que denuncian. ¿Qué significa esto? Existe una complicidad encubridora no hablada entre hombres. Una especie de apoyo comunitario silencioso. Un velo de silencio sobre lo que sabemos que nuestros allegados hacen, que no deberían hacer pero "no somos quién para decirles nada".

Antes he hablado de denunciar. No de atacar. En nuestras fantasías heroicas creemos que la solución a la violación o agresiones de género es dar una paliza o matar al violador. Eso es una tontería que nos han metido en la cabeza desde Hollywood. Una reacción de machirulo salvador que cree que el problema son "algunas ovejas negras". Mientras en realidad el problema está en la idea masculina de conseguir lo que queremos por la fuerza.

Ante una situación similar (ya no estoy hablado de que tu violes, lo cual no debes hacer nunca bajo ningún concepto, si no de ser testigo o conocedor de alguna violación o agresión) lo que debes hacer es denunciar. La denuncia no es sólo cosa de mujeres feministas. Es una acción que cualquier persona que vea un acto deplorable debería ejercer sin importar a quien implique esta denuncia. Que el violador sea amigo tuyo no lo hace menos violador. Que no le conozcas tampoco quita lo que ha pasado. Ante cualquier acto de violencia machista, denuncia.

Tampoco es verdad que los hombres de izquierdas no violamos. La violación a las mujeres no conoce de ideologías políticas.

Replantéate tu vida
No es que por ser hombre seas un problema. Pero muchas de tus actitudes y formas son signos culturales que te mantienen en una posición de poder. La tarea más fundamental que debemos hacer los hombres, si queremos vivir en un mundo donde el feminismo sea una realidad, es replantearnos nuestras vidas. Con cada una de nuestros actos y formas de convivir. Pensar en la posición que tenemos en nuestro trabajo. En nuestra familia. Grupo de amigos. Ámbitos social, político y económico. Pensar si en todas estas posiciones estamos actuando de manera responsable con respecto al resto. O si por el contrario estamos acaparando unos privilegios de los que somos conscientes y por tanto deberíamos ceder.

No estoy planteando "un mundo al revés". Donde mujeres ganen más dinero, tengan privilegios sociales y de representación sobre los hombres. Si no que hombres hegemónicos llevamos mucho tiempo estando arriba en la pirámide. Y con el fin de equiparar, nos toca estar abajo por un tiempo.

El mundo no va a cambiar por si sólo sin nuestra cooperación. Pero, en el caso de los hombres, cooperar con el feminismo es callarnos, escuchar a nuestras compañeras, pensar, ceder y; por último; actuar.

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