Visitamos el desguace más grande de Europa en Madrid

Por cada una de las piezas tiradas por ahí, por cada una de las carcasas, por cada una de las llantas, hay cientos de...

7 septiembre 2020 ·
Compartir
binary-desguace

Por cada una de las piezas tiradas por ahí, por cada una de las carcasas, por cada una de las llantas, hay cientos de historias olvidadas en un descampado.

Visitamos el desguace de la Torre en Torrejón de la Calzada (Madrid).

desguaceLos desguaces, al igual que los cementerios o las ruinas, son lugares de soledad, de silencio. Pero también de memoria.

desguacePor cada una de las piezas tiradas por ahí. Por cada una de las carcasas, por cada una de las llantas. Hay cientos de historias olvidadas en un descampado.

Tu coche puede que fuera donde perdiste la virginidad. Puede que tu hijo vomitase en él nada más nacer. Puede que hayas ganado con él competiciones o que hayas atropellado a alguien.

desguaceUn coche es un hábitat en movimiento. Un espacio propio y ajeno. Tu habitación por el mundo. Decorada con ambientadores, cojines, dados, perros de plástico, crucifijos y un Fari que mueve la cabeza.

Un coche siempre se hace a su dueño. Introducirse en un coche ajeno es introducirte en un cuerpo ajeno.

Por eso un desguace no es solo una empresa que aprovecha los vehículos viejos. Es a su vez un aparato de almacenamiento, catalogación y recombinación de historias. La vida de un padre de familia se ensambla con la de un bakala y una anciana en el desguace la Torre.

Tampoco es un lugar, cómo podría ser una cafetería o una bolera. Ya que los lugares son espacios en los que la gente hace vida. Sin embargo, se le podría tildar de no-lugar. De lugar de tránsito, cómo las carreteras o las rotondas. Que siempre están llenas pero nadie hace vida allí. De lugar de muerte, cómo los cementerios. Los cuales también están a rebosar pero no de personas, sino de pasados.

El desguace, al igual que la sala de cine, es un lugar dónde introducirte en la vida de otros. En el cine mediante la narración, en el desguace mediante la observación silenciosa de los restos.

Tu puedes meterte en una furgoneta y espiar a un fontanero retirado. O entrar en un descapotable e investigar si su dueño se metía. Qué música escuchaba. Si había dejado su huella en forma de vómito en el coche, etc.

Y cómo las mascotas, un coche siempre se hace a su dueño. Introducirse en un coche ajeno es introducirte en un cuerpo ajeno. Los desguaces son cómo prostíbulos de cuerpos desgajados y roñosos.

Cuerpos dejados de lado a la espera de que alguien los vuelva a utilizar. De que un salvador les otorgue una nueva vida.

desguaceDeberíamos hacer más visitas a los desguaces, ya que, de una forma u otra, al final todos acabamos viviendo en uno.

Foto. Space Kid · Modelo. Violeta Rossique · Para Binary Magazine

Compartir

    Artículos relacionados