"FYRE", la fiesta que fue el mayor fraude de la década

No nos sorprendería descubrir que este siglo está siendo en el que más y mayores fraudes se están produciendo en la historia de la...

27 septiembre 2019 ·
Compartir
fire-festival-binary

No nos sorprendería descubrir que este siglo está siendo en el que más y mayores fraudes se están produciendo en la historia de la humanidad. "FYRE : The Greatest Party That Never Happened", no es sólo un ejemplo más.

La música es uno de las mayores espirales de dinero del mundo. Conciertos, shows, festivales... Cualquier tipo de evento moviliza miles de personas y millones de euros. Un hombre llamado Billy McFarland creyó que podía crear FYRE, el mayor evento hasta el momento, pero no todo lo que reluce es oro, ni mucho menos.

Fyre: El mayor fraude de la década

Este documental -que ya trae lo suyo por sí mismo, como luego explicaré- se trata del "intento" de Netflix por contar lo que ocurrió con el intento de organizar Fyre, el mayor festival de música de la historia. Todo había nacido de un vídeo, repleto de influencers de la talla de Kylie Jenner, que había costado 300.000 dólares. Del mismo modo, en ese punch de promoción murió.

Fyre Festival estaba destinado a ser la sustitución perfecta a Coachella: el festival de los famosos y los ricos. El ya mentado Billy McFarland -cerebro de la operación- junto a socios como el rapero Ja Rule, se decidió a fijar como escenario de la fiesta una isla que había pertenecido a Pablo Escobar. Allí acudirían un sinfín de celebridades para ver, desde el paraíso, a artistas como Blink-182º, Mayor Lazer, Migos, Lil Yachty, varios artistas de G.O.O.D. Music (sello de Kanye West), etc.

Para ello se pusieron a la venta entradas que incluían comida, bebida e incluso habitaciones de lujo, sobre la arena de la playa, para vivir una experiencia única. Lo que vamos a encontrar en este documental es precisamente cómo ese festival de ensueño se tornó en la peor pesadilla de todos los que pensaban acudir... o acudieron.

Del lujo a la pobreza en un espacio inhóspito

El documental relata casi minuto a minuto cómo fue la experiencia desde que comenzó a torcerse, y para ello podemos disfrutar de entrevistas y relatos de trabajadores de la propia campaña encargada de organizar Fyre. También confiesan ante la cámara diversos habitantes de la isla en las Bahamas, haciéndonos conocer todo lo que estaban preparando para que luego todo se fuese al traste.

Tanto es así que muchas personas que ya habían comprado la entrada -de 500 dólares-, se decidieron a adquirir también un viaje al lugar del evento, aunque se supone que el ticket ya lo incluía. Al llegar allí vemos cómo se encontraron con unos cuantos cambios: no había alojamientos de lujo, sino unas cuantas tiendas de campaña que habían sobrado de una catástrofe natural, la comida eran unos cuantos sandwiches de lechuga y tomate...

Pero ni Billy McFarland, ni nadie de su equipo se decidió a cancelar el evento hasta que este se decidió a subirse a una valla y hacer saber a los ya presentes que no había noticias de su equipaje, y que el evento había fracasado.

¿Una farsa dentro de otra farsa?

Una vez hayáis visto el documental os daréis cuenta de algo: parece que lo están contando según van ocurriendo las desgracias.

Y es que para que os hagáis a la idea, la salida original del documental se debatía entre el servicio Hulu y Netflix, y el primero llegó a retirarlo a tiempo después de que la polémica salpicase al proyecto. Un reportaje de investigación de New Republic hizo ver que, durante la preparación del festival -y cuando ya se sabía que iba a ser un fracaso- Billy y su agencia publicitaria FuckJerry, comenzaron a grabar. Las imágenes que resultarían de esas grabaciones del making-of del Fyre Festival llamarían mucho la atención, y sería una maniobra perfecta para rentabilizar las enormes pérdidas.

La pieza de poco más de hora y media finaliza con la explicación de cuáles fueron los procedimientos legales que siguieron al fraude.

Valoración personal: 8,5

Se trata de una pieza única. Si te apasionan los documentales, este conseguirá intrigarte desde el minuto uno hasta el último, ya que desvela uno de los movimientos de marketing -fraudulentos- más ignominiosos de los últimos 20 años. Y no sólo eso, sino lo "sucio" que existe, no sólo detrás del festival, sino del propio documental.

Aunque llame la atención, lo mejor del relato son las conversaciones de aquellas personas que formaron parte: trabajadores contratados por Billy McFarland, habitantes de la isla, socios, personas engañadas... Aunque también impresiona la parte en la que algunos de los afectados comienzan un movimiento en las redes para descubrir algo que estaba ahí, pero que no muchos querían ver.

Si creéis que es poca la gente que realmente puede llegar a vivir de esta clase de pufos, es que tenéis una venda en los ojos. Y esto sólo sirve para destaparla un poco. Un pequeño spoiler, que puede que ya conoces: el resultado final fue un vacío de 26 millones de dólares y 6 años de prisión para el que se lo inventó.

Compartir

    Artículos relacionados